Columna
El Puercoespín
Ecuador, el espejo coyuntural
Ecuador es el espejo coyuntural donde debe verse México, pues si la sociedad política mexicana continúa con su terca visión de seguir cediéndole espacios de poder al crimen organizado, ésta cada día seguirá perdiendo más espacios en el Estado que, sistemáticamente, serán ocupados por los criminales. Los criminales están pasando de ser los financiadores de políticos para colocar a sus incondicionales en las administraciones locales a directamente ocupar los espacios administrativos y de poder dentro del Estado.
A raíz del asalto del crimen organizado del Estado ecuatoriano el ex presidente del Ecuador Rafael Correa emitió el siguiente comunicado “Todo el apoyo al presidente. El crimen organizado le ha declarado la guerra al Estado y el Estado debe salir triunfador. Es hora de unidad nacional.”
Los sucesos del día 9 en Ecuador tiene sus antecedentes con el crecimiento de la violencia política con la llegada de Lenin Moreno a la presidencia.
El alcalde de Mante, Agustín Intriago, muy popular alcalde fue asesinado; Rinder Sánchez candidato a diputado por la provincia de Esmeralda fue abatido por el crimen organizado; también se registraron motines y huelgas de hambre en los 35 reclusorios del país.
Fernando Villavicencio del Movimiento Construyendo desde su activismo político y posterior campaña ya había denunciado que el narcotráfico se había infiltrado en los estamentos oficiales del gobierno y su campaña se basó en combatir la inseguridad generando confianza en la ciudadanía a través del uso de la policía y el ejército.
Fernando Villavicencio terminó asesinado por el crimen organizado en la campaña presidencial.
Fernando Villavicencio tuvo serias diferencias con Rafael Correa que lo procesó y terminó por expulsarlo del país lo que motivó que la oposición lo acusara y señalara como el responsable de su muerte.
La campaña de las derechas terminó por concentrarse en una campaña negra contra Correa; sin embargo, Guillermo Lasso nunca probó que Correa estuviera vinculado, se trató simplemente de las campañas ruines propias de la derecha canalla.
Por lo anterior, son importantes las declaraciones de Rafael Correa, pues, pese a la forma tan vil de la derecha de hacer todo para ganar una elección no tuvo ningún escrúpulo para hacer uso de la guerra sucia para descalificar a Correa y a su movimiento político. La derecha ganó y ahora tiene encima el problema de la inseguridad al alentar al crimen organizado que tomó cartas de legitimación por la política miope que los llevó al poder, pero que también destrozó los mecanismos de la gobernanza e instaló a los criminales en los espacios de poder político y económico. Sus costos son muy altos.
Un segundo factor que explican los acontecimientos es la posición geográfica del Ecuador. Expertos consideran que “La principal problemática del Ecuador en relación con la geopolítica del narcotráfico está dada por su ubicación territorial junto a Colombia y Perú, principales productores de cocaína en el mundo, así como por la debilidad en los controles integrados de frontera que facilitan el ingreso de droga que posteriormente es transportada a puntos estratégicos del perfil costero y Guayaquil”, admitió la Policía Nacional de Ecuador en un informe publicado en julio.
Además, el crecimiento de asesinatos, pues en 2019 se registraron 1,098 homicidios dolosos, pero para 2023 habían aumentado a 4,761. “Ahora ya no es la muerte selectiva unipersonal. Ahora los eventos son múltiples, no les importa disparar en un restaurante”, según fuentes de la Policía Nacional.
Un tercer factor es la forma como se está enfrentado la violencia y al crimen organizado. En el Ecuador se está cuestionando, cómo en todo el mundo, combatir al crimen organizado con más violencia. “En Ecuador estamos viviendo una guerra contra las drogas (y tenemos un gobierno) que apunta a poner más policías y militares en las calles, pero que no hace nada por reducir el lavado de activos”, se quejó el analista Luis Carlos Córdova.
El día 9 de enero el crimen organizado, inició un asalto a la nación en forma concertada. 22 organizaciones criminales le declararon la guerra al Estado ecuatoriano. El presidente Daniel Noboa Azín declaró estado de excepción por el inminente conflicto armado interno que está viviendo la nación.
Los Águilas, AK 47, Kater Pilar, Águilas Killer, Caballero Oscuro, Latinos Kings, Los Tiburones, Patrones, Lobos, Mafia 18, R7, Los p.27, Mafia Trébol, Tiguerones, Cubanos, Fatales, Chone Killer, Corvicheros, Ganster, Choneros y Cuarteles de las Feas son las organizaciones enemigas del Estado ecuatoriano que tuvieron la capacidad organizativa de tomar las instalaciones de la televisión estatal TC Guayaquil, asaltar a la Universidad de Guayaquil, asaltar seis cárceles y provocar un caos por incendios en varias ciudades. Se presume que la mayoría de las organizaciones criminales están ligadas a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación mexicanos.
El mensaje de Rafel Correa adquiere una importancia mayúscula, pues apenas unos meses atrás, el actual presidente, Daniel Noboa Azín, en campaña -cabe señalar que tomó posesión el día 23 de noviembre de 2023- era uno de los candidatos de derechas que difamaba a Rafael Correa como estrategia para poder llegar al poder. Hoy Daniel Noboa no sabe qué hacer con el país, pero Correa tiene visión de Estado. Eso es bueno para Ecuador. La politiquería es propia de los miserables que solo buscan el poder.
México y su sociedad política deben evolucionar, porque de lo contrario tendremos, más temprano que tarde, al crimen organizado tomando las calles y en abierta confrontación con el Estado mexicano. Estamos a tiempo. La sociedad política debe madurar.
Hoy Ecuador es un gran espejo. Voltear para otro lado es aceptar la vía del tránsito hacia una sociedad fracasada.
Solo cambiando, hoy, tendremos una nueva oportunidad en el corto y mediano plazos.
La derecha en México si continúa con sus posturas inmediatistas para derrotar a Morena solo terminará por conducirnos a un Estado tomado por el crimen organizado y acabará por destrozar los mecanismos de gobernanza que la derecha dinamitó en Ecuador para llegar al poder y hoy está pagando junto con toda la sociedad ese precio tan alto.