La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que está prohibido por ley contratar familiares hasta el cuarto grado y advirtió que, de comprobarse contrataciones de parientes del gobernador oaxaqueño, deberían corregirse de inmediato.
Ciudad de México, Avanzada (10/02/2026).- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó postura pública sobre los señalamientos de nepotismo en el gobierno de Oaxaca y fue tajante: si existen familiares del gobernador Salomón Jara trabajando en su administración, “no está bien, no es correcto” y debe actuarse conforme a la ley.
En su conferencia matutina, la mandataria federal dijo desconocer si efectivamente hay parientes del gobernador en cargos públicos, pero recordó que la legislación prohíbe la contratación de familiares hasta el cuarto grado cuando una persona asume un cargo. “No se puede contratar a un familiar cuando se llega al gobierno; eso ya está establecido en la ley”, enfatizó.
Sheinbaum explicó que existen excepciones únicamente cuando el familiar ya laboraba en el sector público antes de la llegada del funcionario, pues en esos casos prevalece la protección laboral. Sin embargo, aclaró que cada entidad tiene su propia normativa y que desconoce los detalles específicos de la legislación oaxaqueña.
Sus declaraciones se producen en medio de una creciente controversia documentada por organizaciones civiles, colectivos de derechos humanos y actores políticos, que señalan una amplia presencia de familiares de Jara Cruz en puestos de los tres poderes del estado desde que asumió la gubernatura hace tres años.
De acuerdo con investigaciones periodísticas y denuncias públicas, en la administración estatal han ocupado cargos —o los ocupan actualmente— un hermano del gobernador, tres de sus hijos, una nuera, un yerno, al menos 10 sobrinos y tres cónyuges de estos últimos. Las posiciones abarcan desde dependencias del Ejecutivo hasta el Congreso local y el Poder Judicial.
La influencia familiar también se extiende al control político de Morena en Oaxaca. El gobernador impulsó a su sobrino Emanuel Navarro Jara como presidente del Comité Ejecutivo Estatal del partido, mientras que su hijo Shabin Jara Bolaños ocupa la Secretaría de Organización. A nivel nacional, otra de sus hijas, Bxido Xishe Jara Bolaños, encabeza la Secretaría de Pueblos Originarios del partido.
Entre los nombramientos más cuestionados se encuentran:
• Shunaxhi-Nabaany Magdalena Jara Bolaños, quien fue designada delegada del Infonavit en Oaxaca y renunció cuatro meses después sin explicación oficial.
• Tania Caballero Navarro, esposa de Shabin Jara, quien pasó de diputada local a presidir la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal.
• Benjamín Vivero Montalvo y Fernando Jara Soto, sobrinos del gobernador, ubicados en posiciones estratégicas dentro del Legislativo.
• Diversos parientes colocados en áreas clave como educación, movilidad, salud, turismo, infraestructura y seguridad estatal.
En el ámbito judicial, Mariana Martínez Tenorio —esposa de otro sobrino del mandatario— fue nombrada magistrada de la Primera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca.
Uno de los casos más sensibles es el de Noé Jara Cruz, hermano del gobernador, quien hasta noviembre pasado fue funcionario municipal en Oaxaca de Juárez y posteriormente fue señalado de recorrer municipios con funcionarios y representantes de otros partidos para gestionar apoyos políticos de cara al reciente proceso de revocación de mandato.
Sobre ese ejercicio ciudadano, Sheinbaum reconoció que Salomón Jara ganó la consulta —con más de 550 mil votos a favor de su permanencia y 357 mil en contra—, pero advirtió que debe redoblar esfuerzos para convencer al sector de la población que votó por su salida. También dijo que cualquier irregularidad en el proceso debe ser revisada por las autoridades electorales correspondientes.
Mientras tanto, el propio gobernador ha minimizado las acusaciones de nepotismo y no ha anunciado cambios en su gabinete ni en las designaciones cuestionadas.
La polémica en Oaxaca, sin embargo, sigue abierta: para sus críticos, el caso de Jara representa uno de los ejemplos más amplios de concentración familiar del poder dentro de Morena a nivel estatal; para sus defensores, se trata de una campaña política en su contra.