Los jóvenes destacaron que participar en este tipo de acciones les permitió conocer de cerca las realidades sociales de su entorno y comprender el impacto que puede tener el trabajo colectivo.
Colima, México, Comunicado (10/02/2026).- Gracias a la organización y trabajo de los y las estudiantes del Bachillerato 31 de la Universidad de Colima, fue posible realizar, este fin de semana, la entrega gratuita de prótesis externas mamarias y pañales para personas adultas mayores de las comunidades de Cofradía de Juárez, Periquillos, Flor de Coco y la cabecera municipal de Armería.
El alumnado realizó un censo de necesidades directamente en las comunidades, lo que permitió identificar a las personas beneficiarias y gestionar apoyos ante el Club Rotary Coquimatlán y el Instituto para la Atención a los Adultos en Plenitud del Estado de Colima. Gracias a este trabajo, se entregaron ocho prótesis externas mamarias y apoyos a 18 personas adultas mayores.
Las y los estudiantes destacaron que participar en este tipo de acciones les permitió conocer de cerca las realidades sociales de su entorno y comprender el impacto que puede tener el trabajo colectivo.
La estudiante Silvia Vázquez compartió que estas actividades fortalecen la conciencia social del alumnado. “Me da gusto porque se ayuda a personas que no pueden trasladarse o no tienen recursos. Nos hace más conscientes del entorno en el que vivimos y entender que apoyar a los demás sí marca la diferencia”, expresó.
Por su parte, el joven Juan Diego Moreno Saucedo señaló que formar parte de estas jornadas representa una experiencia significativa. “Se siente bien ayudar a personas que han pasado por enfermedades o dificultades físicas. Esto los ayuda a sentirse más completos y a nosotros nos inspira a seguir impulsando nuevos proyectos”.
Para Mayra Jazmín Mariscal, estas acciones refuerzan el sentido social de la Universidad. “Ayudamos a personas que lo necesitan y que no cuentan con los recursos suficientes. Además, nos dan un ejemplo a seguir para continuar apoyando a otras personas”.
Alma Ceja Vizcaíno consideró que el aprendizaje va más allá del aula. “Ayudar sin esperar nada a cambio es algo muy valioso. Participar en estos eventos nos permite ver directamente a quién se apoya y entender la importancia de la solidaridad”, señaló.
Durante el acto de entrega de este beneficio, el director del Bachillerato 31, doctor José Guadalupe Vizcarra de la Rosa, destacó que este evento refleja el sentido profundo de la educación pública y la vinculación social que promueve la Universidad de Colima. Subrayó que la formación académica debe ir acompañada de una formación humana basada en la empatía y la responsabilidad social.
Concluyó mencionando que los docentes del plantel y toda la planta laboral tienen el firme compromiso de formar estudiantes “socialmente responsables, capaces de transformar la empatía en acciones concretas y de fortalecer, desde la educación media superior, el vínculo entre la Universidad de Colima y la sociedad”.
Por su parte, la presidenta del Club Rotary Coquimatlán, Alma Berenice Decena Preciado, explicó que las prótesis externas mamarias entregadas tienen como objetivo principal contribuir a la salud y el equilibrio corporal de las mujeres sobrevivientes de cáncer de mama, más allá del aspecto estético. Detalló que se trata de apoyos gratuitos, con seguimiento para su reposición, y que forman parte de la vocación de servicio que caracteriza al Rotary a nivel internacional.
La directora del Instituto para la Atención a los Adultos en Plenitud del Estado de Colima, Leonor Alcaraz Manzo, resaltó la importancia del trabajo conjunto entre asociaciones civiles, instituciones educativas y dependencias gubernamentales para atender necesidades sociales reales. Reconoció la participación de los bachilleratos universitarios en programas como “Sueños Tranquilos”, enfocado en apoyar a personas adultas mayores que enfrentan enfermedades crónico-degenerativas.
En representación de las beneficiarias, Irma Yolanda Virgen Castrejón agradeció el apoyo recibido y compartió un mensaje emotivo: “Quienes hemos pasado por el cáncer sabemos lo que significa perder una parte de nuestro cuerpo y aprender a vivir con ello. Por eso agradezco profundamente a las instituciones y a los estudiantes que hicieron posible este apoyo, porque nos ayudan a sentirnos nuevamente normales y acompañadas. Gracias por su buena voluntad y por pensar en nosotras; estos gestos nos devuelven ánimo y nos recuerdan que no estamos solas”.