Columna
El puercoespín
Trabajadores de salud
El gabinete estatal carente de idoneidad, de muy bajo perfil, lleno de parientes (nepotismo) y amigos ya da muestras consistentes de inoperancia y de ineptitud de sus titulares.
El secretariado de Seguridad ya acreditó plenamente su ineptitud y fracaso. La Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad y las policías municipales andan por la calle de la amargura su inoperancia e ineptitud están perfectamente acreditadas. Los ciudadanos colimotes lo vemos a díario en las calles.
Ahora lo que se está manifestando es la inoperancia e ineptitud del gabinete del desgobierno de Indira en las Secretarias más importantes, socialmente hablando, las secretarías de Salud y de Educación.
Hace unos días los trabajadores del Hospital Materno Infantil dependiente de la Secretaría de Salud que, apenas suman un total de 99 trabajadores, no están recibiendo su salario como debería ser. También es preocupante el desabastecimiento de materiales y medicinas más indispensables o básicos.
La secretaria de Salud del Estado de Colima ha resultado incapaz de cubrir los salarios en forma regular a los trabajadores que laboran en el Hospital Materno Infantil provocando con ello la incertidumbre laboral, angustia familiar y, en general, malestar entre los trabajadores que allí laboran.
A parte, la secretaria de Salud está teniendo serios enfrentamientos con los mandos medios de la Secretaría lo que ha provocado el inicio de un malestar entre todos los trabajadores de salud de Colima. Los mandos medios son clave para administrar bien una institución y al parecer la secretaria lo ignora.
A ello debemos agregar que la secretaria de Salud ha sido incapaz de darle el correcto abastecimiento de medicamentos al Hospital General Universitario. Es público el hartazgo de los empleados del Hospital General Universitario y de las personas que son atendidos en urgencias y en cirugías programadas. Toda persona que es atendida en ese hospital tiene que llevar todos sus materiales porque la secretaria de Salud anda Babilonia y tiene dicho hospital en la incuria total.
Todo mundo lo dice, la secretaria de Salud podrá ser una eminencia en su especialidad, pero como administradora es idéntica a la gobernadora, su jefa, una buena para nada.
La crisis política y administrativa del actual gobierno ya está proyectándose en el funcionamiento operativo de las secretarías estratégicas y eso es muy grave, pues la calidad de los servicios que se brindan a los ciudadanos va hacia abajo en picada y el malestar social más temprano que tarde se manifestará en los medios, las redes y las calles.
Los focos rojos ya se encendieron en la Secretaría de Salud y eso es muy preocupante.
Secretaría de Educación
La otra instiución que presenta síntomas de funcionamiento preocupante es la Secretaría de Educación que también está presentando sígnos de malestar de los trabajadores que pronto pueden llegar a manifestaciones públicas de descontento. ¿Hay necesidad de ello?
El secretario de Educación fiel a los dictados que ordena el verdadero jefe, no olvidemos que tenemos a un secretario bien obediente, es técnicamente el secretario más obediente, y por ende, el fiel reflejo de quienes mandan verdaderamente, en el gobierno estatal.
El haber nombrado funcionarios con acusaciones de acoso sexual y dobleteando cobros le comenzará a cobrar factura. El personal que él nombró siguen cobrando en sus plazas originales y les pagarán también como funcionarios. Tiene tiempos completos en la Universidad Pedagógica Nacional y el Isenco y siguen tan campantes violando la normatividad.
Los docentes y personal de apoyo están hartos de ciertos funcionarios de la “Transformación” que no son sino viles farsantes.
Pero esta institución merece un texto a parte que haremos.
El caso es que las dos instituciones que tienen un buen historial de funcionamiento y operacional están comenzando a dar muestras de disfuncionalidad.
No cabe duda que tenemos un gabinete con iniciativa, pero para destruir el normal funcionamiento de las instituciones.
No llevan ni seis meses en los cargos y la disfuncionalidad empieza a manifestarse. Y caminarán así y los colimenses pagaremos el costo de un gobierno inoperante e inepto.