Columna
El puercoespín
La burocracia no es un partido
Lo sucedido el domingo 24 de julio en el Casino del Snte 6, en Colima, es el gobierno en funciones de partido. Todos los funcionarios del Gobierno estatal, recién contratados, fueron obligados a acudir con matracas y pancartas a recibir a Claudia. El domingo Morena puso en escena la cargada. Terminaron los tiempos de la organización popular alegre, llena de futuro y esperanza. Llegaron los burócratas y sus empleados, tomaron el partido y aspiran a colonizar todas las candidaturas para seguir en el poder aunque, literalmente, estén pasmados sin hacer nada frente a la aguda crisis de inseguridad que padecemos y la hecatombe financiera por la que transitamos.
La burocracia no es partido solo responde a instrucciones y sin más motivaciones procede a movilizarse y a invitar a los ciudadanos a votar por los que fueron instruidos, a pedir el voto, pero son incapaces de seducir porque no están en el plan de seducir políticamente, es decir, no hay emoción política porque no hay convicción política ni humana. Esos caminos ya los transitó el PRI y el PAN, pero neciamente Morena va por el mismo camino.
La burocracia no es ni movimiento ni partido. Es un grupo de personas al servicio de su patrón en turno. Práctica política que, dicho sea de paso, la sociedad mexicana desprecia y reprueba.
Con la burocracia domesticada y usada políticamente no se construye partido.
Claudia se vio en Colima en su modo demagogo y corporativo que busca, a toda costa y a cualquier precio, ser la candidata de Morena.
Morena Norte y Morena Sur
La venida de Claudia puso en claro que Morena Colima está dividida en dos bandos: los norteños son un Primor y los sureños que son fieles al programa de Morena.
Los morenos del norte comandados por Vizcaíno ya dejaron en claro que están dispuestos a tomar el poder absoluto aunque de gobernar no sepan un pepino. Los morenos norteños comandados por la gobernadora demostraron que carecen de escrúpulos para acuerparse con los priistas, verdes, turquesas y Juan Cuerdas con tal de que lleven votos y acarreados a sus eventos.
Los morenos del sur comandados por Griselda Martínez, más ponderados y cautos, están dando la batalla de acuerdo a las reglas del partido, además la presidenta municipal mostró oficio político al evadir las descortesía de la líder del Primor. Colima tiene a los morenos de Manzanillo liderando un partido Morena que está dando la batalla por impulsar el proyecto original de Morena.
La comida de Manzanillo
La comida en Manzanillo fue la comida de la Mafia de las Amiguis con Claudia. Fiel a la práctica política de las élites los “morenos” del Primor se reunión en petit comité con Claudia en un evento cerrado y exclusivo. Ya se olvidaron de las calles y las plazas, ahora son adictos a los salones cerrados donde se disfrutan buenos vinos y caras viandas –que sería bueno saber quién pagó–.
Cruzó la línea sin retorno
A toda la sociedad colimense tiene sorprendida que un gobierno haya cruzado la línea de no retorno tan temprano. No estoy hablando que se le contabilice desde julio sino que cruzó la línea desde abril cuando decidieron subirse los salarios hasta la estratosfera, allí abandonaron plenamente el proyecto de Morena dijeron adiós a la austeridad y se quitaron la máscara de morenistas para asumir su verdadera identidad que, no está de más señalar, que a muchos no nos engañaron, pues sus prácticas y alianzas políticas los delataban.
Van por la desmantelacion del Gobierno del estado ese es su próximo objetivo. De nosotros dependerá de aquí para adelante el daño que le causen a las finanzas, a la infraestructura y a la organización política estatal.
El pleito con el sindicato
Victor Torrero abrió el frente con el sindicato, pues los resto a que hiciera una consulta popular para saber si era correcto aumentar el salario a los trabajadores superior al 3 %; sin embargo, después del aumentazo de los ineptos funcionarios de primer nivel no creo que Torrero Enríquez quiera convocar a alguna consulta, pues la sociedad colimense ya les dijo que rechaza contundentemente los aumentos, pero los aumentos abusivos e ilegales de los secretarios y subsecretarios.
De cualquier forma este problema está latente y el sindicato ya le pegó primero y le pego dos veces; por tanto, la gobernadora negociará a la baja y condicionada por el sindicato. Pésimas noticas para las finanzas públicas y pésimas noticias para gobernadora que no da una.
Abandono del cargo
Casi diez meses de gobierno y a estas alturas desconocemos a ciencia cierta el estado de las finanzas que tiene el estado de Colima. Es una verdadera incógnita cómo se han utilizado las líneas de crédito aprobadas por el Congreso. La poca información con la que contamos todos nos indica que el estado entrará en un proceso de endeudamiento más grave y la gobernadora no ha planteado ningún plan, ningún proyecto ni siquiera medidas concretas aisladas que vayan destinadas a resolver este grave problema. Todo indica que las finanzas del Gobierno estatal empeorarán.
La inseguridad no da ninguna señal de mejora ni visos que se estén aplicando medidas urgentes y extraordinarias. Nada. Las balaceras continúan, el número de muertos se incrementa diariamente y las llamadas muertes colaterales cada vez son más. Más gente inocente sigue muriendo.
Y la gobernador si bien es cierto que ya no viaja tanto también es cierto que los colimense tenemos una cosa muy clara, ella está ocupada de la grilla, más que de los asuntos de gobierno, ella anda en la búsqueda de las candidaturas de su partido y se ocupa de apoyar a la próxima candidata presidencial de Morena. En la práctica estamos viendo un abandono del cargo para dedicarse a la promoción política de su grupo, la Mafia de las Amiguis y sus muy personales ambiciones. Existe pues un abandono del cargo en la práctica, los asuntos de los colimenses están en un segundo plano.
La gobernadora está usando al aparato estatal como su partido, el partido de las Amiguis. Tarde o temprano la justicia la alcanzará a ella y a Nacho Peralta. La molestia del pueblo de Colima es su abandono de la función pública, su desentendimiento de su encargo, en pocas palabras, no gobierna nada, la nave del Gobierno de Colima está al garete, allí radica el malestar de los colimenses.
A Morena se le olvida que existe algo llamado pueblo. Ni el PRI ni el PAN lo reconocieron y su destino está a la vista.