Colima, México, Avanzada (17/03/2026).- El movimiento ciudadano “Salvemos la Laguna” informó que el procedimiento de evaluación ambiental del proyecto Nuevo Puerto de Manzanillo, previsto en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, fue formalmente rechazado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), al detectar insuficiencias técnicas en la Manifestación de Impacto Ambiental Regional presentada por la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Manzanillo.
De acuerdo con el comunicado, la autoridad federal determinó cerrar y archivar el expediente, lo que implica que el procedimiento quedó concluido sin autorización ambiental vigente, por lo que cualquier avance del proyecto requeriría una nueva evaluación integral.
Entre las principales observaciones señaladas destacan deficiencias en el análisis de impactos hidrodinámicos, falta de precisión en los efectos acumulativos, ausencia de integración suficiente sobre manglares y biodiversidad, así como carencias en el sustento técnico sobre posibles afectaciones en la calidad del agua y la dinámica lagunar.
El movimiento indicó que, hasta el momento, no existe evidencia pública de una nueva Manifestación de Impacto Ambiental que sustituya al expediente rechazado, lo que —señaló— genera dudas sobre la transparencia del proceso y el acceso a la información por parte de las autoridades y la Asipona.
A pesar de ello, el proyecto continúa siendo considerado dentro de la planeación estratégica de expansión portuaria, con referencias a obras de dragado, desarrollo por fases y crecimiento logístico.
El colectivo advirtió que el desarrollo del proyecto podría impactar directamente a sectores como el pesquero y el salinero, así como al equilibrio ambiental de la Laguna de Cuyutlán, considerada un sistema ecológico de relevancia regional.
Asimismo, llamó a la ciudadanía a mantenerse atenta ante posibles actividades en la zona, como la presencia de embarcaciones de dragado, maquinaria o campamentos, y a exigir información sobre los recursos públicos asignados al proyecto para el ejercicio 2026.
Finalmente, el movimiento subrayó que el debate trasciende la infraestructura portuaria, al involucrar aspectos de gobernanza ambiental, transparencia institucional y protección del patrimonio natural, advirtiendo que el futuro de la laguna está ligado al desarrollo territorial de Manzanillo.
Copete: El rechazo de la evaluación ambiental reabre el debate sobre el Nuevo Puerto de Manzanillo y coloca en el centro la exigencia de transparencia y protección del sistema lagunar de Cuyutlán.