Columna
El puercoespín
“Esperemos que la ola de gobernantes populistas e ineptos que están sufriendo un buen número de países latinoamericanos sea seguida, gracias a la democracia que, aunque dañada, aún tenemos, de liderazgos decididos y capaces de hacer lo necesario para que nuestras naciones se encaucen firmemente en el camino del desarrollo y la superación de nuestros rezagos históricos”, dijo el ex mandatario mexicano, Ernesto Zedillo Ponce de León, en la conferencia ‘Perspectivas económicas y el futuro de la tecnología en Latinoamérica’, organizada por NTT Data, una empresa multinacional de consultoría y servicios de tecnología de la información, con sede en Tokio, Japón. Por otra parte, Zedillo Ponce de León criticó la gestión de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 en la región, calificándola como “el desastre latinoamericano”. El ex presidente mexicano criticó que durante el 2020, varios gobiernos de países de la región descuidaron y minimizaron los riesgos de la pandemia por Covid-19, lo cual, consideró, derivó en malas decisiones de salud pública y económica. “Reaccionaban jugando las cartas de la división, la demagogia y el populismo”, insistió el priista, de 70 años de edad, quien, además, cuestionó la decisión de los gobiernos de algunos países latinoamericanos por “detener y revertir” las reformas estructurales que ya fueron adoptadas en el pasado y que mucha falta hacen, según él, para favorecer el desarrollo. “Contrario a lo que proclaman gobernantes populistas, la causa del pobre desempeño de las economías latinoamericanas en años recientes no se encuentra en las reformas de fines del siglo XX y principios del siglo XXI”, insistió el ex mandatario mexicano.
“En realidad el problema con nuestros países no es que tuvieran reformas, el problema es que éstas nunca fueron lo suficientemente completas en sus objetivos ni en su ejecución”, Zedillo Ponce de León, durante la conferencia.
Gracias a Ernesto Zedillo Ponce de León: los mexicanos seguimos pagando más de 43, 000 millones de pesos al año en una deuda que se generó hace más de dos décadas y nos obliga a pagar hasta el año 2070; malas decisiones políticas y fraudes de empresarios que controlaban algunos bancos dieron pie a escándalos que sacudieron a la sociedad mexicana de ese entonces; los intereses de este endeudamiento bancario se pagarán por futuras generaciones.
Zedillo endeudó por cincuenta años a ti y a tu descendencia por algo que ocurrió antes de que nacieras. Fue un endeudamiento fenomenal que condujo a la quiebra del país y convirtió las deudas privadas en deudas pública.
Entre 1995 y 1998, el Fobaproa intervino a 14 de 18 bancos. Sobrevivieron Bancomer, Banamex, Bital y Banorte. En 1998, el gobierno de Zedillo propuso que el Fobaproa se convirtiera en deuda pública, lo cual fue aprobado por el Congreso e instauró el IPAB que heredó la deuda bancaria, la cual se seguirá pagando en las próximas décadas (hasta 2070).
Sin embargo, la próxima generación seguirá endeudada, y pagando, casi sin saberlo, los errores de políticos y empresarios bancarios de aquel turbulento 1994.
Ernesto Zedillo es un ladrón, inepto, que carece de la más mínima calidad moral para hablar hoy.
Hoy debería estar pidiendo perdón a los mexicanos y devolviendo todo lo que se robó. Pero contrariamente habla demostrando que no tiene nadita de vergüenza y, como buen cínico, insiste en proponer las mismas fórmulas que destruyeron el patrimonio de millones de mexicanos.
Los mexicanos tenemos memoria y este tipo de traidores a México mejor deberían guardar silencio, en el mejor de los casos.
Ernesto Zedillo es un imbécil y desvergonzado que carece de pudor.
Si de joven fue un estúpido e inepto, hoy, de viejo, es un estúpido e inepto reincidente. La historia ya le dijo que se equivocó y el insiste en repetir sus errores, eso es una verdadera locura ¿Será porque sus errores hicieron ricos a sus amigos y a él y pobres a todos los demás?