Columna
El puercoespín
El matrimonio de Priscila y Paco son el ejemplo vivo de como los políticos se convirtieron en mercancías y concretamente en moneda de cambio.
En términos específicos no representan nada ni a nadie, o dicho de otra manera, son la viva expresión del estatu quo donde los políticos carecen de ideología, programa, proyecto y, lo más grave, valores morales. Están disponibles al mejor postor. Están para pactar con quien les ofrezca más, ya sea, en metálico o en posiciones políticas.
No son los únicos, son una muestra, son los más emblemáticos porque la sociedad política colimense es idéntica, así se reclame de izquierda o de derecha, esos referentes dejaron de ser significativos y hoy su valor o es metálico o es político.
El combo del matrimonio de los Rodríguez García es importante porque representa la peor de las vergüenzas políticas para la sociedad política colimense.
La diputada argumentó que se iba de la fracción parlamentaria del PAN porque no se ajustaba dicho partido a sus posturas políticas, pues ella se reivindicó como defensora de las políticas sociales, luego retiró su firma del documento que impugnaba la ley de revocación de mandato que, a toda costa, trata de evadir Indira para evitar ser corrida del poder, como seguramente ocurrirá si llega a aplicarse la revocación de mandato en su periodo constitucional. Y continuando con el guion la gobernadora nombró a Paco, su marido, secretario de Fomento Económico.
La diputada Priscila quedó al desnudo, pues ni es partidaria de las políticas sociales ni de la democracia participativa sino que ella está por la familia… pero no por la familia colimense sino por su familia, pues su marido, Paco, fue incluido en el gabinete estatal.
Tras su renuncia la diputad declaró a la prensa “Más allá de los intereses personales, en el grupo parlamentario de Acción Nacional hemos puesto como bandera a las familias colimenses, ante la grave crisis de inseguridad y económica, por eso seguiremos trabajando por la calidad de vida y para que la población colimense recupere la paz y la tranquilidad”. Solo le faltó precisar que en primer lugar está su familia, luego la familia de ella y al final su propia familia. La familia colimense para ella es una entelequia.
En el fondo tiene razón la diputada pues ella y su familia ya solucionaron sus problemas sociales, económicos y políticos. Ganan bien, tienen buenos puestos, gozan de “prestigio político” y sigue su ascenso político. La jugada fue perfecta. Ganó la familia de ella. Perdió de nueva cuenta la política y los colimenses.
La jugada es perfecta para aumentar el hartazgo de la gente hacia los políticos.
El gabinetazo y Paco
La llegada de Paco Rodríguez al gabinete fue algo predecible, con él, están llegando al gabinete los que deben de estar, los miembros de Va por Colima que a nivel nacional Amlo combate a capa y espada y a nivel local la 4T los abraza y los incluye en sus equipos de trabajo.
De una u otra manera la presencia de Paco en el gabinete cambia cualitativamente su conformación de pasar del gabinete de la Mafia de las Amiguis al gabinete ampliado de la corrupción de Nacho y Mario.
Esta composición cuantitativa –todavía mayoritariamente indirista– es ya cualitativamente distinta porque, entre otras cosas, Nacho y Mario tienen un miembro de su equipo y en el primer nivel de funcionarios a quien le operó, desde el Congreso, a Nacho, el endeudamiento que agravó la crisis financiera que vive el estado de Colima.
El gabinete adoptará otra forma de comportarse políticamente y de relacionarse entre ellos, el celo y la discordia empezarán a manifestarse internamente, pues las candidaturas que es en lo único que piensan, pues antes de pensar el cómo mejorar las políticas públicas su centro de preocupación son las candidaturas y los puestos futuros y la llegada de Paco al gabinete amplificará la disputa entre los funcionarios de primer nivel por los puestos y candidaturas para el 2024. Se antoja que será feroz la disputa palaciega, pues la Cuarta Transformación en Colima ya abrió sus cartas y nos dice con este movimiento que la 4T solo fue un medio para la pervivencia de los cuadros de Mario y Nacho.
El gabinete aparte del bajo nivel de perfiles y de carecer de idoneidad es ya abiertamente Nachista. Por lo cual, la llegada de Paco al gabinete no es otra cosa que una ¡Bienvenida a Nacho de regreso a casa!
Nacho nunca se fue, se transvistió en gobernadora. La jugada del PRI fue perfecta.
Para quienes pensaron en las mentiras de Indira uno solo tiene que decirles como dijo Dante en la divina comedia: “Abandonad toda esperanza”.
*Fotografías tomadas de redes sociales.