Columna
El puercoespín
Santiago Creel Miranda es un verdadero mil mascaras. Hace apenas un día celebraban que la Suprema Corte negara la adscripción de la Guardia Nacional la Sedena porque, según ellos, eso implicaba la militarización de la nación.
Sin embargo, el día de ayer promovió con sus compañeros de bancada la difusión de un discurso del gobernante belicista que puso en jaque a Europa y está amenazando toda la paz mundial. Intentaron los Prianistas que el irresponsable gobernante de Ucrania, Volodìmir Zelenski, hablara ante el pleno de la Cámara de Diputados, cuando ellos saben perfectamente, que esa no es la política del Estado mexicano, sino todo lo contrario, México está contra la guerra y la no intervención en los asuntos de otras naciones.
Está claro que Creel Miranda pretende usar el cargo de presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados federal para asumir posturas políticas que no cuentan con los consensos de los integrantes del órgano colegiado. Creel Miranda y su facción pretenden apoyar una guerra injusta que está poniendo en riesgo a Europa y al mundo entero.
La transmisión del discurso del presidente de Ucrania terminó proyectándose en un salón alterno de comisiones. Pero buscaron hacerlo en el salón de plenos en forma tramposa, fieles a sus principios y valores.
Pero llama bastante la atención que estos promotores de la guerra que, por cierto, visitaron al gobierno ucraniano en su país en abierto apoyo e impulso de la guerra. En México hipócritamente se rasgan las vestiduras porque, según ellos, se está militarizando a nuestro país. Su verdadero rostro es el belicista, pero hipócritamente, en México se horrorizan por el papel que están jugando las fuerzas armadas tanto la Marina Armada de México, la Defensa Nacional y la Guardia Nacional y su postura hipócrita antibelicista se evidencia cuando salen a apoyar la guerra en el exterior. Su verdadera cara es la de promotores de la guerra. Son belicistas y pro armamentistas.
No se olvida tampoco que cuando se dio el golpe de Estado en Perú Creel Miranda a nombre de su bancada y, excediéndose en sus facultades, a nombre de la Mesa Directiva apoyó al gobierno genocida de Dina Boluarte Zegarra que solo se ha sostenido en poder gracias al ejército y a las policías que están reprimiendo y asesinado al pueblo peruano.
Los hipócritas políticos como Creel Miranda, sin contar con la mayoría en la Cámara de Diputados, han manifestado su apoyo desde la posición que tiene en la cámara sin respetar la ley y los protocolos políticos. Afortunadamente no han contado ni con el apoyo de la opinión pública ni mínimamente por alguna porción importante de la población. Su postura, en ambos casos, ha caído en el vacío político que la gente les ha hecho en sus empresas belicistas en que pretenden involucrar al país que, solo nos traerían perdidas económicas y principalmente humanas, si México se involucrara más en estos asuntos que como lo marcan nuestras leyes deben abocarse a resolverlos, principalmente, por la vía del diálogo y la negociación y nuestro país mantenerse en la neutralidad.
Creel y sus amigos son unos promotores de la guerra en el exterior, pero en México están en contra del uso del Ejército para combatir al crimen organizado porque protegen a sus criminales socios.
No cabe duda que con su postura lo que realmente buscan, de fondo, es proteger a sus grupos delincuenciales -llamados cárteles- que, ya se probó legalmente, están vinculados a ellos orgánicamente. Cuando Creel Miranda y todos los miembros de las fracciones parlamentarias del PAN, el PRI, MC y PRD lo que buscan de fondo es proteger a sus cómplices que administran los negocios de la trata de personas, el trasiego de drogas, el secuestro, el lavado de dinero y el robo.
Creel Miranda personifica al funcionario público del Prian que no sabe respetar los puestos colegiados como el que él ostenta, como buen autoritario de derecha, que busca imponer sus criterios y hace a un lado la opinión de los demás. Olvidándose de la cortesía política y, sobre todo, del marco constitucional.
Afortunadamente son minoría y sus políticas militaristas y su abierta promoción de la guerra no tienen eco en los ciudadanos mexicanos.
El Prian, concretizado en Creel Miranda, son muy antimilitaristas hacia dentro y guerrerista hacia afuera del país. La verdad es que son unos pobres hipócritas que solo buscan el negocio de todo tipo y donde se encuentre, no les importa ni la vida ni la paz, sus actos los evidencian.
Sólo buscan dinero y poder. Y si para ello es necesario matar los prianistas están dispuestos a ello. Promover la guerra es promover la muerte y en eso Santiago Creel Miranda es especialista.
Cuando estuvieron en el poder con Felipe Calderón promovieron la guerra interna y actualmente promueven la guerra en el exterior e hipócritamente atacan al Ejército en el interior, son hipócritas, solo por conveniencia, porque su verdadero negocio es la muerte.
Los promotores de la guerra, según las encuestas del Inegi, no tienen futuro en México porque los mexicanos hemos sufrido mucho con las guerras civiles y sabemos que la paz es la esencia de nuestro futuro.