Colima, México, Avanzada (06/10/2024).- Aunque México se presenta internacionalmente como un país pacifista que no está inmerso en ningún conflicto bélico oficial, la realidad interna contradice este discurso. En los últimos 24 años, los niveles de violencia alcanzaron niveles comparables a conflictos históricos. Durante este periodo, aproximadamente 524 mil 053 personas fueron asesinadas, un número que resuena fuertemente cuando se compara con los muertos en la Guerra de Independencia, un conflicto que duró 11 años y dejó entre 250 mil y 500 mil muertos.
A pesar de que México no está oficialmente en guerra, los niveles de violencia son comparables con los de un país en conflicto. Los asesinatos, desapariciones y atentados forman parte de la vida cotidiana. Los datos muestran que, a lo largo de los últimos cuatro sexenios, la violencia ha cobrado más vidas que muchos de los eventos históricos que marcaron al país, dejando a la sociedad mexicana en un estado de constante miedo e incertidumbre.
El Sexenio de Vicente Fox (2000-2006)
El gobierno de Vicente Fox fue testigo de 60 mil 280 homicidios, según datos oficiales. Aunque su sexenio se caracterizó por una política de transición democrática, la violencia comenzó a incrementarse de manera preocupante hacia el final de su mandato. Sin embargo, sería su sucesor quien implementaría un enfoque más militarizado para enfrentar la creciente violencia derivada del narcotráfico.
Felipe Calderón Hinojosa y la Declaración de Guerra (2006-2012)
Durante el mandato de Felipe Calderón, se implementó una estrategia frontal contra los cárteles de la droga, conocida como la “guerra contra el narcotráfico”. Bajo esta estrategia, el país vio un incremento significativo de la violencia. Se registraron 120 mil 463 homicidios durante su gobierno, lo que dejó una huella profunda en la sociedad mexicana. Irónicamente, uno de los principales actores en esta “guerra”, el exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, fue detenido en Estados Unidos acusado de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
Enrique Peña Nieto (2012-2018)
Con la promesa de disminuir la violencia, Enrique Peña Nieto asumió la presidencia en un contexto ya marcado por altos niveles de homicidios. Sin embargo, el problema no solo persistió, sino que empeoró. Al final de su mandato, el país había registrado 156 mil 066 homicidios, un aumento significativo respecto a las administraciones anteriores. Su gobierno fue criticado por la ineficacia en el manejo de la seguridad pública y la persistencia de la corrupción en diversas instituciones del Estado.
Andrés Manuel López Obrador y la Continuidad de la Violencia (2018-2024)
El ex presidente, Andrés Manuel López Obrador promovió una estrategia de “abrazos, no balazos”, pero los hechos muestran una realidad más cruda. Hasta el cierre de su sexenio, se registraron 197 mil 244 homicidios en su mandato, una cifra que continúa creciendo sin señales de una solución clara. A pesar de los esfuerzos por implementar una nueva estrategia de seguridad con la Guardia Nacional, la violencia sigue afectando a todos los rincones del país.
El total de homicidios en los últimos 24 años supera las 524 mil 053 personas, una cifra comparable con la población total del estado de Colima, que según el INEGI es de 723,000 habitantes. Es decir, en los últimos 24 años, casi el equivalente al 72 por ciento de la población actual de Colima fue asesinada en el país.