Connect with us

COLIMA

El rumor nos mata y alimenta

Published

on

Compartir:

Columna

El puercoespín

En la actualidad los medios de comunicación, antes escritos, hoy digitales, tuvieron que flexibilizar sus notas para provocar a los lectores y llamar la atención. Las notas periodistas estrictamente objetivas tenían que atenerse a la fuente confiable y a la verificación de los hechos; sin embargo, muchas notas no tienen esas características, por tanto, no podían ser publicables como notas informativas y tenían que ser mandados a las secciones de opinión.

En el periódico Milenio tuvo mucho impacto la creación de la su sección Trascendidos que se autodefinió y, aclaró a sus lectores, que dicha sección estaba redactada con información no confirmada, pero que se rumora que es cierta. Solicitando a sus lectores tomarlo con esas reservas.

Este tipo de seccione tuvieron una gran expansión y se convirtieron pronto en las más buscadas por los lectores. El Reforma publica Templo Mayor; El Universal ofrece Bajo Reserva; La Crónica difunde Pepe Grillo; y periódicos locales como el Diario de Colima ofrece las Glorietas.

Estas secciones están construidas sin fuentes comprobables, la mayoría de las veces, fuentes anónimas o impresentables, otras veces, las notas se construyen con base en cavilaciones y, otras tantas, tienen su origen en la especulación política. En estos espacios se lanzan chismes de los políticos, filtraciones de miembros de alguno gobierno municipal, local o federal y en muchas ocasiones puede tratarse de mensajes encriptados.

Todo lo anterior tiene como origen y destino debatir con base en una explicación cuyos fundamentos son las intrigas palaciegas y no la reflexión y el análisis concreto de la situación concreta.

La hipótesis

Tenga la presunción fundada que estas secciones tiene varios fines especifico, entre otros, los siguientes: primerizamente, evadir las responsabilidades de la veracidad de la información; segundo, darle vuelta al profesionalismo periodístico; tercero, influir en las corrientes políticas en el poder sin que ningún actor político sea responsabilizado de los dichos; cuarto, evadir las responsabilidades legales, como demandas, por ejemplo; quinto, difamar y calumniar sin asumir la responsabilidad.

Todo lo anterior podría quedar contenido en brevemente en: son los orígenes del rumor.

Los medios al asumir el rumor como estrategia comunicativa lo hacen con conocimiento pleno de que es el rumor un instrumento difícilmente combatible y generador de gran daño -moral, político o económico- sin consecuencias para los propaladores.

Los periódicos El Reforma y El Universal con sus columnas Templo Mayor y Bajo Reversa han hecho del rumor una industria altamente letal para los políticos, pues la mentira es altamente efectiva.

Sus orígenes

Tengo recuerdos, de muy joven, cuando llegaban por la tarde los periódicos nacionales al portal Medellín. Allí, en un pequeño puesto de periódicos junto a Map Deportes, si tú querías enterarte de la vida política nacional tenías que comprar el periódico Excelsior (entonces solo existía el Unomásuno como periódico más cercano a algo de izquierda, no existía La Jornada) para leer las noticias importantes y, sobre todo, las lecturas obligadas que eran Red Privada escrita por Manuel Buendía, misma que escribió este destacado periodista hasta su asesinato en 1984, la otra sección era Frentes Políticos.

Frentes Políticos daba cuenta de todos los movimientos de los diversos grupos políticos (todos dentro del PRI, pues la oposición no existía para el gobierno, por tanto, tampoco para la prensa). Allí se veían reflejadas las pugnas palaciegas del gabinete y de las burocracias sindicales, además aparecían los chismes más impactantes de las regiones. Colima rara vez aparecía, casi no existíamos en la vida política nacional. Quizá sea un gran logro de Indira, que debemos de reconocerle, el haber puesto a Colima en los titulares de los medios nacionales. Si se trata del crimen organizado y de corrupción allí está el nombre de Colima gracias a Indi, el mérito le es exclusivo y bien ganado. 

Los trascendidos, hoy en día, son los espacios más impunes y fuentes de primer orden del rumor. Son, quizás, estas secciones la mejor competencia de la calumnia, la difamación, las mentiras y los rumores que circulan en el Facebook, Twitter y WhatsApp.

Antiguamente el rumor y el chisme corría de boca en boca y allí radicaban sus alcances y sus limitantes. Actualmente las redes sociales magnifican las posibilidades de la circulación del rumor. Vuelven más amplio su alcance y su velocidad es vertiginosa.

Afortunadamente la gente está más avispada y sabe distinguir -solo dios sabe cómo- entre el rumor y la noticia objetiva o real.

Lo cierto es que el rumor se ha vuelto toda una industria y, surja de donde surja, es un elemento letal para los políticos, pues combatirlo es prácticamente imposible.

Solo la gente sabe quién es auténtico y quien no, ahí está la clave. Pero, de cualquier forma, el rumor debe de ser combatido para que se dé la comunicación auténtica. El rumor nos arropa, circula entre nosotros, lo acariciamos, lo tomamos y lo dispersamos y, por un milagro, le sobrevivimos, aunque a veces nos deja medio muertos, pero pervivimos.

Vivimos entre rumores y a la vez lo despreciamos. Odiamos el rumor, pero a la vez lo difundimos, a pesar de que sabemos que es una manzana envenenada. Odiamos el rumor, lo despreciamos, pero lo buscamos y le damos crédito para matar a nuestro contrario.

El rumor sabemos que nos mata, pero a pesar de ello, lo buscamos como nuestro mejor alimento.

El rumor nos mata y a la vez nos alimenta. Simulamos que nos engañan, pero el autoengaño es una farsa que no podemos sostener frente al espejo.

*Sección de la pintura “El Jardín de las Delicias”, de Hieronymus Bosch, tomada de internet.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Discover more from Diario Avanzada

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading