Autor: José Martínez Cruz.
Que el dolor de la ausencia de seres queridos nos permita valorar cada instante de la vida, atesorando los recuerdos en el corazón. Que su ejemplo de Sandra Rosa de lucha congruente entre el ser y estar ilumine nuestro camino. Hasta que la justicia se haga costumbre.
Abrazos a su familia.
“Cuidate mucho, abrazos”, fue lo último que me dijo por teléfono la noche anterior a su asesinato. Siempre solidaria, Sandra Rosa estaba apoyando en ése momento a una persona enferma que requería ir al hospital y carecía de recursos para pagar. Así que movió todas sus fuerzas para no dejarlo solo. Por eso su comunidad indígena de Temoac recurria a ella y agradecen todas las muestras de solidaridad expresadas por éste terrible feminicidio de nuestra querida compañera Sandra Rosa. Seguiremos en la lucha que nos permitió conocerla, es la única forma de honrar su memoria. ¡Justicia para Sandra Rosa!
Recordamos que Sandra Rosa asistió a la SCJN con la delegación de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Mexicanas del Estado de Morelos, para demandar apoyo a la lucha en Temoac para que se respetaran los sistemas normativos que dieron origen al primer municipio indígena, aún antes de que se modificara la Constitución en su artículo 40 que posteriormente dio origen a los municipios indígenas de Xoxocotla, Hueyapan, Coatetelco y que aún están pendientes de que resuelva el Congreso del Estado los de Tetelcingo y Alpuyeca que ya cubrieron todos los requisitos para hacerlo. En el caso de Temoac, la rotación de cargos entre las cuatro comunidades que lo integran, ha sido fundamental para evitar la concentración del poder, sin embargo, Sandra denunció que el actual presidente municipal no respetó éste principio y vulneró los usos y costumbres aprobados por las asambleas. Así se lo expresó al Presidente de la SCJN, Hugo Aguilar, quien asumió el compromiso de revisar los sistemas normativos propios de la comunidad indígena de Temoac a la luz de la Reforma Constitucional al Artículo 2, para hacer realidad los sueños por los que hemos luchado intensamente.
Por todo ello al enterarnos de ésta terrible noticia emitimos el boletín de prensa en donde condenamos el Feminicidio de la Delegada de la Comunidad Indígena de Temoac, Sandra Rosa Camacho: “El día de hoy fue cobardemente víctima de violencia feminicida nuestra querida compañera Sandra Rosa Camacho en Temoac, destacada dirigente social en el oriente del Estado de Morelos e integrante de nuestra Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Morelenses.
No solamente lamentamos sino que condenamos enérgicamente este feminicidio, que le arranca la vida a quien hasta el último aliento dedicó su vida a trabajar por su comunidad indígena de Temoac, aún cuando ya había denunciado públicamente las amenazas de que era víctima por parte de autoridades vinculadas a quienes cometen delitos impunemente.
Exigimos justicia y verdad para nuestra compañera Sandra Rosa y demandamos al gobierno del Estado de Morelos una investigación a fondo para castigar a los asesinos materiales e intelectuales.
Es hoy más urgente que nunca que se acabe con ésta ola de violencia e inseguridad que termina golpeando a toda la sociedad y dañando gravemente el tejido social.
Desde la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Morelenses enviamos abrazos solidarios a su familia de Sandra Rosa y que su memoria ilumine el camino de justicia por el que ella luchó toda la vida.
Basta de feminicidios en Morelos.
Sandra Rosa vive en el corazón de nuestro pueblo.
Por éso es necesario fortalecer la solidaridad y la conciencia organizada para transformar la realidad que nos toca vivir. Hoy más que nunca es necesario exigir justicia para terminar con la impunidad. Y tomar las medidas de protección que impidan que cristalicen las amenazas en contra de quienes luchan en Morelos por los derechos humanos y defienden la autonomía y libre determinación de los pueblos indígenas, como lo hacía nuestra querida compañera Sandra Rosa.
Exigimos justicia para Sandra Rosa, porque gobierne quien gobierne, los derechos se defienden.