Columna
El puercoespín
En el estado de Colima con la llegada de Indira Vizcaíno Silva a la gubernatura se propició un aceleramiento de la violencia en todo el estado, excepto Manzanillo. Según el Instituto para la Economía y la Paz con sede en Sidney, Australia y con oficinas en muchas ciudades del mundo y la Ciudad de México, coloca en el lugar número treinta dos en el ranquin de inseguridad, es decir, que Colima tiene el peor desempeño en materia de seguridad.
Mientras a nivel nacional la seguridad ha venido mejorando desde 2015 y durante tres años consecutivos, incluso, en 2022 tuvo una mejoría de un 0.9 %. En sentido contrario navega el estado de Colima, en 2022, los estados con las tasas de homicidios más altas fueron Colima, Zacatecas, Baja California, Morelos y Sonora. En Colima, el epicentro de la violencia se desplazó de la ciudad portuaria de Manzanillo a la capital, la ciudad de Colima.
El recrudecimiento de la violencia en la capital se produjo tras la disolución de una alianza entre dos grupos criminales (Cártel de Sinaloa y CJNG sufrieron la escisión de Los Mezcales). Los tres estados menos pacíficos de México (Colima, Zacatecas y Baja California) registraron el mayor impacto de la violencia per cápita en 2022, y en estos estados superó los 70,000 pesos por persona.
Los ataques demostraron un cambio en el epicentro de la violencia de los cárteles en el estado de la ciudad portuaria de Manzanillo a la capital en el interior. En 2021, el municipio de Manzanillo registró la tasa de homicidios más alta del estado, pero experimentó una disminución del 27 % en homicidios en 2022. Por el contrario, los municipios de Colima y Villa de Álvarez registraron las tasas de homicidio más altas del estado.
Como podemos observar la violencia no solo es la puesta en riesgo la integridad personal, sino que ésta impacto en la economía, pues en términos per cápita, el mayor efecto económico se presentó en Colima, con una incidencia de 102,426 pesos por persona. Colima tuvo el gasto per cápita más alto en justicia, orden público y seguridad pública, mientras que Baja California tuvo el gasto per cápita más alto en costos de protección.
Indira al principio de su gestión venía presumiendo que era Manzanillo el epicentro del desarrollo de Colima, y es cierto, lo negativo es que cuando ella tomó posesión del cargo desplazó el epicentro de la violencia hacia Colima capital y efectivamente Manzanillo, como producto de la buena gestión municipal, es hoy la zona más pacífica en términos de seguridad y es el motor del desarrollo de todo el estado. Contrario a lo que sucede con la zona norte del estado que se convirtió con Indira –y las presidentas municipales Margarita Moreno y Esther Gutiérrez- en el epicentro de la violencia y la depresión económica.
A pesar de haber acentuado la tendencia de inseguridad iniciada con el Prian y con Nacho Peralta y; además ya tener la inseguridad influyendo en los índices económicos ha iniciado un acosamiento del gobierno municipal de Griselda Martínez. Ella y su padre están empecinados en promover la candidatura de Rosi Bayardo a la presidencia municipal de Manzanillo, tal parece que a ella y su grupo, la Mafia de las Amiguis, les interesa que vuelvan los altos índices de inseguridad y de mal desempeño de la economía en Manzanillo que es lo único que han demostrado que saben hacer.
La politiquería es su fuerte. Los datos duros son contundentes. Desde su llegad los datos duros se empiezan a empeorar a partir de la masacre del Cereso en Colima. Su mesa de lo inútil sigue sin dar resultados, y lo que es más grave, están empeorando los indicadores de la materia cuando a nivel nacional están mejorando; por tanto, se puede deducir que sus fuerzas se están concentrando en pretender llevar su modelo de política fallida a los manzanillenses.
Hace quince día se publicó una fotografía en las redes donde aparece el gobernador de facto con Martha Sosa y Arnoldo Ochoa en una sala de una estación de radio. Unos días después se publica otra fotografía donde aparece, de nuevo, el gobernador de facto con la secretaria de Infraestructura y Movilidad arquitecta Marisol Neri León y la contadora Martha Sosa Govea supervisando obras en la Secretaria de Salud.
Al parecer la alianza con el Prian del gobernador de facto –en representación de Morena y del Gobierno del estado- están trabajando en forma abierta para intentar imponer a su candidato en Manzanillo y destruirles su paz social y su desarrollo económico.
La Mafia de las Amiguis está trabajando duro para imponer su politiquería y a sus incondicionales en las diversas posiciones políticas para establecer su hegemonía en todo el territorio de Colima, lo hacen sin ningún escrúpulo y su alianza abierta con el Prian, la verdad, es una consecuencia natural, pues mientras Griselda Martínez representa a la verdadera causa de Morena, Indira y sus personeros de la Mafia de las Amiguis, son la continuación de la corrupción y las malas administraciones.
El acoso sobre Griselda Martínez lo cierra el inepto Fiscal que está presionando a toda la administración manzanillense y poner la procuración de justicia al servicio de la politiquería.
Por otro lado, el caso Noriega-Peralta es otra muestra del acoso de la Fiscalía para obtener beneficios políticos. Manzanillo y la capital Colima están bajo acoso de la Fiscalía para obtener triunfos electorales.
La ambición del Prian y la Mafia de las Amiguis hacen bien su trabajo, la extorsión es su fuerte. Van sobre Manzanillo y Colima capital. Ganar esos espacios es su prioridad, gobernar es un asunto secundario para ellos.
Van sobre Manzanillo para demolerlo, es decir, para hacer lo que mejor saben hacer.