Colima, México, Avanzada (29/03/2026).- La violencia asociada a la operación de cárteles de la droga continúa marcando la vida cotidiana en Colima, donde los enfrentamientos, ejecuciones y hallazgos de cuerpos con signos de tortura configuran un escenario de crisis persistente; en lo que va del año, la magnitud de los ataques armados refleja una realidad que mantiene a la población entre el temor y la incertidumbre.
Tan solo en el periodo comprendido del 22 al 28 de marzo, se registraron al menos 17 personas asesinadas y 5 más heridas en distintos hechos violentos, lo que confirma la continuidad de una dinámica delictiva que no da tregua en diversos municipios de la entidad.
El 22 de marzo, dos hombres fueron asesinados a balazos en distintos puntos del municipio de Manzanillo, uno en la calle Naranjo del Barrio 3 del Valle de las Garzas y otro en el fraccionamiento Terraplena Los Patos; ese mismo día, fueron localizados los cadáveres de un hombre y una mujer con visibles huellas de tortura sobre el libramiento El Naranjo.
Para el 23 de marzo, la violencia se extendió con el hallazgo del cuerpo calcinado de un hombre con signos de tortura en una zona cerril de la comunidad de La Lima, sobre la carretera a Chandiablo, en Manzanillo; además, fue localizado un cadáver en estado de descomposición en la localidad de Cardona, municipio de Colima. En esa misma jornada, un hombre resultó gravemente herido tras ser agredido a balazos en el callejón Agustín Melgar, en la colonia Libertad, en la zona centro de Manzanillo.
El 24 de marzo, una mujer fue asesinada a balazos al exterior de una recicladora, cerca de la glorieta del Costeño, en la ciudad de Colima.
Un día después, el 25 de marzo, un hombre fue asesinado y una mujer resultó herida tras un ataque armado en el cruce de la avenida Leonardo Bravo y la calle Antorcha Popular, en la colonia Antorchista, al oriente de la capital del estado. Además, este mismo día, el cadáver del productor de plátano Eduardo Ochoa Arias, fue identificado, tras haber sido localizado días previos en la playa Boca de Apiza, el cuerpo presentaba un impacto de bala en la cabeza.
El 26 de marzo se concentró uno de los mayores números de hechos violentos: un hombre fue herido de bala en la colonia Zaragoza, en la zona oriente de Colima; otro fue asesinado en la colonia Bosques del Sur; además, fueron localizados restos humanos dentro de una bolsa de plástico en el camino viejo a Quesería, en el municipio de Cuauhtémoc. Ese mismo día, un hombre fue asesinado en la colonia Libertad de Manzanillo, y otro más fue encontrado sin vida al interior de un domicilio en la colonia La Cruz, en Santiago.
El 27 de marzo, las autoridades localizaron el cadáver de un hombre en una brecha que conduce a la calle Algodón hacia el nuevo puente del libramiento en Manzanillo; asimismo, en el municipio de Colima fue encontrado otro cuerpo maniatado y con huellas de tortura en un campo de futbol de la localidad de Trapichillos.
Para el 28 de marzo, un hombre resultó herido de bala en la colonia del Tívoli y otro más sobrevivió a un intento de homicidio en la colonia Gustavo Vázquez, ambos en la ciudad de Colima; además, un hombre privó de la vida a una mujer, presuntamente de manera accidental, en la colonia El Haya, en Villa de Álvarez. Ese mismo día, fue localizado el cadáver de una mujer con visibles huellas de tortura en la colonia Albarrada, en Colima.
En el acumulado del 1 de enero al 28 de marzo de este año, se han registrado 237 personas atacadas a balazos en la entidad; de ellas, 175 perdieron la vida y 62 resultaron heridas, cifras que evidencian el nivel de violencia armada que enfrenta el estado.
La reiteración de estos hechos, dispersos en distintos municipios y con patrones de extrema violencia, expone no solo la capacidad operativa de los grupos criminales, sino también la fragilidad de las condiciones de seguridad para la población, en un contexto donde cada cifra representa una vida truncada y un entorno social cada vez más deteriorado.