Colima, México, Avanzada (19/03/2026).- En un lapso de seis días, dos presuntos jefes de células de sicarios —uno vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otro al Cártel de Sinaloa— fueron abatidos en distintos hechos ocurridos en el estado de Colima, en medio de operativos de seguridad y acciones de seguimiento por parte de autoridades.
De acuerdo con información oficial, el primer caso ocurrió el 13 de marzo en una brecha que conduce a la comunidad de El Alpuyequito, en el municipio de Colima, donde elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal abatieron a cuatro presuntos integrantes del CJNG tras un enfrentamiento. Entre los fallecidos se encontraba Iván “N”, alias “El Joker”, identificado por labores de inteligencia como jefe de una de las principales células de sicarios de dicho grupo delictivo en la entidad.
En el mismo operativo también fueron abatidos Fernando “N”, alias “La Bomba”, así como Junior “N” y Enrique “N”, alias “Chirimiki”. Según el comunicado, “El Joker” y “La Bomba” estarían relacionados con el homicidio de un elemento de la Policía Estatal ocurrido el 27 de febrero, ataque en el que otra oficial resultó herida.
La intervención policial se derivó de trabajos de inteligencia apoyados en sistemas de videovigilancia y arcos carreteros, que permitieron rastrear los vehículos presuntamente utilizados por los agresores. Al momento de marcarles el alto, los ocupantes del vehículo abrieron fuego contra los agentes, quienes repelieron la agresión.
Seis días después, en un hecho distinto, fue abatido César “N”, alias “La Barquita”, señalado como jefe de sicarios de “La Mayiza”, una facción vinculada al Cártel de Sinaloa. La información fue difundida por el periodista de nota roja Carlos Jiménez, quien indicó que el sujeto contaba con orden de aprehensión y era investigado por delitos relacionados con homicidio y narcotráfico.
De acuerdo con el reporte, César “N” fue localizado a bordo de un vehículo blanco, donde se registró el ataque que derivó en su muerte. En el mismo hecho, una mujer que lo acompañaba fue detenida por autoridades.
Ambos casos reflejan la continuidad de los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y presuntos integrantes del crimen organizado en Colima, así como la presencia activa de distintos grupos delictivos en la entidad, en un contexto marcado por la disputa territorial y los episodios recurrentes de violencia.