Avanzada (09/02/2026).- El Gobierno de Cuba expresó su agradecimiento al Estado mexicano por el envío de asistencia humanitaria que partió este fin de semana rumbo a la isla caribeña para atender las necesidades básicas de la población civil en medio de una profunda crisis energética y alimentaria.
Desde el puerto de Veracruz, dos buques de la Armada de México, el Papaloapan y el Isla Holbox, zarparon con más de 814 toneladas de ayuda humanitaria conformada por alimentos de primera necesidad y productos de higiene personal destinados a apoyar a familias cubanas que enfrentan dificultades por cortes de energía y escasez de bienes básicos. El Papaloapan transporta alrededor de 536 toneladas de víveres, incluidos leche líquida, frijol, arroz, atún en agua y aceite vegetal, mientras que el Isla Holbox lleva más de 277 toneladas de leche en polvo. Se informó que estas embarcaciones llegarán a Cuba en los próximos días y que aún quedan pendientes por enviar más de 1,500 toneladas adicionales de productos esenciales.
La Presidencia de México, encabezada por Claudia Sheinbaum, destacó la vocación humanista y la tradición solidaria de su país con pueblos hermanos en estados de vulnerabilidad, al tiempo que reafirmó el compromiso con la cooperación internacional para enfrentar emergencias. El envío se da en un contexto donde la nación insular ha sufrido racionamientos de combustible y prolongados apagones, atribuibles a una combinación de factores estructurales y restricciones externas vinculadas al bloqueo y presión geopolítica.
Autoridades cubanas, por su parte, han manifestado su reconocimiento por estos gestos de apoyo, que se suman a diversos esfuerzos regionales para paliar las carencias que enfrenta el país tras años de dificultades económicas y limitaciones energéticas. Aunque el Gobierno mexicano mantiene diálogos diplomáticos para evitar sanciones mientras explora la posibilidad de reanudar envíos de petróleo bajo criterios humanitarios, la prioridad ha sido garantizar bienes básicos a la población más afectada.
Este acto de solidaridad se produce en medio de tensiones con otros actores internacionales, pero también refuerza los lazos históricos entre México y Cuba, marcados por décadas de cooperación y apoyo mutuo en momentos de crisis.