Columna
El puercoespín
Desde el pasado 19 de mayo, la Sala Especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF) resolvió que la mandataria colimense, junto con otros 16 gobernadores, violentaron el texto constitucional y la veda electoral durante el proceso de revocación de mandato.
La secretaria General del Congreso del Estado confirmó que la notificación del resolutivo del Tribunal fue recibida el 26 de mayo y fue remitida a la Mesa Directiva del Congreso y a la Comisión de Responsabilidades para que se proceda a la realización de la investigación.
Con esto la desgobernadora demuestra que es una pésima abogada, pues no conoce las leyes, o las viola en pleno conocimiento y nos busca ver la cara al mentir descaradamente.
Lo más seguro es que entre la secretaria General del Congreso y la presidenta de la Junta Coordinación Política del Congreso harán mil malabares para archivar el asunto, sin siquiera hacer algo parecido a una investigación. Pero la verdad es que como lo hizo el Tribunal Electoral local en el asunto de las leyes secundarias de la revocación de mandato, ahora, el TEPJF también está poniendo en evidencia la falta de oficio político, de voluntad política, de respeto a los poderes y al orden constitucional de los actuales integrantes del Poder Legislativo. Tanto Carmen Quiles como Viridiana Valencia son las gonfaloneras de la precariedad política de Morena en el Congreso.
Le hacen la notificación el pasado jueves el TEPJF, por violentar el texto constitucional, y la desgobernadora, el fin de semana, ya andaba haciendo campaña en Durango, muerta de la risa, gritando y saltando eufórica de emoción.
Colima, este fin de semana, está siendo sobrevolado, intensamente, por helicópteros de la Defensa Nacional, dos muchachos fueron encontrados muertos en un domicilio de la ciudad de Villa de álvarez llenando de tristeza y de luto a dos familias más del Colima Norte y la desgobernadora en Durango haciendo campaña, haciendo uso pleno de sus derecho político, según sus cínicos dichos.
La desvergonzada desgobernadora solo hizo lo que solo sabe hacer, emitir condolencias en su modo sentimental –según ella–. Feliz brinca y salta en los templetes de los estados en elecciones y luego expresa un falso dolor cuando ella no está cumpliendo con sus obligaciones constitucionales, mucho menos acompañando a los ciudadanos que estamos padeciendo el acoso del crimen organizado.
Entendemos que es una frívola e insensible, pero lo que es realmente inadmisible es que los miembros del Congreso, dígase la secretaria General y la presidenta de la Jucopo, no estén a la altura de las circunstancias y como vulgares comparsas se dediquen a procurar la no rendición de cuentas, a toda costa, ante el Poder Legislativo de la titular del Ejecutivo.
Está más que demostrado que, tanto los poderes Ejecutivo y Legislativo, son un desastre en Colima y nada parece importarles y se comportan como una pequeña banda que tan solo responde a sus caprichos y ocurrencias.
Dos tribunales les están llamando la atención y no se observan respuestas maduras emocionalmente hablando, mucho menos respuestas políticas.
Su comportamientos esta más cercano a una vulgar pandilla que a un partido político mayoritario que, en el resto del país, está realizando grandes transformaciones en materia social y de sanidad política y moral. Morena-Colima es la antítesis del movimiento de la Cuarta Transformación a nivel nacional.
La revocación de mandato para Morena-Colima la trataron como algo de interés y útil a nivel nacional, pero prohibitivo para los colimenses. Quieren la democracia lejos de Colima. Quieren la participación de los colimenses lejos de las urnas cuando se trata de calificar y expresarse en cuanto al desempeño de las autoridades locales.
Así pasa con las ausencias de la desgobernadora que abandona sus tareas –para lo que se le paga– y se dedica a hacer tareas políticas para su beneficio particular buscando proyectar su persona sin importarle el dolor y la angustia de los colimenses que estamos bajo la metralla de los criminales y los motores de los helicópteros que sobrevuelan la zona metropolitana.
Este domingo (29 de mayo) cinco personas fueron ejecutadas, cuatro fueron encontrados embolsados y dos jóvenes fueron matados y su fiscal carnal –orgullo de su nepotismo– sigue sumergido en su autismo voluntario, forzado por su incapacidad manifiesta y el secretario de Seguridad Pública sigue sin encontrar la punta de la madeja para contener la violencia.
Viri, Carmen e Indira son las gonfaloneras de la mediocridad, indolencia, insensibilidad y un voluntarismo, a toda prueba, por ser fieles a la pandilla antes que asumir sus funciones de gobierno, mucho menos de Estado.
Colima les pasará factura, pues ellas deben saber que Colima cuenta con un poco más del 53 % de población que pertenece a la clase media que, en estos tiempos, es muy crítica y participativa, políticamente hablando. El tiempo les cobrará la factura si no rectifican.