Columna
El Puercoespín
Construir un partido es complejo, difícil, además demanda trabajo y talento; destruir un partido es fácil, solo precisa de carecer de escrúpulos y mucha vileza.
Arnoldo Vizcaino tiene experiencia en demoler partidos. Al PRD lo fue vendiendo de pedazo en pedazo, hasta que lo dejó hecho un pedacito sin valor y sin prestigio, y con una reputación de corrupto.
Oficialmente la dirección local de Morena declaró que quieren fuera del partido a Martha Zepeda y Griselda Martínez porque son mujeres muy peligrosas, en tiempos de mujeres.
Martha y Griselda dieron muy mal ejemplo. Para los chayoteros la judicialización de la política es algo normal si lo hacen los autoritarios y corruptos, porque para ellos la procuración de justicia en Colima funciona a las mil maravillas, para otros chayoteros es la consecuencia natural por oponerse a las “políticas” de la gobernadora que, en los hechos -según ellos- es la que manda y la que debe hacer y deshacer.
Colima se cae a pedazos y los chayoteros sin ningún pudor apoyan las vilezas de una gobernadora que a toda costa quiere imponer a sus candidatos, aunque ello signifique destruir lo que aún queda de administración pública.
Para el Comité Ejecutivo Estatal las voces distintas no existen, tan solo existe lo que ellos decretan que existe; por tanto, la huelga de hambre de los miembros de Morena Manzanillo es para ellos motivo de burlas soeces, ¿Cuál huelga de hambre? Dicen su vocera oficial, yo lo vi comer. Lo dice sin el más mínimo pudor.
Para el CEE la huelga de hambre no es asunto suyo, es un asunto nacional. Son alérgicos a la política. Aquí están solo para cumplir órdenes de sus jefes.
Para el Comité Ejecutivo Estatal, el mejor y deseable estatus de Martha y Griselda, es que se vayan del partido. Las ubican fuera del partido sin atreverse a expulsar oficialmente porque saben que no tienen los elementos para expulsarlas, porque también saben que el único pecado de las manzanillenses es encabezar un buen y eficiente gobierno municipal.
Para el Comité Ejecutivo Estatal el humanismo mexicano que proclama Andrés Manuel López Obrador no existe, es letra muerte. En Colima El CEE de Morena no cree en el humanismo.
El Comité Ejecutivo Estatal de Morena no hace política. Tuvieron que pasar 9 días para que se enterarán de que a las puertas de su partido había una huelga de hambre y que, a nivel nacional, a las afueras de las oficinas alternas de Morena Nacional, sobre la avenida Ejército Mexicano 359, también están dos militantes de Morena protestando por el autoritarismo y la iniquidad en los procesos internos de selección de candidatos locales.
Arnoldo Vizcaino, fiel a su espejo, fue incapaz de abordar el asunto, pero envió a sus personeros a hacer las declaraciones de expulsión de facto de la expresión política de Morena Manzanillo.
El clan Vizcaíno tiene hecho un desastre la parte norte del estado, pero para el 2024 va por todo, quieren tomar el municipio más grande, y económicamente más fuerte, para hacer negocios con sus aliados o compañeros de viaje, aunque ello signifique contaminar la administración municipal y corromperla, lo que propiciará la destrucción de la disciplina, organización y superavitaria administración municipal. Su objetivo es tomar el municipio para favores sus intereses de grupo, así de simple.
Morena y su Comité Ejecutivo Estatal sigue en el camino de la no política. Sus acciones reactivas a la huelga de hambre es un ejemplo más de los porqués de ese partido, como todos los demás partidos, están destruyendo la política. El diálogo y la imaginación para resolver problemas no son elementos que tengan cabida en la vida del CEE de Morena. Lo que existe en el Comité Ejecutivo Estatal son burócratas que no representan a nadie y esa condición los convierte en incapaces de resolver problemas políticos locales. La “política” la hace el dueño del partido, Arnoldo Vizcaíno.
Morena en Colima es la facción más mediocre, atrasada, autoritaria, conservadora y prácticamente antipartido -lo que es una contradicción-.
El Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Colima está poniendo en acción las cosas que más desprecian los ciudadanos en los políticos, son la expresión más cruda de la crisis de los partidos en México y en Colima.
Las conductas de Morena Colima son expresiones vivas que le dan razón de ser al desprecio de los ciudadanos por los partidos políticos.
Arnoldo Vizcaino y su hija, Indira Vizcaíno, son los políticos más despreciables en Colima porque representan la antipolítica hecha realidad. Sus aliados, incrustados en la administración pública, son concebidos como empleados a su servicio personal y su militancia, en el partido, es la viva muestra del servilismo más miserable que denigra a ambas partes.
Morena Colima ni a oficialía de partes llega. Dulce Huerta es una especie inefable que solo existe para fines nominales y estadísticos.
Dulce Huerta está empeñada, como buena empleada, buscando la expulsión de Martha y Griselda por instrucciones de sus patrones. Antes, expulsaron a los militantes fundadores y ahora están enfocados en burocratizar vilmente al partido.
En Colima está creciendo el consenso de que la expresión política de Morena de Manzanillo está siendo atacada porque es en esencia lo que los colimenses conciben como la Cuarta Transformación; además en todos los estratos económicos, sociales y expresiones políticas el consenso es que el gobierno de Indira ataca a las manzanillenses en forma injusta y abusiva porque ella y su padre son la manifestación viva del fracaso como gobierno.
Cada vez más Morena se aleja de sus militantes y ciudadanos ¿Sabrán que ambos son votantes que les dan razón de ser?, pareciera que no.
La sociedad colimense y nacional ya entendieron las intenciones de los Vizcaino y su obsesión por la aniquilación de la expresión política de Manzanillo, que por cierto, es poco probable a estas alturas de la vida. En política, intentar aniquilar al enemigo es la negación misma de la política.
Los Vizcaino hacen politiquería, no política. Destruyeron al PRD, van por Morena.