Escribe Claudia Gabriela Aguirre Luna.
Ruido sin control
La contaminación acústica es un mal que cada vez sufren más ciudades y si bien este puede tener diversos orígenes, en esta ocasión quiero enfocarme en el ocasionado por las motocicletas.
El número de motos en Colima incrementó de manera exponencial en los últimos años, desafortunadamente con ello crecieron algunos problemas sobre todo en materia de ruido.
Las motos, sobre todo aquellas con más cilindrada, suelen ser muy ruidosas y son muy molestas cuando pasan por una calle, máxime cuando aceleran intencionalmente.
Este sonido tan desagradable se produce por el tubo de escape del vehículo. Cuando este está en mal estado provoca que se emitan más decibelios de los aconsejados, algo que puede ser motivo de multa
Lamentablemente este es un tema que pareciera olvidado en nuestro estado y específicamente en el municipio de Colima.
No es posible que los ciudadanos tengamos que soportar la contaminación sonora que producen algunos motociclistas que, por el simple gusto de hacer escándalo, andan con motos a escape libre y sin ningún tipo de consideración para el resto de las personas.
En el caso del Municipio de Colima, el artículo 22 del Reglamento de Tránsito y de la Seguridad Vial del Municipio de Colima establece que “Las cuatrimotos o vehículos ligeros que circulen en el Municipio, que cuenten con cabina o estructura tubular, buggys o similares, deberán contener los siguientes elementos:
I. Claxon, cuyo nivel de intensidad sonora no sea mayor de 80 dB (A);
II. Estar provistas de los dispositivos mecánicos que eviten ruidos mayores a los 40 dB (A), emisiones excesivas de humo y gases contaminantes;”
Es decir, hay un nivel de volumen establecido en el Municipio de Colima, y por si esto no fuere suficiente, existe también una prohibición expresa para modificar el volumen, pues el artículo 29 de dicho reglamento señala: “Todo vehículo de motor que circule en el Municipio no alterará el dispositivo que disminuye los ruidos, si lo hiciere, deberá ser similar o igual al que proviene de fábrica. En ningún caso se autorizarán modificaciones que generen niveles de ruido mayores a los indicados por este reglamento.”
Son varios los ayuntamientos que han regulado los ruidos excesivos de motos y vehículos, siendo el caso que a principios del año pasado, los ayuntamientos de Colima y Villa de Álvarez realizaron campañas de difusión para dar a conocer lo establecido por sus reglamentos e incluso en el municipio de Villa de Álvarez se realizó un operativo para tratar de acabar con dichas acciones, por su parte el Ayuntamiento de Colima puso a disposición de la ciudadanía un número telefónico para reportar dichas situaciones, lamentablemente esta no fue más que una acción pasajera y que no ataco la raíz del problema, pues debido a la falta de vigilancia y operativos continuos, estos vehículos siguen transitando libremente causando no solo contaminación auditiva sino fuertes molestias a los ciudadanos y todo ello con impunidad a causa de las autoridades municipales.
Realmente estamos ante un problema que no se resolverá fácilmente pues los operativos que se realizan para revisar la documentación se debe incluir también está molesta acción, y no solo reportarla, porque estos vehículos transitan por todos los lugares, sobre todo en las avenidas importantes de la capital, especialmente los fines de semana, en el centro de la ciudad, donde cientos de colimenses hemos sido testigos del ruido excesivo y las molestias que ocasiona.
Una vez más nos encontramos ante un reglamento que solo está escrito sin que se respete, letra muerta que espera que los ciudadanos las respeten por el simple hecho de estar escrita, sin embargo se les olvida que todas leyes tienen sus sanciones, precisamente porque no todas las personas las respetan y siguen, mientras no se haga valer la ley, nunca van a cambiar las cosas en Colima.
ALITAS 1: Ojo Ayuntamiento de Colima… en materia de control de vehículo ruidosos hace falta pongan “manos a la obra” ¿O dicha frase solo es un eslogan campañero?