Columna
El puercoespín
De los cinco estados más pequeños, presupuestalmente hablando, el estado de Morelos gasta el monto más alto (arriba de los 30 mil millones) muy similar al de Aguascalientes (poco más de 26 mil millones), les sigue Tlaxcala, Baja California Sur y Colima que son los estados con los menores montos presupuestales (alrededor de los 20 mil millones de pesos).
Colima para el 2023 tendrá para gastar exactamente 20 mil 550 millones de pesos.
Colima tiene en términos relativos una deuda muy alta y pasivos por alrededor de 11 mil millones de pesos que lo tiene sumido en una profunda crisis financiera. Y cualquier persona sensata, si no dispone de mucho dinero, el que tiene lo gasta con prudencia y los recursos los canaliza a lo básico para poder lograr estabilizar sus finanzas.
Sin embargo, los diputados de Morena y sus aliados PT, PES, Nueva Alianza y el partido Verde no piensan así y para el próximo año decidieron aumentar los gastos superfluos de la oficina dela gobernadora.
Todas las dependencias del gobierno y los organismos públicos descentralizados recibieron aumentos de alrededor de un poco más del 3 % para el próximo ejercicio presupuestal.
Lo anterior contrasta con la Oficina de la Gubernatura que recibirá un aumento del 13.7 %, esto en términos absolutos significa que pasa de 96 millones de pesos del 2022 a 110 millones de pesos para el 2023, es decir, que a la gobernadora le aumentaron porcentualmente un poco más de cuatro veces que al resto de las dependencias; lo anterior significa que tendrá para su gasto superfluo alrededor de 9 millones de pesos por mes, o también se podría decir, que se gastará 300 mil pesos diarios.
Lo anterior significa que se presupuestó menos para lo estrictamente necesario –sin medirse– y sin sensibilidad se gastará más en lo superfluo.
Gastos en comidas, viajes, propaganda para ella y sus colaboradores, no faltará, pues tendrán mucho dinero, y hasta de sobra, para promocionar sus imágenes y pagar a la prensa chayotera que se pondrá a sus órdenes por una buena cantidad de pesos.
Bien decía Salvador Díaz Mirón que “Nadie tiene derecho a lo superfluo, mientras alguien carezca de lo estricto”. Un postulado netamente a favor de los más pobres. Años antes José María Morelos habló de moderar la opulencia y la miseria para liberar a los mexicanos de la ignorancia y la servidumbre en la muy distante primera transformación, la Independencia de México. Hoy, en la Cuarta Transformación, Indira y sus amigas no piensan igual que Morelos, pues sus intereses son más fifís. El dinero es su prioridad.
Un grupo cerrado de colaboradores de la Oficina de la Gubernatura tendrá 300 mil pesos diarios para sus pachangas, propaganda, viajes y comidas personales –y para sus familiares– porque los morenistas de Colima no creen nadita en la austeridad republicana, eso es un asunto de un viejito cabecita de algodón que vive en Palacio Nacional.