Avanzada (03/02/2026).— El gobierno de España anunció iniciativas drásticas en su política digital con una batería de medidas que apuntan al control y regulación estricta de las redes sociales, incluyendo reformas legales para fincar responsabilidad penal a directivos de plataformas, criminalizar la manipulación algorítmica y prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
El anuncio fue realizado por el presidente del Gobierno español y secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, durante un mensaje en el que sostuvo que España “está pasando de las palabras a los hechos” frente a lo que calificó como un ecosistema digital que ha permitido la expansión del odio, la desinformación y la polarización.
“Estamos luchando de vuelta y continuaremos haciéndolo. A partir de la próxima semana, mi gobierno implementará las siguientes acciones”, afirmó Sánchez.
Entre las medidas más contundentes, el mandatario adelantó que se modificará la legislación española para que los ejecutivos de plataformas digitales enfrenten consecuencias legales cuando no retiren contenidos ilegales o de odio alojados en sus servicios.
Esto, señaló, implicará que los CEOs de empresas tecnológicas puedan ser sujetos a responsabilidad criminal por omisión en la moderación de contenidos ilícitos.
Además, el gobierno español buscará tipificar como delito la manipulación y amplificación algorítmica de contenidos ilegales, al argumentar que este tipo de publicaciones “no aparecen por sí solas”, sino que son creadas y promovidas por actores específicos y amplificadas por algoritmos diseñados para maximizar ganancias.
“No más esconderse detrás del código. No más fingir que la tecnología es neutral”, subrayó Sánchez.
Otra de las propuestas anunciadas es la creación de un sistema de “huella de odio y polarización” para rastrear, cuantificar y exponer el papel que juegan las plataformas digitales en la propagación del discurso de odio y la división social. Este instrumento, dijo, permitiría establecer la base para futuras sanciones y penalizaciones.
“Hacer que el odio se propague debe tener un costo: un costo legal, financiero y moral que las plataformas ya no pueden ignorar”, sostuvo.
En materia de protección a menores, Sánchez adelantó que España prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años, obligando a las plataformas a implementar mecanismos de verificación de edad “efectivos”, y no simples casillas de confirmación.
El presidente argumentó que actualmente niñas, niños y adolescentes están expuestos a un entorno que describió como “adicción, abuso, pornografía, manipulación y violencia”, por lo que el Estado, aseguró, no aceptará que la infancia siga navegando en un “salvaje oeste digital”.
Finalmente, anunció que su administración trabajará con la Fiscalía para investigar y perseguir infracciones atribuidas a plataformas como TikTok e Instagram, en el marco de lo que llamó la defensa de la “soberanía digital” española ante cualquier forma de coerción extranjera.
Con este paquete, el gobierno de España abre un nuevo frente en la regulación del entorno digital, con un enfoque punitivo y de control que podría tensar la relación con las grandes tecnológicas y reactivar el debate sobre libertad de expresión, censura y límites del poder del Estado en internet.