Columna
El puercoespín
Los jueces están haciendo su trabajo y el orden vuelve a la nación. El compinche, el amigo, El Güero Palma fue absuelto del delito de delincuencia organizada.
Gracias a Dios la presidenta de la Suprema está haciendo su trabajo. El compañero Güero Palma es absuelto de delincuencia organizada, ya es un hombre libre. Dizque la Fiscalía General de la República le volvió a hacer efectiva una nueva orden de aprehensión, pero la Suprema nuevamente hará uso de sus recursos y el compañero nuevamente estará libre, cual debe ser.
Gracias a Dios, y a los jueces de la Suprema, la compañera Linda Cristina Pereyra pudo nuevamente uso de sus recursos económicos, logrados a base de nuestro trabajo organizado, para transportar la droga a los Estados Unidos. Qué saben esos atrevidos de lo difícil que resulta sortear tantos obstáculos para poder ganarnos esos dineros con el sudor de nuestras pistolas. Gracias a Dios la compañera Linda Cristina Pereyra podrá apoyar a su compañero, a su pareja, al amor de su vida Genaro García Luna.
Gracias a Dios y a los jueces de la Suprema, comandados por la magistrada Peña fue exonerada la compañera Rosario Robles, cuyo único delito fue haber hecho una obra magistral para sustraer el dinero del erario, y sobre todo, el dinero destinado a los más pobres, a través de una enorme red de universidades públicas y organismos públicos descentralizados, una verdadera obra maestra de ingeniería delincuencial para simular que todo el dinero es limpio. Atrás quedaron los trabajos de la insensata de una tal doctora en auditorias forenses llamada Muna Dora Buchahin que se atrevió a acusar de rata a la compañera Chayito. Al diablo con sus auditorías. Gracias a Dios Rosario está libre y su obra de ingeniería delincuencial incólume. Robar no es cosa fácil y Chayito demostró que cientos de compañeros pueden salir beneficiados. No cabe duda que la Estafa Maestra, es eso, una obra maestra de la forma de robar. No cabe duda que Chayito merece, no la cárcel, sino un premio de economía.
Gracias a Dios y a la Suprema, el compañero Ovidio Guzmán recibió su amparo para no ser extraditado a los Estados Unidos. Pues que creían estos insensatos, dizque querían mandar a nuestro honorable cachorro a la cárcel. El cachorro de Ovidio es todo un tipazo que está desarrollando los nuevos modelos de negocios altamente lucrativos. Gracias a Dios y a la Suprema nuestro muchacho está a salvo en México y muy pronto será libre.
Gracias a Dios y a la Suprema el compañero Jorge Luis Valle Maury ya salió de la cárcel y obtuvo prisión domiciliaria. En cualquier rato la compañera de la Suprema lo absolverá y andará en las calles libre como todos nosotros. No cabe duda que la bandera, la banda está de nuevo volviéndose a juntar en las calles, libres. Bendita Suprema. Bendita Norma Piña por trabajar tan fuerte y comprometida con los compañeros de la bandera. No cabe duda que en cualquier ratón la banda se vuelva a reorganizar. Bendita Suprema.
Gracias a Dios y a la Suprema el compañero Francisco García Cabeza de Vaca fue absuelto de delincuencia organizada y de lavado de dinero. Gracias a Dios y a la Suprema el compañero volverá a administrar sus ranchos y seguir con sus negocios de lavado y tráfico de drogas, bien por la compañera magistrada que regresa al negocio a un compañero destacado y digno de ser candidato a la Presidencia de toda la oposición, pues tiene sus méritos el compañero.
Desalmados del gobierno, pues todavía traen a salto de mata al pobre de Ricardo Anaya lejos de sus negocios de lavado de dinero. Nada más por sus persecuciones uno empieza a desatender los negocios. La Caja Libertad de Querétaro pronto podrá tener a Ricardito Canallín al frente del lavaderito, al que tiene derecho a ejercer. Negocios son negocios.
Estos miserables todavía se dan el lujo de perseguir a los compañeros Christian von Roehrich y Santiago Taboada. Nada más por hacer unos negocitos inmobiliario y tomarse unos cuantos millones de los ciudadanos, pero ya llegará el asunto a la Suprema y la honorable presidenta magistrada se hará cargo del asunto y todo volverá a la normalidad.
El epílogo
Una cosa es la bandera, la banda de la que hablan en la radio Alain García y Marvin Ochoa y otra la bandera, la banda criminal que lidera Norma Piña Hernández, presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La bandera de Alain y Marvin es el corro de amigos que gustan de ser irreverentes, ingeniosos, desvergonzados que buscan una forma desenfadada de ser felices cotidianamente, sacándole jugo a la vida e irradiando buen humor y bonhomía. Es un concepto de felicidad cotidiana.
Otra cosa dura y siniestra es la bandera, la banda del crimen organizado que, en su momento, logró escalar hasta el puesto más alto de la Presidencia de la Republica con Felipe Calderón y Genaro García Luna y había entrado en decadencia pero volvió a tomar vuelo con la llegada de Norma Piña Hernández a la suprema Corte de Justicia de la Nación.
La SCJN está mostrando su verdadero rostro, el feo rostro de Norma Piña Hernández que está regresando a las calles a los criminales que tanto daño le están haciendo a la sociedad.
El descredito de la ministra es tan grande que ya piensan en darle premios para justificar sus acciones criminales. La Asociación Internacional de Mujeres Juezas le otorgará un premio para reconocer su trabajo a favor de los criminales. Basta con saber que la vicepresidenta de dicha organización es la ex ministra en retiro Margarita Luna Ramos para entender que entre criminales y corruptos se premian.
No falta mucho para que la Suprema Corte empiece a repartir premios y cartas de buena conducta a los criminales de alto calado. Premios como los que ella va a recibir próximamente en Marruecos.
Ojalá no nos vayamos a sorprender que premien al Güero Palma por su honorabilidad y hombre de negocios visionario y le pidan perdón por los años que pasó en la cárcel. O que vayan cínicamente hasta Nueva York y en la cárcel le rindan honores a García Luna.
Con una corrupta ministra presidenta de la Suprema todo es posible.
Norma Piña Hernández posee una fealdad producto de sus actos corruptos.
En la Edad de Oro José Martí escribió lo siguiente: “El niño ha de trabajar, de andar, de estudiar, de ser fuerte, de ser hermoso: el niño puede hacerse hermoso aunque sea feo; un niño bueno, inteligente y aseado es siempre hermoso. Pero nunca es un niño más bello que cuando trae en sus manecitas de hombre fuerte una flor para su amiga, o cuando lleva del brazo a su hermana, para que nadie se la ofenda.”
Según Martí, los buenos actos, las virtudes, los valores vuelven bellos de cuerpo a las personas que los practican.
Por tanto, quien es corrupto y perverso se vuelve feo de cuerpo como Norma Piña y lo peor de ella es que su alma es mucho más fea que su cuerpo.
Apoyar a los criminales es estar en contra de la humanidad.