Avanzada (31/01/2026).- El Gobierno Revolucionario de Cuba condenó “en los términos más enérgicos” la nueva escalada de medidas del gobierno de Estados Unidos, tras la emisión de una orden ejecutiva que busca imponer un cerco absoluto al suministro de combustible hacia la isla, mediante sanciones y aranceles a países que mantengan comercio petrolero con La Habana.
De acuerdo con la declaración oficial, la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense el pasado 29 de enero de 2026 declara una supuesta emergencia nacional, con el argumento de que Cuba representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos, lo que el gobierno cubano calificó como una acusación “absurda, mendaz y difamatoria”.
El pronunciamiento señala que, mediante el chantaje, la amenaza y la coerción directa a terceros países, Washington intenta reforzar las acciones de asfixia económica iniciadas desde el primer mandato de Donald Trump, con el objetivo de impedir la entrada de combustibles al país. Según Cuba, esta política consolida una forma peligrosa de ejercer la política exterior estadounidense, basada en la fuerza y en la imposición de su hegemonía, arrogándose el derecho de decidir con qué naciones pueden comerciar otros Estados soberanos.
El Gobierno Revolucionario advirtió que la orden ejecutiva constituye una violación flagrante del Derecho Internacional y atenta contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, además de representar una amenaza para la estabilidad regional y mundial.
En la declaración se subraya que Estados Unidos ha fracasado durante 67 años en su intento por destruir el proceso político y revolucionario cubano, al tiempo que se reiteró la disposición histórica de la isla a sostener un diálogo serio y respetuoso, basado en la igualdad soberana, el beneficio mutuo y la no injerencia en los asuntos internos.
El gobierno de Cuba rechazó de manera categórica cualquier señalamiento que la ubique como una amenaza, asegurando que es un país de paz, solidario y cooperativo, que no agrede ni sanciona a otros Estados, y que mantiene una política de respeto hacia los ciudadanos estadounidenses que visitan la isla cuando su gobierno lo permite.
Finalmente, pusieron en relieve que el pueblo cubano no será doblegado por la presión económica ni por el intento de provocar sufrimiento a millones de personas, e hizo un llamado a la comunidad internacional a rechazar la agresión, la impunidad y el abuso. “Enfrentaremos la nueva arremetida con firmeza y la certeza de que la razón está de nuestra parte”.