Columna
El Puercoespín
Los sucesos del 8 de marzo de 2024 metieron en crisis al gobierno de Indira porque ésta no supo responder a ante una situación emergente de alto riesgo. No supo responder en tiempo inmediato. Está claro que ella estaba enterada en tiempo real y optó por esconderse y dejar el asunto en manos de sus subalternos, es decir, en el secretario general de Gobierno y el secretario de Seguridad Pública.
Ni la gobernadora ni el secretario General de Gobierno ni el secretario de Seguridad Pública tuvieron la capacidad de dar una respuesta inmediata que pusiera a salvo a las mujeres, ancianas y niñas que estaban ejerciendo su derecho de expresión y manifestación. Ninguno tuvo la capacidad de responder por la seguridad de estas mujeres.
El desvencijado gabinete del maltrecho gobierno de Indira hace agua por todos lados. Eloy García se integró apenas hace un mes y ya puso en marchas sus malas artes de gobernar.
Con Eloy García se inicia la etapa de la mano dura en Palacio contra la sociedad colimense y no contra los criminales que tienen asolado al estado de Colima.
Dos bombas
Eloy García Alcaraz se integró al gobierno de Indira cargando dos bombas: la bomba de la experiencia y la de sabiduría. La experiencia para reprimir y la sabiduría para mentir. Con los ingredientes que Eloy aportó al gobierno de Indira la dejó en la calle de la amargura. Dejó a la patrona con cero credibilidad.
La víspera
En redes sociales se difundió ampliamente una fotografía mostrando una débil muralla de mamparas de madera y vallas metálicas, para teóricamente proteger el Palacio de Gobierno, antes sede del Poder Ejecutivo hoy convertido en museo.
Esta muralla, de cuasi cartón, lejos de ser un elemento disuasivo de actos violentos y vandálicos se proyectó como una provocación hacia las futuras manifestantes; la foto de la muralla se difundió en redes como una invitación a la violencia, el mensaje subliminal era: “ven píntame, ven destrúyeme, ven incéndiame, te estoy esperando”.
El secretario general de Gobierno como cabeza del gabinete de Seguridad debió prever las tácticas que se prepararían para proteger a las manifestantes, fueran violentas o no.
La marcha
La marcha, desde sus inicios y en todo su desarrollo, fue pacífica, creativa, combativa y de amplia convocatoria. Eran tan bien definido su carácter pacífico que su composición era básicamente de mujeres jóvenes, de adultas mayores y de niñas.
Marcharon coreando sus clásicas consignas contra el Estado Patriarcal y la reivindicación de sus derechos fundamentales de género.
Desde su convocatoria se auguraba un final exitoso. Las mujeres desde su llamamiento tuvieron la certeza y pertinencia de colocar en el centro de su movilización su agenda feminista para poner fin al acoso, un hasta aquí a la violencia de género, terminar con las violaciones y erradicar los feminicidios; sin embargo, el secretario general de Gobierno tenía otros planes. Eloy tenía en mente darles una lección a estas mujeres para terminar con sus manifestaciones.
En la plaza de La Libertad, cuando las mujeres derribaron las vallas enclenques y comenzaron a vandalizar el Palacio de Gobierno (por cierto, las maximalistas intentaron con cartulinas obstaculizar las tomas de video y fotografías de la prensa), la gobernadora, el secretario general de Gobierno y el secretario de Seguridad se sintieron amenazados por las manifestantes y su respuesta, antes que tomar medidas disuasivas, fue la represión. Desde el interior de Palacio de Gobierno, en los videos se puede observar, se lanzaron bombas de gas pimienta, piedras y bengalas, que estos elementos sí pusieron en riesgo la seguridad de las manifestantes e hicieron añicos la libertad de manifestación. Mujeres jóvenes, de la tercera edad y niñas sufrieron las consecuencias del gas pimienta.
La gobernadora todo lo observó en tiempo real.
La gobernadora a pesar de haber ser sido testigo de los hechos, lejos de solidarizarse con sus hermanas, pues se dice feminista, optó por castigarlas, reprimirlas. Y no le importaron ni las adultas mayores ni las niñas. Como ella tiene protegida a su familia, las familias de los otros le importan un comino.
Derechos Humanos
Desde su inicio la Comisión Estatal de Derechos Humanos acompañó a las manifestantes, las pude ver por video a varias sobre el bulevar Camino Real a la altura del Panteón Municipal precisamente.
Su presidente, quien fue testigo ocular de los hechos, dijo que se abriría una carpeta de investigación para determinar quién dio la orden para que renuncie o sea destituido.
La forma de operar de la CEDH ya la conocemos, parece que procede, pero al final de cuentas termina avalando todo lo que diga el Poder Ejecutivo y le dará largas al asunto para que caiga en el olvido. Son pura pantalla, un mero distractor.
No le movamos tanto, la gobernadora es la responsable y sus empleados también lo son, unos por negligentes y otros por represores.
La respuesta
En el documento oficial de respuesta a los hechos del 8 de marzo de 2024 la gobernadora miente sistemáticamente: al decir que ella lucha contra la inequidad, la injusticia y la violencia que padecen las mujeres y cuando éstas se manifiestan, las gasea; dice estar convencida de respetad la libre manifestación y, particularmente las de las mujeres, y las gasea; dijo haber instruido a las fuerzas de seguridad para proteger a las asistentes, miente; sostiene que el gas lacrimógeno es disuasivo, vaya manera de disuadir; sostiene “He revisado minuciosamente los videos y todos los elementos disponibles de lo sucedido ayer por la noche en el exterior de Palacio de Gobierno y no he encontrado ninguna evidencia de que se justificara el uso del gas lacrimógeno.” Es la única verdad; en su documento concluye dos cosas: “uno, que en mi gobierno solo caben personas que compartan mis profundas convicciones y valores; y, dos, que tengan también la capacidad y sensibilidad para acatar una orden precisa” De sus conclusiones yo concluyo dos cosas: uno, que sus convicciones y valores son el autoritarismo y la represión como formas de ‘convencer’ y, dos, por sus propias experiencias expresadas que nadie acata ni obedece sus ordenes precisas; dice que leyó con atención la mayoría de los comentarios de la gente en redes sociales, luego entonces, está enterada del desprecio hacia su persona y su estúpida manera de desgobernar; y finalmente, dice que de sus convicciones en favor de las mujeres no hay medias tintas, se está o no se está, y con base en sus dichos uno entiende que está del lado de los machos y a favor del patriarcado y sus métodos opresores. Ella está con los machos como su padre y el secretario general de Gobierno.
En la respuesta de Indira a la sociedad no encontramos ni una sola palabra que pueda interpretarse como una disculpa. No, no la hay.
La realidad es que no hubo un solo funcionario público dispuesta a atender las demandas de las manifestantes, les cerraron las puertas de Palacio, se impidió el diálogo.
La verdad es que no hubo ningún elemento disuasivo para contener la violencia y el vandalismo.
Lo concreto es que no se desplegó ningún elemento táctico para proteger a las manifestantes.
Indira, si algo tenía de credibilidad, la perdió el viernes 8 de marzo día de la mujer.
Quién le va a creer a Indira a partir de hoy, nadie. Su credibilidad se volatizo como el gas pimiento que lanzó esta mujer sobre otras mujeres, ancianas y niñas.
Morena estatal y su dirigencia, ese ente más parecido a un zoológico de animalitos amaestrados, de manera miserable se comportó como el PRI en sus tiempos decadentes. Justificó la represión y reivindicó el inexistente feminismo de Indira. Morena es hoy un coro de perritos amaestrados que cínicamente hablan de feminismo en sus discursos y en las calles gasean a las mujeres.
El ejército de sicofantes
Emiliano Zizumbo Quintanilla se atrevió a mentir y decir que no era gas pimienta sino humo de extintores de incendios, la propia gobernadora lo desmintió en su comunicado oficial, el sicofante de Zizumbo quedó como un payaso, como es su costumbre.
Viridiana Valencia habló maravillas de la gobernadora y sus inquebrantables luchas feministas, pero los videos y fotografías de los hechos echan por tierra sus dichos deleznables. Como sicofante profesional intentó justificar lo injustificable con un choro de quinta y convocó a sus pares a dar la batalla y defensa del gobierno de Indira.
Tal parece que Rosi Bayardo no le entró ni frio ni calor y su nivel de frivolidad rebasa todo parámetro razonable. En sus redes publicó lo siguiente: “Mi corazón pertenece al mar, al sol, a la arena, a Manzanillo y a su gente.
Hoy sigo disfrutando de las mismas cosas que hace 10 años, cuando tomaron esta foto en un atardecer de Peña Blanca.” Ya pensará Rosí otro día calzar su camiseta y pañoleta verde. La represión de las feministas la tienen sin cuidado. Ella es feliz, es una perfecta autista y nadie se lo ha dicho.
A los sicofantes los rebasó la gente y la realidad. Sus payadas quedaron en los basureros de las redes.
Los Supermachos
Arnoldo Vizcaíno se niega a ofrecer una disculpa pública a Griselda Martínez, tal como se lo ordenó el Tribunal Electoral del Estado de Colima. Se comporta como el macho alfa de su territorio y las mujeres de Morena y de los organismos del estado vinculados a las causas y derechos de las mujeres guardan un ominoso silencio, con sus contadas excepciones.
Hace un mes Eloy García fue nombrado secretario general de Gobierno, un macho, amigo del padre de la gobernadora. Este tipo hace un año en su red social X hizo público un tuit donde criminalizaba la libre manifestación de las mujeres de la siguiente manera “Así como reconozco el derecho a manifestarse de quienes lo hicieron, también estoy cierto que los delitos no deben quedar impunes y estos deben ser investigados y debidamente acreditados. “Y agrega “Les quedó grande el género” En su momento, el año pasado, Eloy García hoy secretario general de Gobierno, expuso su visión y posturas autoritarias y represivas, la gobernadora lo sabía, e incluso así, lo nombró secretario general de Gobierno para que aplicará sus políticas represoras y judicializara la política. Esa es su agenda contundente, judicializar la política.
Sus posturas eran públicamente conocidas, por tanto, en Morena lo sabían, la gobernadora lo sabía. Comparten visiones y posturas, negarlo es de irresponsables e hipócritas.
Como lo dijimos en esta misma columna, con Eloy García, lo que ocurría es que se aceleraría el proceso de descomposición del gobierno de Indira y así está ocurriendo.
Arnoldo y Eloy son Los Supermachos, los arquitectos, que están detrás de este episodio negro de la historia de Colima que la gente recordará como el día de Indira, la gasera.
El día 8 de marzo, día de las mujeres, desde Palacio de Gobierno, volaron las bengalas, las piedras y las bombas de gas pimienta, eran las respuestas del gobierno de Indira a las mujeres, era la noche de Los Supermachos.
*Imagen tomada de redes sociales.