Colima, México, Avanzada (16/01/2026).- A pesar de que Colima cerró 2025 como uno de los estados más violentos del país y con una tasa de impunidad superior al 95 por ciento —que en el caso de los homicidios dolosos alcanza casi el 98 por ciento—, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el Presupuesto de Egresos 2026 no contempla como objetivo la reducción de los delitos ni la disminución de la impunidad. Ni la Fiscalía General del Estado (FGE) ni la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) establecieron metas claras y medibles para revertir la violencia que mantiene a la entidad en los primeros lugares a nivel nacional.
En el caso de la Fiscalía, las metas para 2026 se concentran en aspectos administrativos y de operación interna. Entre sus objetivos destacan el fortalecimiento de la “capacidad operativa”, cumplir al 100 por ciento las acciones anuales proyectadas y realizar la totalidad de las gestiones previstas. Sin embargo, el documento presupuestal no establece compromisos relacionados con el esclarecimiento de homicidios, el aumento de sentencias condenatorias o la reducción de la impunidad.
La Secretaría de Seguridad Pública reproduce la misma lógica. Sus metas se enfocan en la ejecución de operativos y el cumplimiento de procesos, no en resultados de impacto. Para 2026 se propone participar al 100 por ciento en los operativos realizados por la Policía Estatal y en conjunto, capacitar a mil 500 elementos de distintas corporaciones, otorgar al menos 10 reconocimientos al desempeño académico y cumplir parcialmente con los beneficios del Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica.
También se plantea reinsertar al 100 por ciento de las personas privadas de la libertad que egresen de los centros penitenciarios, atender la totalidad de los expedientes de la Unidad de Medidas Cautelares (UMECAS), estimados en unos 3 mil, y dar seguimiento a al menos 17 acciones de supervisión de medidas cautelares. No obstante, el presupuesto no vincula estas acciones con la reducción de la reincidencia delictiva ni con una mejora sustantiva en la seguridad pública.
En contraste, el Centro de Coordinación, Control, Comando, Comunicación, Cómputo e Inteligencia (C5i) sí incluye metas cuantificables, aunque enfocadas principalmente en capacidad instalada y operación. Para 2026, el C5i plantea contar con recursos suficientes de infraestructura, tecnología, materiales y personal profesionalizado para el cumplimiento de sus funciones. Entre sus objetivos destaca atender el 95 por ciento de las llamadas recibidas y canalizarlas a los organismos correspondientes.
Además, el C5i se compromete a concluir el 100 por ciento de las obras de infraestructura del Subcentro Regional Manzanillo, así como las obras tecnológicas necesarias para su operación. También proyecta aumentar en 30 por ciento el mobiliario, equipo de cómputo y servidores de monitoreo inteligente, incorporar sistemas de monitoreo vehicular y mantener en operación 10 drones.
El proyecto del Presupuesto de Egresos 2026 fue elaborado por la Secretaría de Planeación y Finanzas con base en la información proporcionada por las dependencias y organismos descentralizados, aprobado por los diputados locales y publicado en el Periódico Oficial “El Estado de Colima” el pasado 22 de diciembre.
La falta de metas medibles no se limita a las áreas de seguridad. La Secretaría de Desarrollo Económico tampoco presenta objetivos tangibles: únicamente señala que realizará 24 proyectos sin detallar su alcance ni estimar la generación anual de empleos. Por su parte, la Secretaría de Finanzas sí establece compromisos concretos, como incrementar en 14 por ciento los ingresos por impuestos y derechos, alcanzar un 77 por ciento de cumplimiento del Plan Estatal de Desarrollo y lograr un 82 por ciento de avance en su programa sectorial.
El contraste más marcado se observa con la Secretaría de Salud, que sí fija metas específicas, medibles y con porcentajes claros. Para 2026 se compromete, entre otros objetivos, a mantener la mortalidad materna en 29.3 por ciento, reducir 2 por ciento las defunciones por cáncer de mama, disminuir a 80 por ciento los casos confirmados de dengue, reducir la tasa de suicidios a 5.9 por ciento y ejercer al menos el 90 por ciento del gasto en salud conforme a lo programado.