Columna
El puercoespín
De qué se trata
Los alcanzó el destino, se rehusaron a aceptar que vivían en condiciones atípicas, les importó muy poco, ellos pensaban en sus privilegios y fueron cero solidarios con los demás sindicatos — particularmente omisos con su la hermana sección 6 del Snte–. Miraron con desprecio a los demás gremios, pues vivían en su nube de privilegios. Pero el destino más temprano que tarde los alcanzó. Y ahí están, sumergidos en la peor crisis de toda su vida sindical.
Yo asistía a la escuela primaria Gregorio Torres Quintero porque los colimenses preferían, en esos tiempos, a los maestros conocidos, a los maestros del estados, frente a los maestros federales, pero su reputación cayó cuando el gremio prefirió cerrarse y solo contratar a los hijos de los maestros y cerró el mercado laboral a todos los ciudadanos que demandan una plaza, un espacio en ese mercado laboral. Incluso muchos miembros del sindicato de la sección 39 hablaban, desde los años ochenta, que el gremio debía de abrir a toda la sociedad. Recuerdo que tuve una charla con el profesor Manuel Velasco Murguía, cuando supo que yo pertenecía al Partido Comunista Mexicano, mire joven, me dijo, una cosa con los ferrocarrileros, los electricistas y los obreros, en general, ellos deben heredar sus plazas a sus hijos porque sus gremios son obreros, nuestro gremio es intelectual y nuestro trabajo es cualitativamente distinto, cerrarse al gremio es un error histórico. Y la historia le dio la razón. Hoy la sección 39 está en crisis producto de sus decisiones.
Metáfora I: matar a la gallina de los huevos de oro
Se comieron a la gallina de los huevos de oro. Tienen plumas en la comisura de los labios, múltiples pequeñas plumas ingrávidas vuelan sobre su cara y abren los ojos desorbitadamente como diciendo yo no fui; sin embargo, la gallina de los huevos de oro desapareció, se la devoró la codicia de los maestros de la sección 39, sumada a su ambición de cuidar y proteger sus desmedidos privilegios gremiales, su egoísmo y su sordera. Su éxito fue su fortaleza y su debilidad a la vez que terminó condenándoles.
La metáfora II: la casa que en llamas
La verdad es que la sección 39 era una casa en llamas desde hace varios años y dejaron que el tiempo se hiciera cargo y lo hizo. El tiempo los alcanzó y los rebasó.
La sección 39 era una casa ardiendo, desde hace una década, y así reaccionaron sus dueños: unos la miraron arder y ni siquiera se inmutaron, continuaron pasivos sin hacer nada, pensaron que se apagaría sola por arte de magia; otros la vieron arder y les dolía, pero prefirieron volver su cara para otro lado, en unos era el miedo a expresar su inconformidad, pero en otros se trataba de la incuria y pensaban que pronto alguien sofocaría el fuego; muchos otros, la veían arder y no salían de su asombro de que nadie hiciera nada; otros fingían que no pasaba nada y esperaban que la burocracia sindical, un día cualquiera, les informara que la casa había sido apagada y todo estaba bien; sin embargo, nada de lo anterior pasó y la casa cedió en sus cimientos y comenzó a caer a pedazos, producto de la intensidad del fuego: la sección está colapsando.
El corporativismo los mató
Su historia no da paso a las sorpresas, ellos saben que los mató el encadenamiento de su destino al PRI y si el PRI colapsó, no es ninguna novedad el colapso de la sección 39, lo excepcional es que lo está haciendo lenta, pero constantemente.
Desde tiempos inmemoriales la sección 39 era orgullo de su corporativismo en Colima. Solo dos instituciones han sido tan firme y abiertamente orgullosas de su corporativismo político: la Universidad y la sección 39 del Snte, siempre fieles al PRI. Orgullosos estaban de sus vínculos al partido, pues sabían que de allí emanaban sus privilegios. Puestos administrativos en los gobiernos federal y estatal, plazas académicas y administrativas, delegaciones federales, senadurías, diputaciones, presidencias municipales, regidurías, entre otros privilegios políticos.
No olvidemos que fueron público cautivo (acarreados) de todos los gobernadores del PRI, pero particularmente, de Mario Anguiano y Nacho Peralta, eran su base social y el público fiel, siempre en buena disposición para hacer sus funciones de público cautivo en todos los actos de gobierno: amor con amor se paga.
El grito final de Nacho, Nacho, no es un error, es su vergonzante grito verdadero de guerra. O en el mejor de los casos es su vergüenza y es su esencia. Así el nivel de sus contradicciones.
Las causas y objeto de revisión
Su alianza corporativa con el PRI les dio el manejo discrecional de plazas, aviadurías, excesos y abusos del sistema de pensiones y de los servicios médicos. El dinero se fuga por todos lados.
Todos en Colima lo saben, las plazas solo se conseguían con la autorización de los machuchones del sindicato y al sistema estatal solo entraban miembros de La Familia o amigos de La Familia si no pertenecías a ella estabas fuera. El mérito y la preparación profesional para ingresar al sistema solo se dio en casos excepcionales. Todo mundo lo dice en Colima: eran y son una mafia. El Isenco (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima profesor Gregorio Torres Quintero) tiene una historial del manejo discrecional de las plazas académicas que la maestra Ma. Elena Garcái Rivera, actual directora, está obligada a investigar y sancionar a los responsables, de no hacerlo, será una cómplice más de los excesos y corruptelas que allí perviven.
Para nadie es una novedad que en tiempos de campaña los maestros fueron la fuerza social y operadores políticos del PRI que afortunadamente eso cambió, pero miles de recursos públicos se desviaron cínicamente hacia PRI por la vía de las famosas comisionados que por muchos años hicieron funciones políticas pagados con dineros públicos que deberían haber servido para mejorar la educación, pero fueron a parar en tareas políticas del partidazo hegemónico, el PRI. Amor con amor se paga.
Para todos es conocido que se dieron plazas entre la federación y el estado entre los medios sindicales y tenían dobles plazas que rebasaban los límites de la realidad, pues trabajaban en la nómina más horas que tiene el día físico y ganaban un dineral violando todas las leyes y reglamentos. Nadie dijo nada. Solo se podía hablar en voz baja. La corrupción supura por todos lados. Y sucedió lo inevitable, quebraron al gobierno y al sistema de pensiones, el Ipecol (Instituto de Pensiones de los servidores públicos del Estado de Colima).
Varios supervisores gozan de dobles plazas entre federación y estado y ganan una locura. A dónde va tanto dinero.
Los maestros hoy en crisis no pueden, no deben sostener este sistema corrupto. Deben transformar, deben cambiar. El destino los alcanzó.
Los privilegios se van y la vergüenza queda
Limpiar la casa es lo que sigue. No es una tarea fácil, es más bien compleja, difícil, dolorosa, lenta, pero posible.
Para empezar deben romper su pacto corporativo con el PRI, entre cosas, por lo evidente, ya perdieron el poder, y segundo, porque su historia les enseña que el corporativismo puede ser benéfico en un tiempo, pero a la larga es nefasto para la organización gremial. Pero también es importante no plantearse un nuevo pacto corporativo con el partido del nuevo gobierno, pues plantear un pacto corporativo con Morena es plantearse repetir la historia, como lo pretende el grupo de Heriberto Valladares Ochoa y el Snte nacional. La independencia sindical es clave y fundamental para la defensa de los intereses de los trabajadores de la educación. Repetir la historia no es conveniente. Algo se debe aprender de los golpes.
Con el nuevo gobierno emanado de Morena deben plantearse una nueva relación tan cercana como sea posible para negociar los derechos –y su progresividad– de los trabajadores y la distancia es, igualmente importante, para mantener la autonomía y los valores del gremio que dan reputación y prestigio frente a la sociedad que, en su momento, se traducen en apoyos solidarios.
La sección 39 debe concentrarse en el rescate y restauración del Ipecol, sin un Ipecol fuerte no hay futuro posible. Al Ipecol el nuevo gobierno le está quitando ilegalmente los recursos y el Snte no ha dicho nada y no ha hecho nada, siguen actuando como en los tiempos corporativos. Hoy el Snte 39 ya debería tener sus respectivas demandas civiles, laborales y penales por el desvío de recursos del Ipecol. La vía jurídica no presupone un pleito con el Ejecutivo local, de ninguna manera, es una vía civiliazada para marcar los espacios de respeto y legalidad que den paso al sano trato político.
Las relaciones con el actual y futuros gobiernos deben de ser transparente y ampliamente públicas, pues el Snte es una entidad social. Los pactos en la discreción deben cosa del pasado.
No podemos dejar de observar que el gobierno de Morana –por su esencia inepta– será un obstáculo para el sindicato, además su bajísima calidad moral lo convertirá en un obstáculo fuerte para la recomposición de la relación y para la democratización del mismo Snte 39.
Lo anterior implica que el Snte 39 debe tomar la iniciativa para autosanearse, en algunos caso, por ejemplo: debe limpiarse la cara, por lo tanto, todos los aviadores, abusivos que lograron dobles y triples plazas y lograron sus beneficios por la vía ilegal deben de ser sometidos al escrutinio público para que sea el juicio de los ciudadanos quien los juzgue, pues el nuevo gobierno y toda la burocracia sindical estarán por tapar todos los excesos cometidos.
La exhibición de los excesos debe promoverse públicamente, la no inclusión de un solo miembro de la anterior sección también es una prioridad, pues ellos fueron los responsables de la crisis por la que están pasado, renovar toda la plantilla es una forma sana y un mensaje contundente de que hay responsables y beneficiarios ilegales de lo que puso en peligro la organización. Todos deben irse y ser despojados de sus beneficios. No es fácil, pero es necesario.
Dirán que se trata de una cacería de brujas, de venganzas, pero no, se trata de hacer justicia y de hacer pagar a los responsables, no olvidemos que la impunidad es la hermana bastarda de la corrupción que hace pervivir a la corrupción.
Los miembros de base del Snte deben de apagar el fuego que consume su casa y rescatar lo que sea posible.
Una nueva generación debe tomar el mando de la sección 39 para oxigenarla, renovarla y plantearse un proyecto de transición que tendrá grandes retos que enfrentar como es el caso del inepto gobierno de Indira que su incapacidad es obstáculo que deben superar.
La clave para la restauración y la estabilización de las prestaciones pasa, necesariamente, por el saneamiento y reconstrucción del Ipecol.
La vida sindical y laboral no puede ni debe ser la misma, no puede volver a serlo, pues todos han cambiado y los retos son distintos. La restauración inmediata de las prestaciones es casi imposible. El principio de progresividad de las prestaciones debe ser manejado hoy más que nunca con mucho cuidado y ponderación, pues puede caerse en una retórica demagógica muy peligrosa.
El Snte nacional
El Snte nacional le va apostar a la continuidad institucional y lo que ello signifique. Y su papel puede ser terrible frustrante para los que quieren cambios, pero dicho sea de paso, en colima la sección 39 del Snte no tiene tradición de participación democrática. La 39 nunca practicó la democracia, todo lo contrario, calló bocas, reprimió y corrió a quien quizo y, nadie dijo nada, hoy están pagando el precio del silencio y la disciplina. Nadie es del todo inocente y también nadie es del todo culpable, pero sí hay responsables que deben dar un paso a un lado, esos son los actuales dirigentes locales, por ejemplo.
Difícil, doloroso será el proceso, pero sobre la marcha se aprende. Bien hará el Snte nacional si acompaña y permite la libre elección, cosa que dudo que haga. Si empiezan las llamadas, las coacciones los cobros de favores y toda clase de hostigamientos el proceso será más largo y sinuoso.
Lo cierto es que los maestros de la sección 39, donde tengo muchos amigos a los que quiero mucho, deben darse una oportunidad para sanear su institución, lavarse la cara y recuperar su dignidad que en alguna parte extraviaron, nunca es tarde y pueden hacerlo. Deben tomar la decisión. Todo tiene costos y deberán pagarlos, pero la dignidad es algo muy superior a cualquier bien material.
No dejen que la casa siga ardiendo. Una elección de Comité Ejecutivo Estatal no cambiará en gran manera las cosas, pues gane quien gane el problema apenas comienza, pero lo deseable es que los actuales dirigentes se vayan y den paso a nuevos cuadros y nuevas ideas.