Colima, México, Avanzada (07/04/2026).- El empresario manzanillense Fernando Zenizo lanzó un severo posicionamiento público en el que calificó la reciente temporada vacacional de Semana Santa como “el acta de defunción de un modelo basado en la simulación”, al señalar una baja afluencia turística, afectaciones al comercio local y el cierre de establecimientos emblemáticos.
A través de sus redes sociales, el empresario describió un panorama contrastante con los reportes oficiales, al asegurar que, mientras las autoridades difundían cifras positivas, las calles y playas lucían vacías, negocios sin actividad y “un comercio local asfixiado”.
Como ejemplo de esta situación, mencionó el cierre del establecimiento Sunset Lounge, al que calificó como un espacio tradicional de la ciudad, y lo vinculó con lo que denominó “esquelas de un destino turístico que se está muriendo por abandono”.
En su mensaje, Zenizo atribuyó la crisis a factores políticos, al sostener que los gobiernos en funciones están más enfocados en proyectos electorales que en la gestión pública. En ese sentido, cuestionó el desempeño de la presidenta municipal de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, así como de funcionarios del sector turístico, a quienes acusó de priorizar aspiraciones políticas.
El empresario también criticó problemas estructurales que, a su juicio, afectan la competitividad del puerto, entre ellos la inseguridad, el congestionamiento vial derivado de la actividad portuaria y obras de infraestructura inconclusas, como la autopista concesionada a la empresa PINFRA.
Asimismo, propuso como solución la construcción de un paso elevado confinado que conecte el Patio Regulador con el recinto portuario, con el objetivo de retirar el tránsito pesado de las vialidades urbanas.
Zenizo señaló además retrasos en obras urbanas como la ampliación del malecón turístico, cuya ejecución —afirmó— ha sido lenta y ha impactado negativamente la imagen del destino.
En su posicionamiento, también hizo referencia a la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, a quien exigió resultados en materia de seguridad, al considerar que la violencia es uno de los principales factores que inhiben el desarrollo turístico y económico de la entidad.
El empresario comparó la situación de Manzanillo con casos internacionales como Málaga, Barcelona y Miami, así como con ciudades mexicanas como Mérida y San Miguel de Allende, donde —afirmó— la mejora en la calidad de vida de los habitantes ha sido clave para detonar el turismo.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades, legisladores, empresarios y ciudadanos a asumir responsabilidades y exigir soluciones, al advertir que el deterioro de la ciudad responde tanto a decisiones gubernamentales como a la falta de acción colectiva.