Columna
El Puercoespín
¿Hubiera querido fallar el penal? Le preguntaron: ‘Por un momento sí lo pensé, pero al final uno es profesional y se le viene a la cabeza las veces en las que uno está del otro lado, y no, los rivales no te perdonan’, contestó el seleccionado del Tri, Andrés Guardado.
Se trataba de la Copa de Oro de 2015 y con ese penal México calificaba a la final del torneo. La polémica estalló en ese momento porque en los últimos dos juegos, contra Costa Rica y Panamá, se habían marcado tres penales a favor de México, y los expertos, y la mayoría de la gente en México, coincidían que ninguno lo era.
La mayoría de los mexicanos no se sintió a gusto con el marcador porque se vio un franco favoritismo del árbitro. Era claro que a la CONCACAFA le convenía que México calificara, por el negocio.
El pasado sábado 4 de noviembre en Santiago de Chile, en los Juegos Panamericanos, las integrantes de la selección nacional femenil mexicana permanecieron inmóviles porque las chilenas se sentaron en el pasto en señal de protesta contra sus irresponsables directivos de su selección.
Sucedió que los directivos chilenos fueron incapaces de conseguir un permiso para que las dos porteras de su representativo, tanto la titular como la suplente, pudieran estar presentes en el juego final por no haber obtenido permisos de sus respectivos clubes privados.
La gente -sus paisanos- y las mexicanas -sus rivales- respetaron la protesta y no se aprovecharon, las últimas, del momento para obtener una ventaja.
El signo de sororidad entre mujeres y entre competidoras deportivas fue de gran altura deportiva y humana.
Al final del partido las mexicanas terminaron ganando, muy bien, con un golazo de tiro directo de Rebeca Bernal. Dicha medalla de oro representó la igualdad de medallas conquistadas en los Panamericanos de Guadalajara, meta que se rebasó al día siguiente.
Cuando se tiene valores no se duda, se actúa en forma inmediata. Las mexicanas actuaron y en ningún momento dejaron de ser unas profesionales ni traicionaron a los mexicanos.
A mí me encantó este acto de sororidad, dignísimo de ambos equipos, que habla muy bien de las mujeres. Ese es un feminismo de alto nivel.
A las mexicanas, después me enteré, se le alinearon los astros. Supe que habían sido eliminadas en el proceso preclasificatorio, pero pudieron asistir a los juegos gracias a que Canadá no lo pudo hacer y ellas asistieron por invitación.
Lograron la medalla de oro en un tornero impecable: iniciaron ganando 7 a cero al equipo de Jamaica; luego, en fase de grupos derrotaron 3 a 1 a Chile; el equipo de Paraguay fue derrotado 4 a 1; en la semifinal derrotaron 2 a 0 al equipo de la Argentina; y en la final derrotaron 1 a 0 al equipo de Chile.
El otro feminismo
El feminismo de Indira y sus amiguis nada tiene que ver con la altura y el decoro mostrado por las mujeres de la selección femenil mexicana de futbol.
Indira y sus muchachas -la Mafia de las amiguis- antes de llegar al gobierno calificaban cualquier ataque del gobierno de mi misoginia o violencia de género, todo lo etiquetaban así, invariablemente.
Hoy en el poder, en el gobierno del estado, contrataron a un payaso llamado Brincos Dieras. Un payaso que cosifica a las mujeres y hace de esas cosas su diversión, además es grosero y misógino. Pero ya no lo ven así. Lo ven divertido, sano y creativo.
Así lo publicó en su feis un miembro del Consejo Estatal de Morena. Que con sus cambios de criterio solo demuestra su incultura política y su vocación de sumisión a la titular del Ejecutivo, es decir, todo lo que haga la titular del Ejecutivo está bien y no hay más discusión. La zalamería es primero.
Contrataron a Los Tigres del Norte para hacerle un homenaje a Miguel Ángel Félix Gallardo, un narco de la década de los 80, el Jefe de jefes.
La Casa de Gobierno, que en un video publicado en los tiempos del proceso de la entrega-recepción, la mostraron vacía, saqueada, como una muestra tangible de cinismo y la corrupción del régimen de Nacho Peralta -al que ella perteneció y finge demencia-. El video lo remata prometiendo categóricamente que eso se acabó y los signos del cambio se verán en ella (la casa) porque la convertirá en un albergue para mujeres víctimas de violencia intrafamiliar o tentativamente en un albergue para discapacitados o personas con padecimientos de adicciones a las drogas.
No sucedió así… nada de eso ocurrió… públicamente está documentado que la Casa de Gobierno la convirtió en la Cantina de las Amiguis.
*Fotografía construida con imágenes tomadas de redes sociales.