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COLIMA

Sí, pues… No fue

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Columna

El puercoespín  

¡La cuarta Transformación, en Colima, será feminista o no será! Originalmente fue una consigna de precampaña, luego un grito de guerra en la campaña constitucional y finalmente terminó siendo una especie de amenaza, pero al final del día, pura demagogia barata de un grupo de infantas que llegaron al poder cuando menos lo esperaban, ellas y nosotros.

El gobierno de Indira que, suena un exceso llamarlo gobierno, terminó por no entender nada.

Indira nunca supo lo que era asumir sus responsabilidades. No entendió las obligaciones que tiene una persona al asumir la investidura de gobernadora. No entendió todas las responsabilidades asumidas y marcadas en las constituciones federal y estatal. No entendió  nunca las facultades y las limitantes que tenía.

Jamás entendió que su discurso es performativo, es decir, que lo que diga tiene un carácter legal y de sus dichos se desprenden consecuencias legales y políticas. Nunca lo entendió.

Lo anoto en pasado porque este sexenio ya terminó, el sábado lo sepultaron. 

El 8M

El 8M en Colima, próximo pasado, fue la quinta prueba concreta donde se vería de qué estaba hecha y cuál su proyecto político que defendía.

Primer episodio, fue incapaz de revisar con acuciosidad las cuentas y el estado de las cosas en los documentos de entrega-recepción y terminó, por omisión o complicidad, ratificando el arrendamiento de patrullas costosísimas y un gasto oneroso para el presupuesto estatal; segundo episodio, desmanteló el sistema estatal de lucha contra la corrupción con lo que la impunidad de Mario Anguiano y Nacho Peralta quedó garantizada; tercer episodio, terminó siendo doblada por Martin Flores Castañeda y el sindicato de burócratas que impusieron sus condiciones, aquí demostró incapacidad política, carencia de proyecto, insensibilidad con los trabajadores y novatez en asunto sindicales; cuarto episodio, incapacidad para asumir las contingencias que se le vinieron encima después de la masacre de enero de 2022 en el Cereso de Colima que tiene a Colima bajo metralla y delitos de alto impacto que han proyectado al estado a nivel internacional por sus índices de inseguridad alcanzados; quinto episodio, las manifestaciones de las mujeres en 8M de 2023 en Colima demostró que el gobierno del estado ni es feminista ni es gobierno y nos mostró a una Indira carente de recursos y fuera de la realidad.

Las mujeres colimenses exhibieron, con su bien organizada manifestación, donde demandaron justicia y seguridad para las mujeres que el gobierno local está desarticulado, es infantil en sus racionamientos y respuestas son erráticas, temerosas y a la pequeña manifestación de olas bravas se ausenta y se atrinchera en sus zonas de confort. No ve, no oye ni atiende ni dialoga, sólo se ve a sí mismo frente al espejo y sus selfis. 

La gobernadora andaba en la CDMX, como es su costumbre, y las mujeres le derribaron la puerta de Palacio de Gobierno. Ella solo atinó a responder que las mujeres tenían razón y las comprendía en sus reclamos y sentimientos. Pero fue incapaz de recibirlas y darles atención y una respuesta política. Su respuesta fue ignorarlas o como se dice coloquialmente, las bateó.

Bajo una la lógica aritmética y cuantitativa la respuesta fue una contra concentración corporativa donde reunió a mil más una funcionarias públicas, siervas de la nación, miembras del partido Morena y matraqueras incondicionales. 

La idea era demostrar que podían reunir con mucha velocidad a muchas apoyadoras, tantas o cuando menos casi tantas, como las movilizadas libremente manifiestas. Por cierto, mil contra tres mil cuantitativamente el gobierno estatal pierde la partida.

Pero el asunto no es cuantitativo. La mujeres libres aparte de ser cuantitativamente muy superior en número su demanda es humana y sus planteamientos humanistas y políticos. Haciendo a un lado el derribo de la puerta, las demandas de justicia, empatía y solidaridad de las mujeres libres fue una muestra de organización política justa que no fue escuchada porque la gobernadora no supo cómo reaccionar, no supo cómo enfrentar a sus pares de género y se sintió amenazada ella, personalmente, y sintió a su gobierno amenazado por un puñado de mujeres libres que tan solo demandaban justicia y empatía con su causa.

El acto de las mil mujeres más una es el mensaje de un Ejecutivo que se negó a asumir sus responsabilidades y obligaciones constitucionales. 

Ella, le dijo a las mujeres, que sigue en campaña y no estuvo nunca dispuesta a asumir el papel que le impone su investidura.

No quiso ser gobernadora, quiso ser delegada del gobierno federal, quiso ser candidata perpetua y a eso se está dedicando, a ser candidata permanente.

Nunca estuvo con las mujeres sólo las uso para que votaran por ella y ahora en poder de la investidura gubernamental les dijo claramente que ella y sus amiguis de Morena y todas las burócratas del PRI y del PAN que no son feministas, que el concepto de feminista lo adoptaron por conveniencia, pero sus verdaderos intereses están con el patriarcado.

Se negó a ser gobernadora y no lo será nunca porque le tiene pavor asumir las responsabilidades que la gente y la ley le mandataron.

El resto que falta del periodo constitucional, es decir, los aproximadamente 4 y medio años será eterno para el 85 % de los colimenses y un suspiro para la Mafia de las Amiguis que está incapacitadas para gobernar, pero disfrutando del dinero y el poder político.

Sus cómplices y matraqueras sentirán que el tiempo se le ira como un suspiro, pero para la mayoría de los colimenses, el 85 %, será una eternidad.

La mayoría de los colimenses tenemos solo dos opciones: presionar para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación  falle a favor de la aplicación de la Revocación de Mandato, en pasando las próximas elecciones constitucionales de 2024, o resignarnos a soportar un gobierno infantil, absurdo e irresponsable que no tiene ni idea de lo que significa ser gobernadora. 

La fiesta de las mil y una locuras

La primera locura y locura original es que se organiza una fiesta para apoyar a una gobernadora contra la manifestación de más de tres mil mujeres libres, en otras palabras, las mujeres de Morena se acuerparon para defender a la gobernadora de ciudadanas libres pidiendo seguridad, justicia y una sociedad donde los poderes económicos y políticos se separen. 

La segunda locura. La reunión que se presentó públicamente como una reunión de mujeres libres y autónomas -académicas, trabajadoras, estudiantes, amas de casa, empresarias- en realidad se trató de una reunión corporativa integrada por empleadas de gobierno, funcionarias públicas, militantes del partido Morena que salieron a defender, paradójicamente,  a una mujer para que no cumpla con sus funciones que protestó ante Congreso cumplir y hacer cumplir. 

La tercera locura. En un afán de resultar empática con las mujeres y sobresaltar las tareas de las mujeres, Indi, sostuvo en el evento que la pasada pandemia fue a nivel mundial mejor abordada y solucionada por mandatarias mujeres. Olvidó un pequeño detalle, que nuestro presidente es hombre, luego entonces, descalificó, de facto, el trabajo del presidente y de Morena y les da tácitamente la razón a los críticos del presidente, quienes sostienen que en México hubo una mortandad elevada por el mal manejo de la pandemia. O es una traidora o la inteligencia no es su fuerte.

La cuarta locura. La delegada de la Secretaría de Bienestar, en el mismo evento, hizo un símil entre la caricatura de las chicas súperpoderosas y ellas donde Indira sería Bombón porque es la líder, Rosi sería Burbuja, la sentimental, y ella sería Bellota porque es la más rebelde, según sus dichos. Juntas están dispuestas a salvar a Colima (Saltadilla), esa es su misión.  El símil, en sí, no es malo el problema que no fue una ocurrencia o una chispa de ingenio y humor creados por el ambiente de euforia y alegría que, uno supone, que estaban viviendo, sino que se trata de su pensamiento de su filosofía de ver las cosas. Es una radiografía de su pensamiento infantil y sus limitantes políticas que padecen.

La quinta locura. No es otra cosa que el rompimiento entre las mujeres de Morena y las mujeres que lucha por la reivindicación de las causas de las mujeres y sus demandas más importantes y urgentes que se plantean resolver. Contrasta el discurso de las mujeres protestando en la calle con las empleadas de Indira reunidas en un desayuno. Las mujeres primeras hicieron un discurso a la altura de las circunstancias donde demandaron justicia y solidaridad para las mujeres muertas y los desaparecidos, y por otro lado, la separación de los poderes económicos y político para que pueda funcionar la democracia. Las mujeres de Indi, sus empleadas, fueron a echar porras y asumir las tesis de Bombón, Burbuja y Bellota. Es decir, que en Colima tenemos mujeres reales enfrentadas con mujeres de los dibujos animados. 

Indira nunca entendió el valor de su investidura ni el valor del discurso performativo. No hay gobernadora solo unas muchas, nuevas ricas jugando a gobernar. El sexenio se acabó. 

En una cosa sí estoy de acuerdo con ellas. Ellas decían que en Colima la Cuarta Transformación sería feminista o no sería. Y efectivamente ni hay gobierno ni son feministas. La derecha sigue en el poder, pero con una agravante, no entienden el valor de la investidura. 

Sí, pues… No fue. 

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