Reflexiones Mientras en muchos estados las artes y la cultura se viven en cada rincón, aquí seguimos atrapados en esquemas tradicionales y con una gestión deficiente en los últimos cuatro años. Es lamentable el estado de los espacios destinados a las artes y la cultura: museos cerrados y abandonados como el Museo de Arte Moderno Jorge Chávez Carrillo, el Griselda Álvarez y el Xoloitzcuintle, entre otros. También el Complejo Cultural —que incluye teatro y museo— muestra instalaciones descuidadas.
A pesar de la situación, algunos centros están cumpliendo su objetivo de brindar un servicio a la comunidad artística y al público en general (como Fab. Innovaciones, Mexiac y salas de lectura). Sin embargo, de los 23 talleres registrados en la Casa de la Cultura, solo se imparten 5 o 6 (música, pintura rangeliana y danza). En algunos centros, el personal incluso aporta de su propio bolsillo para mantener los servicios que ofrecen, ya que no cuentan ni con insumos básicos como papel higiénico.
Hay inmuebles en malas condiciones, como las butacas del Mexiac, que también sufre de poca iluminación. No obstante, los trabajadores están siempre al pie del cañón, brindando su máximo esfuerzo para cumplir con los objetivos de difusión de la cultura y las artes.
Las autoridades deben esforzarse más en rescatar los espacios culturales, darles el mantenimiento necesario para su buen funcionamiento y promoverlos adecuadamente. Es vital fomentar las artes en todas sus expresiones y mejorar la gestión de apoyos, ya sea en promoción, financiamiento, becas o concursos de proyectos artísticos, evitando los procesos arbitrarios que se han vuelto costumbre.
En mi experiencia como artista y promotor cultural, he trabajado de manera armoniosa y productiva con funcionarios como la Lic. Ana Cecilia G. Luna, el Lic. Rubén P. Anguiano, el Dr. Carlos Vuelvas y la Dra. Oriana Zaret Gaitán. Sin embargo, los problemas actuales comenzaron con el gobierno anterior y la administración actual está dejando mucho que desear al no atender al gremio artístico como se merece. Esto ha generado un gran malestar entre quienes nos dedicamos a alguna rama de las artes.
Recuerdo una reunión con la gobernadora en la que se comprometió —y firmamos un documento— a tomar en cuenta al gremio artístico para la designación del subsecretario de Cultura. La mayoría de los artistas no estamos de acuerdo con la desaparición de la secretaría y su absorción por parte de Educación. A pesar de este compromiso, que fue firmado por casi 40 artistas, la gobernadora nombró a Emiliano Zizumbo como subsecretario sin cumplir su promesa.
Así están las cosas en Cultura. Esperemos que pongan atención a lo mencionado y nos vemos en un próximo capítulo de esta serie. Sin cultura, la sociedad se va a la basura. Mi compromiso es con mi pueblo, y con nadie más.
Aspectos de algunos inmuebles culturales en Colima, deteriorados, sin mantenimiento o en el abandono total.