Columna
El puercoespín
La derecha está proyectando un México sumido en el desastre financiero y el derrumbe de las instituciones y Morena ofrece la continuidad de la construcción de un Estado de Bienestar.
Quien tenga la razón ganará las elecciones de 2024 sin problemas.
En España la izquierda perdió las elecciones municipales, allí, arrasó la derecha liderada por el Partido Popular y la ultraderecha representada por el partido Vox. En grande medida la izquierda española fue un desastre en las elecciones regionales porque la gente sintió el impacto del alza de los energéticos como gasolina, gas de consumo doméstico e industrial, además energía eléctrica que impactó a la mayoría de la población española; sin embargo, en elecciones generales la derecha no fue capaz de lograr la mayoría para formar gobierno y el Psoe tendrá la oportunidad de formar gobierno, si el PP no lo logra, o se tendrá que convocar a elecciones generales nuevamente. La recuperación de la votación de la izquierda se dio porque, a nivel nacional, la izquierda dio una batalla ideológica e hizo pesar los logros de tres grandes beneficios para la sociedad universal: la creación de la pensión vital, el aumento de las pensiones y el aumento de los salarios profesionales, medidas propias de un Estado de Bienestar.
La derecha española presentó un escenario de desastre del gobierno de izquierda y la izquierda no fue capaz de deslindarse del apoyo a la OTAN (apoyo a la guerra en Ucrania y renuncia a energéticos rusos baratos) que obligó a los españoles a aceptar energéticos caros y una inflación elevada que trajo como consecuencia una tasa de desempleo alta (paro laboral); sin embargo, el escenario catastrófico vendido por la derecha nunca llegó.
En pocas palabras: la derecha no pudo vender a nivel nacional el escenario catastrófico que sí supo vender a nivel de gobiernos regionales y autonomías; por otro lado, la izquierda debe entender que las reformas sociales o medidas de bienestar no son suficientes para mantenerse en el poder y continuar con el impulso del Estado de Bienestar.
México vive un escenario similar
En nuestro país la derecha está vendiendo la idea de un México desmantelado y destruido por un gobierno indolente. Habla de una catástrofe económica, de servicios de salud deteriorados, de un Pemex mal administrado, de una inseguridad galopante y creciendo, entre otras cosas. Es casi casi el colapso de México como país.
Por su parte del Gobierno de México (y Morena) se apoya mucho en sus principales programas sociales como palancas de un futuro de bienestar, ofrece en el futuro, no muy lejano, la estructuración de un Estado de Bienestar, además fincan y refuerzan sus argumentos en que el prometido Estado de Bienestar en la próxima puesta en marcha de las magnas obras que vienen (2023-2024): Tren Maya, Tren Transístmico, refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Veracruz.
Qué dicen los datos duros
Los datos duros, publicados por el INEGI y la SHCP, arrojan cifras muy optimistas para los mexicanos, ejemplo, informan de la tasa más baja de desempleo histórica (2.7 %) en muchos año -lo que significa que el país tiene una ocupación del 93.3 %-, indican que el endeudamiento está frenado y apenas alcanza el porcentaje del 45.8 % en relación con el PIB. No olvidemos que la deuda creció enormemente en los gobiernos del narcotraficante Felipe Calderón y el corrupto de Peña Nieto donde ésta aumentó un 139 %. Cuando Peña Nieto se retiró la deuda interna y externa representaban el 52 % del PIB.
Un dato importantísimo es que la brecha entre los más ríos y los más pobres ha disminuido, eso significa que cinco millones de personas salieron de la pobreza en el actual gobierno.
En pocas palabras, la economía está creciendo, desde hace 10 bimestres en forma consecutiva, lo que proyecta un alto crecimiento anual, por tanto, al final del año, el crecimiento será de alrededor del 4 %. El empleo formal ha aumentado por 29 meses en forma consecutiva.
Se ha anunciado inversiones externas por cerca de 40 mil millones de pesos.
Conclusiones
Si la derecha sigue hablando de un país cayéndose a pedazo tendrá que demostrarlo con dato duros porque los presentados por las instituciones como el INEGI demuestran todo lo contrario. Económicamente México va bien. También camina en sentido correcto la construcción de un Estado de Bienestar con la disminución de la brecha entre ricos y pobres.
Hablar de un México destruido solo está en sus deseos y sus mentiras.
Morena, obviamente, está defendiendo el proyecto instrumentado por el presidente. Un proyecto que está dando resultados como lo demuestran los datos duros.
Pero a la izquierda mexicana le puede ocurrir lo que a la española colgarse demasiado en los proyectos nacionales y descuidar las regiones.
Morena y sus gobernadores son un desastre en la operación de la contención de la inseguridad, ahí están los ejemplos de Zacatecas, Guerrero, Morelos y Colima, por citar solo algunos.
En España la izquierda perdió las elecciones regionales (lo que serían las municipales y estatales en México) y apenas le alanzó para contener a la ultraderecha a nivel nacional.
En México parece estarse pergeñado un escenario parecido donde Morena gane cómodamente las elecciones de los espacios federales y pierda las elecciones locales (municipales y estatales) como producto de los malos gobernadores y presidentes municipales morenistas.
La derecha (Frente Amplio por México) le apuesta demasiado a sus mentiras y distorsiones de la realidad. Morena le apuesta mucho a su proyecto de bienestar y subestima los malos gobiernos locales, creyendo que, con sus buenos resultado de sus políticas públicas nacionales, se podrán jalar los triunfos locales, piensan que les alcanzará para ambas cosas, incluso, el mismo presidente lo ha dicho públicamente “No hay decepción con la transformación”. No olvidemos que la sociedad está muy politizada, por tanto, es altamente probable que los resultados salgan diferenciados. Buenos resultados para los candidatos federales y pésimos para los locales.
En México la derecha y la izquierda están entre el desastre y el bienestar, cada uno con sus deseos.
La sociedad los pondrá en su lugar.