Colima, México, Avanzada (05/02/2027).- La participación de Colima en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), realizada del 21 al 25 de enero en Madrid, España, no ha dejado hasta ahora resultados tangibles que permitan evaluar el impacto real de la promoción del estado en mercados internacionales.
Aunque el Gobierno del Estado calificó como “histórica” la presencia de la entidad en esta feria, a través del Pabellón México, no se han anunciado contratos turísticos, convenios con empresas españolas, inversiones, ni acuerdos comerciales que evidencien que la promoción rindió frutos concretos para el sector.
El subsecretario de Turismo, Jorge Padilla Castillo, encabezó la delegación colimense en FITUR, donde se difundieron los atractivos de sol y playa, naturaleza, cultura, gastronomía y turismo comunitario. Sin embargo, tras la conclusión del encuentro internacional, la autoridad estatal no ha presentado metas, indicadores, cifras ni compromisos cuantificables derivados de la participación del estado.
Hasta el momento, los resultados se limitan a discursos oficiales y mensajes institucionales sobre la proyección de Colima en escenarios globales, sin que exista información pública sobre el retorno de la inversión realizada con recursos del erario para asistir a la feria.
La falta de resultados medibles contrasta con la situación que enfrenta el turismo local. En Manzanillo, principal destino turístico de Colima, empresarios del sector han denunciado afectaciones económicas derivadas del colapso vial en la carretera Colima–Manzanillo, una obra en ampliación desde hace al menos cuatro años que genera congestionamientos, retrasos y accidentes de manera constante.
A este escenario se suma el cierre de negocios tradicionales. El pasado 3 de febrero, el restaurante Chantilly, con más de 70 años de historia en el centro de Manzanillo, cerró definitivamente sus puertas, en medio de señalamientos sobre el deterioro económico que enfrenta la zona centro del puerto.
La coordinadora de Movimiento Ciudadano en Manzanillo, Martha María Zepeda del Toro, lamentó el cierre del establecimiento y sostuvo que esta situación es consecuencia del abandono del Palacio Municipal, inmueble que permanece cerrado al público y con los trabajos de rehabilitación suspendidos desde el inicio de la actual administración.
La situación se agrava por los altos índices de inseguridad que colocan a Colima entre las entidades con mayores tasas de violencia del país, un factor que impacta en la percepción del destino y la llegada de visitantes, especialmente del turismo nacional.