Columna
El puercoespín
El lunes 19, en Manzanillo, hubo un accidente y se derramó una sustancia tóxica en la ASIPONA. El miércoles, aparentemente, todo estaba en calma y los riesgos se habían disipado; sin embargo, los vecinos de varias colonias del puerto se sintieron amenazados porque una nube de gas que provoca irritación en los ojos, náuseas y mareos cubre a la zona metropolitana de Manzanillo, lo anterior producto de un “incidente” ocurrido en la terminal Hutchison Ports TIMSA, a pesar de los testimonios, el almirante Salvador Gómez Meillón, director de ASIPONA, no ha informado qué producto químico es. Poco tiempo después en la ASIPONA se dijeron complacidos porque “a partir de las 00:00 horas del martes 20 de junio, se ha restablecido por completo la normalidad en las operaciones de la terminal de Hutchison Ports TIMSA”. Y ratifican: “Es importante destacar que en ningún momento existió algún riesgo para la población aledaña al puerto de Manzanillo. Los sistemas y procedimientos establecidos para atender estas eventualidades funcionario de manera efectiva, lo que permitió evitar cualquier lesión a las personas y proteger el entorno”.
“No tienen una presidenta irresponsable, no tienen una presidenta que va a salir a decir no pasa nada, sino tengo la información”, dijo la presidenta municipal de Manzanillo, Griselda Martínez, al responsabilizar a la Capitanía de Puerto por no informar a tiempo las consecuencias del derrame de un químico que ocasionó efectos nocivos en la salud de los manzanillenses.
La visión del municipio
La alcaldesa porteña informó que el químico no pone en riesgo la vida de las personas, pero subrayó que ignoran las repercusiones que pudieran tener, por lo que sugirió acudir al médico si notaran afectaciones en la salud.
Visiblemente molesta, Griselda Martínez dijo que lo que padecen hoy los ciudadanos no se puede repetir. Explicó que esta mañana se reunieron de forma extraordinaria el Consejo Municipal de Protección Civil, estuvieron presentes la directora del DIF municipal, Lorena del Rocío, personal de: CFE, SEP, UdeC, SEMAR, SEDENA, Protección Civil Estatal y Municipal, Seguridad Pública Municipal y otras instituciones, que forman parte de este Consejo.
Unidad Estatal de Protección Civil
“Dado que el derrame fue realizado en cielo abierto, este está expuesto, dando origen a un olor bastante fuerte. Nosotros estuvimos en el lugar y de alguna manera se percibe muy fuerte, sin embargo, observamos que el puerto está trabajando con normalidad, los tanques ya fueron extraídos del buque y ya fueron vaciados. Ya se hizo una limpieza, y bueno el olor persiste en algunos puntos, sin embargo, no representa hasta este momento un riesgo importante en el tema de salud”, indicó el titular de la UEPC.
De acuerdo con la Ficha Técnica de Seguridad de Thermo Fischer scientific elaborado el 20 de mayo de 210 y revisada el 14 de diciembre del mismo año la sustancia derramada denominada stabilized dicyclopentadiene es un líquido inflamable si se le aplica una fuente de ignición. Tóxico agudo oral por inhalación en grados 3 y 4; irritación cutánea y ocular en grado 2. Sus vapores son inflamables. Es considerada una sustancia no bioacumulable persistente ni tóxica, lo cual significa que es biodegradable y no tiende a acumularse en los seres vivos acuáticos; sin embargo, la misma ficha aclara que no debe verterse en el mar porque es dañina a largo plazo para los seres vivos.
La alarma de los vecinos
Tuvieron razón los vecinos en alarmarse y buscar medidas de protección, pues ante desastres o accidentes, como el presente, se deben aplicar los protocolos correspondientes establecidos en las fichas técnicas de seguridad pertinentes.
El director de la ASIPONA, Salvador Gómez Meillón, hizo mal en no brindar la información pertinente y en forma inmediata a las autoridades municipales que son las que pueden actuar en forma rápida y eficientemente. La no información provoca desconcierto y alarma justificados por los efectos que se observaron en algunas personas.
El retraso para informar (lo hicieron 3 días después) ocasionó alarma y zozobra fundadas en los habitantes. También debió informar a la autoridad municipal porque la ASIPONA no es ninguna república independiente o territorio libre y soberano, que se sepa, que tiene su domino sobre la propiedad y espacio de operaciones es otra cosa. El caso es que lo sucedido en ese espacio tiene repercusiones en todo el municipio y principalmente zonas habitacionales del municipio.
El video que se publica el miércoles a la tarde (por la ASIPONA) muestra un espacio laboral libre de sustancia o contaminación aparente, además se argumenta que la nube tóxica no es otra cosa que un fenómeno atmosférico.
Después de conocerse la sustancia derramada el video publicado por la ASIPONA no es convincente, pues los olores percibidos por los habitantes y los síntomas presentados como náuseas y vómito, entre otros, encendieron las alarmas de los ciudadanos porque son consistentes con la ficha de seguridad de la empresa Thermo Fischer scientific
La ficha de seguridad del dicyclopentadiene contiene los siguientes apartados: identificación de la sustancia, composición, los primeros auxilios, lucha contra incendios y la toma de medidas en caso de vertido accidental y fuentes de ignición cercanas.
Insisto, la ficha es consistente con los síntomas que tuvieron los vecinos en las colonias cercanas del municipio porteño lo que hace suponer que el vertido de la sustancia fue cuantitativamente importante.
La buena noticia es que todo parece estar bajo control.
Las enseñanzas son lo siguientes: la autoridad municipal debe estar informada en forma inmediata para que actúe en favor de la seguridad de los habitantes; la ASIPONA nunca más debe esconder la información porque más que causar seguridad y tranquilidad provoca lo contrario alarma y temores fundados; el gobierno del estado está en su papel, es decir, haciendo lo mejor que sabe hacer: nada.
Lo sucedido en la ASIPONA, el lunes 19, es un momento de amplia solidaridad y de acción de protección civil en el que no deben involucrarse colores políticos porque las emergencias no tienen sentido político. Hacerlo es ir contra los intereses humanos de los habitantes. La postura de indignación de la presidenta municipal y de reclamo a los burócratas de la ASIPONA son correctos porque ella se puso del lado de los afectados, es decir, en su papel como líder social.
Debe hacerse una profunda investigación para que se determine si el producto químico fue vertido al mar y, en su caso, qué cantidad y deslindarse responsabilidades y procederse judicialmente si es conducente. La defensa, seguridad y salud de los porteños es primero.
Después de la contingencia con dicyclopentadiene el gobierno del estado actúo con su frivolidad e indolencia que los caracteriza.
Rosi Bayardo estuvo en el puerto en representación del Gobierno del estado e hizo lo que le fascina y le divierte, turismo político. Rosi Bayardo demostró que su incapacidad técnica y política es palmaria. Lo demostró plenamente en la Secretaria de Economía. Hoy en su cargo como directora del DIF, es decir, en un puesto de cosas sin importancia –así entienden ellos este puesto-.
Lo anterior significa que a la gobernadora Manzanillo le importa muy poco. Al mandar a una funcionaria de bajo perfil, inepta y de una oficina sin importancia está proyectando sus intenciones,
El haberse comisionado a alguien que no aporta conocimiento técnico, tampoco habilidades políticas, ¿a qué va a Manzanillo? Advino usted: a tomarse una selfi en la ASIPONA.
No tienen remedio.
*Imagen tomada de un video compartido en la red social de Rosi Bayardo.