Columna
El puercoespín
La salud mental y el prepuesto// En Morena se aferran a los huesos
Kathia y la salud mental
El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Una de esas buenas intenciones es la iniciativa de salud metal. El Congreso del estado aprobó, el 20 de octubre, una iniciativa de ley presentada por la diputada Kathia Zared Castillo para que los niños colimenses reciban apoyo en materia de salud mental. En tiempos de zozobra, como los actuales, es correcto plantear que los niños deban recibir apoyo psicológico para que la calma llegue al seno de la familia, pues el asunto de la seguridad parece no tener fin y más cuando tenemos un Gobierno local que no tiene la voluntad ni las habilidades para enfrentar al crimen organizado.
La iniciativa de ley aprobada, entre las modificaciones, destaca la adición de las fracciones 2, 3, 4 y 5 al artículo 73 de la Ley de Educación del Estado de Colima, en donde se plantean las acciones que la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno del Estado deberá, entre otras cosas:
• Implementar coordinadamente con la Secretaría de Salud, un programa de salud mental que brinde diagnóstico, tratamiento, asistencia y a las niñas, niños y adolescentes que sean canalizados por aquella, procedentes de un centro escolar para su atención.
• Contar con especialistas en salud mental, que lleven a cabo el diagnóstico, tamizaje de salud mental y en su caso canalización a la Secretaría de Salud, a fin de procurar el adecuado desarrollo de las niñas, niños y adolescentes.
• Deberán realizar el tamizaje de salud mental por lo menos una vez en el transcurso del ciclo escolar, para lo cual, los especialistas en salud mental deberán contar con las herramientas, materiales y tecnología necesaria, proporcionadas coordinadamente por la Secretaría de Educación y la Secretaría de Salud.
Aunado a ello, la modificación a las leyes establece que, si derivado del tamizaje de salud mental, se advierte la necesidad de atención a la salud mental de alguna niña, niño o adolescente, la autoridad educativa deberá informar a quien ejerza la representación legal del educando y canalizarlo para su atención a la Secretaría de Salud, o en caso de ausencia de la persona, se dará vista a la Procuraduría de Protección de las niñas, niños y adolescentes para que en el ámbito de sus atribuciones legales lleve a cabo Io conducente.
Como puede observarse es demasiado trabajo para un Gobierno estatal atrapado entre la inmovilidad y el no hacer nada.
Finalmente, la reforma plantea en los artículos transitorios que las Secretarías de Salud y de Educación y Cultura, considerarán progresivamente dentro sus presupuestos, los recursos públicos necesarios para el cumplimiento de las obligaciones generadas con el presente Decreto.
En esta parte final de la iniciativa es donde los sueños se ven truncados. De acuerdo con la forma de actuar del actual Gobierno resulta muy difícil que el próximo año se le aprueben recursos para poder poner en práctica los deseos de apoyo en materia de salud mental. Tan solo se trata de buenas intenciones y hacer algo para dar la impresión que están trabajando.
La salud mental tan solo son buenos deseos de Kathia Castillo. Dice la sabiduría popular que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno.
En Morena se aferran a los huesos
El tiempo pasa y los políticos y de Morena hacen como que la virgen les habla e ignoran las disposiciones de su Comisión Nacional de Honor y Justicia. A nivel nacional Andrea Chávez, una joven y carismática diputada, debería ya haber renunciado y no lo ha hecho, la otra representante popular es la senadora Citlally Hernández Mora, quien tampoco lo ha hecho, si desean continuar en el Comité Ejecutivo Nacional deberán hacerlo. Los tiempos se les cierran y deberán tomar decisiones y además la sociedad los está observado muy de cerca.
En Colima están en las mismas condiciones los políticos de Morena que consideran que, no escuchar y no acatar las disposiciones de sus órganos institucionales, no les provocará ningún perjuicio ni daño político alguno. La verdad es que de baquetones se pasan y su comportamiento es idéntico a los sinvergüenzas del Prian.
En Colima la lista de sinvergüenzas es extensa: Grecia Navarro trabaja para el Gobierno del estado y sigue allí; Guillermo Toscano y álvaro Lozano son regidores y quieren dobletear; Dulce Huerta, Rosy Bayardo y Jorge Padilla son funcionarios de alto nivel y no se hartan de acumular puesto, en los cuales ni siquiera tiene un mínimo de eficacia; Yomira Barreto, Sonia Hernández y Julio Cano son diputados, por cierto muy ineptos y también quieren de a dos puestos; y por último está René Macías.
Todos y todas como políticos son unos inútiles y como funcionarios igual. Pero además quieren tener dos puestos, es decir, que quieren reafirmar su inutilidad e ineptitud, lo que, en términos llanos significa que solo buscan el poder por el poder.
La sociedad está esperando junto con la Comisión Nacional de Honor y Justicia su renuncia a alguno de los dos puestos. ¿Lo harán? Solo dios sabe.