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COLIMA

¿Hacer historia? o ¿Repetir la historia?

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Estoy viendo una foto donde se observan varios personajes del Gobierno de México sentados alrededor de una mesa de madera, redonda, elegante y acabados finos. Se trata de Andrés Manuel López Obrador que aparece sentado con el dedo índice de su mano derecha en la sien y dirigiendo su mirada hacia Alfonso Romo quien también, muy atento, le dirige la mirada al presidente. En el fondo se ve a Marcelo Ebrard apoyando su codo derecho sobre la mesa y, al parecer, es quien está hablando, en el lado izquierdo se ve a la traductora oficial del Gobierno de México dirigiendo su mirada atenta hacia el canciller.

Ahora me llama la atención una foto muy simple. En ella aparecen solo dos personajes. Se trata de Clara Luz Flores Carrales, ex priista, candidata de Morena al gobierno de Nuevo León y del presidente de México, ambos dirigiendo su mirada hacia la cámara. Sobre la mesa solo hay dos tasas, cuatro paquetitos de crema y un plato con servilletas. El restaurante luce vacío, solo ellos están en el local. No hay pie de foto ni título ni texto alguno. No son necesarios.

La primera foto se trata de los momentos posteriores  en el que sostuvieron una la conversación los presidentes de los Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente de México, López Obrador. Y el lugar es la casa de Alfonso Romo Garza.

La segunda foto se trata de… No se sabe.

Ambas fotos circularon el sábado en Twitter y Facebook.

La primera foto forma parte de la información que consigna la charla por teléfono de Biden y López Obrador y sus buenos de deseos para impulsar la agenda bilateral de ambos países.

La segunda foto se trata de un espaldarazo del presidente para Clara Luz Flores quien, con base en una lectura hermenéutica, nos informa que es la candidata de Alfonso Romo y la clase social que representa. Es un telegrama para las bases de Morena en Nueva León y el resto del país. Es el mensaje, en síntesis, que dice que Clara Luz Flores es la candidata de él (del presidente) y de Alfonso Romo. Es la candidata de cuota, es la candidata de los acuerdos cupulares de las grandes ligas de la política, de los machuchones. Es el mensaje que le dice a los morenistas nuevoleoneses que no se hagan bolas. Es el mensaje que le dice a las bases de Morena quién manda y quién decide las candidaturas. Es el mensaje que le dice a las bases de Morena que sí cuentan, pero a veces no, como en este caso.

Es el mensaje que habla de la necesidad de ampliar la base de apoyo al presidente para continuar con la Cuarta Transformación. Es el costo a pagar: ceder parte del poder a los corruptos de siempre. ¿Será ciertamente necesario?

Así empezó el PRD -en sus tiempos- entregando las candidaturas a los ex priistas que se integraron al Frente Democrático Nacional y luego al PRD. Entonces se argumentaba que eran los priistas los mejor posicionados para ganar porque el sistema corporativo gozaba de cabal salud y ningún líder que provenía de la izquierda tenía la popularidad ni arrastre de ellos. El PRD terminó en el desastre de cuotas y cooptado por el viejo sistema neoliberal. La consigna: “Democracia ya, patria para todos” terminó en el bote de la basura y el partido desmantelado por las tribus sedientas de puestos de poder.

Los militantes de base del partido terminaron ignorados y echados a un lado y el partido en manos de burócratas. Finalmente el partido se autodestruyó y la sociedad lo hizo a un lado. La democracia nunca llegó con ellos y la patria continuó en manos de los neoliberales.

México está en la coyuntura del cambio y es el momento en el que Morena debe pisar fuerte para impulsar candidatos que cumplan con el perfil de no mentir, no robar y no traicionar. Aflojar, ahora, es dejar los parámetros muy laxos y permitir que los priistas y corruptos de siempre accedan a través de una vía sana, como lo es Morena, y en el corto y mediano plazos el desánimo nos invada y el espíritu de transformación se pierda frente a la fuerte resistencia de la cultura de la corrupción y saqueo del Prian.

Morena, la esperanza de México, puede terminar siendo la depresión del pueblo de México.

En Nuevo León, Querétaro, Tlaxcala, Colima, entre otros, Morena lanzó candidatas a gobernadoras ligadas a la corrupción y la continuidad de la cultura priista, es decir, con el mismo pretexto del viejo PRD de lanzar las mejor posicionadas ganar el gobierno –según ellos-  para hacer posible la Cuarta Transformación; sin embargo, la historia del PRD nos recuerda que ganar con candidatos corruptos es la reinstalación, de forma inmediata, de los mismos grupos políticos corruptos, es más, que ni siquiera los hemos tocado con el pétalo de una investigación financiera.

Esta película de poner corruptos priistas en el poder por cuotas de poder no funcionó en el pasado ni funcionará hoy. Con estos políticos corruptos no se gana nada, es más, se pierde lo poco logrado.

La sociedad somos mucho más que Morena. Si Morena quiere repetir la historia que lo haga. Los ciudadanos tenemos el derecho y la esperanza de buscar hacer historia.

La esperanza de una sociedad sin corrupción no la van a liquidar los profesionales de la política. México es una sociedad muy viva y movilizada, junio seis lo demostrará.

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