Columna
El Puercoespín
La campaña de Jorge Álvarez Máynez a pesar del duro golpeteo que le propinó el PRI desde el Congreso de Nuevo León y la presidencia nacional supo revertir la situación y su debilidad la convirtió en fortaleza que, incluso, se convirtió en un serio competidor para la candidatura presidencial del Prian.
Sus fortalezas se centraron en abandonar el discurso de posverdad que, en forma sólida y terca, adoptó el Prian y finalmente lo llevó a una derrota épica, además Movimiento Ciudadano al verse obligado a cambiar de candidato presidencial por las presiones y chantajes del Congreso de Nuevo León por instrucciones del presidente del PRI éste supo sobreponerse y hacer de la candidatura emergente de Máynez una candidatura competitiva y alternativa al maniqueo planteamiento entre Prian y Morena.
Otra fortaleza la constituyó una excelente campaña propagandística que se focalizó en los jóvenes que vieron en el candidato naranja una opción a los discursos demagógicos de Xóchitl Gálvez y el desencanto de los jóvenes del partido Morena.
Movimiento Ciudadano logró capturar la esperanza de buena cantidad de ciudadanos que vieron en él (y quizá sigan viéndolo) una tercera vía.
Sin embargo, la pasada discusión de la reforma al Poder Judicial Federal que representó, en términos reales, una excelente posibilidad para que MC planteara una tercera visión que no asumiera la defensa de los privilegios de los encargados de impartir justicia, pero tampoco adoptará una postura demagógica donde se centrara la vista en la elección pública de los futuros juzgadores.
MC tuvo la oportunidad de presentar una visión de la reforma judicial donde los ciudadanos se vieran involucrados, que planteara órganos de control que garantizarán transparencia, que se rompieran las mafias y el nepotismo imperante en ese poder público.
Pero MC optó, en la práctica, alinearse con la postura del Prian. Planteó el asunto como una vulgar disputa palaciega entre los poderes fácticos comandados por Claudio X. González y el Prian versus Amlo y Morena.
El resultado fue que las bancadas de MC, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, se vieran como un mero apéndice del Prian, dejaron de tener personalidad propia y su postura subordinada al Prian se vio como un regreso del hijo pródigo o el arrepentimiento del hijo desobediente.
El ridículo de MC al denunciar la presunta detención o desaparición del senador Daniel Barreda Pavón los dejó en la lona de la discusión y completamente fuera del debate de la trascendental reforma judicial. No está de más precisar que MC originalmente planteó postular al ex priista Dr. Francisco Daniel Barreda Puga, pero dado que, sobre este personaje, según los medios locales de Campeche sobre él pesa una acusación de peculado por 500 millones de pesos, pues éste fungió como director General del Régimen Estatal de Protección Social de Salud en Campeche en el sexenio de Alejandro Moreno Cárdenas como gobernador de la entidad. Por lo tanto, es más lógico que sea Alito el más interesado en someter a proceso a su antiguo colaborador y así destacar que la bancada priista fue la única que en forma unánime votara en contra de la reforma judicial.
El caso es que en esta primer y gran batalla que se da en el Congreso de la Unión Movimiento Ciudadano no se convirtió en una tercera opción, sino que le ocurrió algo muy grave, se convirtió en un aliado más de los corruptos que pretenden, a toda costa, sostener la corrupción como un sistema político y cultural.
Vendrán otras batallas, pero, de entrada, Movimiento Ciudadano en las actuales bancadas tanto de la Cámara de diputados como la del Senado se vio no solo confuso y mediocre, sino que le ocurrió algo muchísimo más grave, se fue a la cola de los defensores de la corrupción y no aportó nada al debate político.
Los activos logrados en la campaña presidencial de Jorge Álvarez Máynez se vieron fuertemente disminuidos, la realidad demostró que el colmilludo de Dante Delgado fue incapaz de leer los tiempos políticos o definitivamente está mostrando que sus verdaderos intereses están en la derecha.
Error garrafal de MC al leer erróneamente los tiempos políticos y decepción rotunda para todos los que vimos en ellos una posibilidad de una tercera opción que inaugurara un debate político serio, fundado, consistente y transformador. Pobre MC y su analfabetismo político. MC resultó un gran perdedor en esta disputa por la reforma del Poder Judicial Federal.