Avanzada (16/01/2026).– La Casa Blanca encontró recurrió a las redes sociales como instrumento de comunicación institucional para dar a conocer una noticia que millones de automovilistas esperaban: la baja en el precio de la gasolina. A través de un video publicado en TikTok y acompañado por la canción “Gasolina” de Daddy Yankee, la administración del presidente Donald Trump celebró que el combustible alcanzó niveles que no se veían desde hace años.
El video, que rápidamente se volvió viral y acumuló millones de reproducciones, muestra imágenes del mandatario combinadas con gráficos que destacan que en 43 de los 50 estados el precio del galón ya se encuentra por debajo de los 3 dólares. El mensaje es claro: “Promesas hechas, promesas cumplidas”, una consigna con la que el gobierno busca atribuirse el descenso como resultado directo de su política energética.
De acuerdo con los registros más recientes, el precio promedio nacional de la gasolina regular ronda los 2.84 dólares por galón, una baja significativa frente a los más de 3 dólares que se pagaban a inicios de 2025. Especialistas explican que este comportamiento responde a un mayor impulso a la producción nacional de crudo, así como a un contexto internacional más estable en los mercados energéticos, factores que han presionado los precios a la baja.
El alivio no es menor. Analistas estiman que esta reducción podría representar un ahorro cercano a los 11 mil millones de dólares para los consumidores estadounidenses a lo largo de 2026. En estados como Texas y Oklahoma, donde el galón ya se vende alrededor de los 2.30 dólares, la disminución comienza a sentirse en los costos de transporte y en otros sectores de la economía, con un efecto moderador sobre la inflación en los primeros meses del año.
La estrategia digital, sin embargo, no pasó desapercibida. Mientras algunos celebraron el tono desenfadado y la cercanía con audiencias jóvenes, críticos cuestionaron si un video con música de reguetón es la forma adecuada de comunicar asuntos económicos desde la oficina presidencial. Más allá de la polémica por el formato, el mensaje central logró su objetivo: poner en el centro de la conversación pública una caída en los precios del combustible que hoy se traduce en un respiro directo para el bolsillo de millones de familias en Estados Unidos.