Columna
El puercoespín
El 68
El movimiento del 68 fue un parteaguas de la nación y un movimiento que produjo, entre otras cosas, una brillante generación de jóvenes y una enorme cantidad de cuadros que participaron en las grandes transformaciones del país a través de las diversas fuerzas políticas.
Esta generación de muchachos se formó y militó en los partidos políticos –principalmente de izquierda-, en organizaciones autónomas, denominadas de la sociedad civil, principalmente enfocadas en la difusión y protección de los derechos humanos, además promovieron la defensa de los recursos naturales y del medio ambiente.
El México democrático, es decir, lo que tenemos de democracia, se lo debemos a ellos. Hombres de la talla de Raúl Álvarez Garín, Eduardo, el Buho, Valle, Gilberto Guevara Niebla, Luis González de Alba, Pablo Gómez Álvarez, entre muchos más. También participaron en el Consejo General de Huelga las mujeres Ana Ignacia Rodríguez, la Nacha; Roberta Avendaño, la Tita que, por cierto, murió en la colonia Azaleas en Villa de Álvarez; Amada Velasco y Adela Salazar Castillejos. A estas últimas José Revueltas les envió una carta al reclusorio de Santa Martha Acatitla donde les decía: “Compañeras de la cárcel de mujeres: Reciban nuestro saludo más entrañable. Nuestra lucha, por más ruda que sea, encontrará su recompensa en una sociedad nueva, libre y democrática. No desmayemos. Nadie desmaya. Nada que se realice con el corazón resulta nunca estéril. El mañana es nuestro porque estamos sembrando el hoy con nuestra voluntad inconmovible de combate. ¡Venceremos!”.
José Revueltas tuvo razón, todos ellos triunfaron, nos regalaron una sociedad más abierta, democrática y libre.
En el CEU
El Consejo Estudiantil Universitario (CEU) fue creado en octubre de 1986 por los estudiantes en la UNAM. Fue la forma de organización estudiantil en la más importante universidad pública de América Latina, y una de las más grandes del mundo, para resistir un intento de reformas estructurales y académicas que propuso el entonces rector de la institución Jorge Carpizo MacGregor, mediante el documento denominado Fortaleza y debilidad de la UNAM.
Su lucha tenía el objetivo central de defender la gratuidad de la educación pública media superior y superior. Se pronunciaron contra la eliminación del pase automático del bachillerato a la educación superior. Su movimiento triunfó.
De esa generación podemos distinguir a: Imanol Ordorika, Carlos Ímaz, Antonio Santos, Guadalupe la Pita Carrasco, Claudia Sheinbaum, Hugo López-Gatell Ramírez, Martín Batres, Fernando Belaunzarán, entre otros muchos.
Muchos de ellos incursionaron en la vida política y en la administración pública exitosamente.
Las convergencias
Por su circunstancia el movimiento del 68 es muy destacado en la historia de la sociedad mexicana y tiene su peso específico también; sin embargo, no es menor que, en ambos movimientos, sea la lucha en condiciones adversas una constante, el sacrificio como valor moral y soportar la represión, la convicción. Son producto de la cultura del esfuerzo y su brillantez personal es reconocida por toda la sociedad. Sus ascensos en la vida social y sus éxitos personales están marcados por el esfuerzo.
El esfuerzo es la clave de sus éxitos. Ellos se deben a las luchas que encabezaron.
Los jóvenes de Morena y el Gabinete Presidencial
Morena fue un partido que nació con prisas desde las entrañas orgánicas mismas del PRD. Su formación fue meteórica como meteórica fue su llegada al poder. Todavía no terminaba de formarse como partido-movimiento (como ellos dicen) cuando ya habían ganado la Presidencia de México.
Eso fue una virtud, pero también una tragedia, pues no contaba con cuadros suficientes para tomar los puestos de representación popular y los puestos administrativos.
Y para complicar su situación –ellos piensan lo contrario- hicieron una purga de militantes y optaron por correr a los miembros fundadores porque a éstos les dio por exigir y reivindicar sus derechos como fundadores. Y como paso número dos optaron por introducir a ex priistas, ex panistas, ex perredistas verdaderamente impresentables.
Sus juventudes son muy entronas, como buenos jóvenes llenos de futuro, lo que les dio derecho a tener presencia en el gabinete. La presencia de jóvenes seleccionados por el presidente son la cuota política de lo ellos llaman el cambio generacional.
Román Meyer Falcón (37 años de edad) secretario de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, María Luisa Albores González secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ariadna Montiel Reyes secretaria de Bienestar y Luisa María Alcalde Luján en la secretaría del Trabajo. Llegaron allí como reconocimiento a su trayectoria en la militancia morenista. También colocaron en varias gubernaturas a jóvenes promesas.
De los anteriores Luisa María Alcalde fue promovida a la secretaría de Gobernación más que una promoción al mérito se trata de dos cosas: por un lado, es una promoción de los tiempos de las mujeres y, por otro, el cierre de la Secretaría de Gobernación que será dirigida directamente desde la Presidencia de la República.
En pocas palabras, la colocación de Alcalde Luján en la Secretaría de Gobernación no es un ascenso al mérito porque sencillamente la joven secretaria dejó pendientes cruciales en la Secretaría del Trabajo: uno, dejó tres huelgas irresueltas Cananea, Sombrerete y Taxco, porque nunca enfrentó a Germán Larrea y las huelgas cumplirán 16 años en unos meses; dos, Notimex fue liquidada por conflictos de interés, no olvidemos que su padre ayudó a una de las partes y; tres, en Pemex promovió los intereses de los charros sindicales, a los que nunca cuestionó, ni investigó sus ilícitos fondos ni su corrupción interna, solo colaboró para que un charro corrupto (Carlos Romero Deschamps) fuera sustituido legalmente por otro charro corrupto (Ricardo Aldana) y en el caso del sindicato de los maestros propició el desarrollo de los charros del Snte y contuvo las aspiraciones democráticas de la Cnte.
La diferencia de la generación del 68 y las juventudes del CEU es que en las dos primeras las generaciones de jóvenes se forjaron en la arena de la disputa política cruda y hostil. Esos cuadros superaron las pruebas del tiempo y fueron generaciones de promesas que se volvieron realidades transformadoras.
Las juventudes morenistas no tuvieron tiempo de forjarse en la disputa hostil de la batalla política, los tiempos vividos a prisa no les dio la experiencia deseada y deseable.
Luisa María Alcalde es una joven promesa que, se quedó en eso, en una promesa, pues solo puso la juventud porque el talento no lo demostró en el manejo de los problemas realmente complejos porque no debemos de dejar de ver que lo que se presume como logros, es decir, la mejora salarial y el outsourcing fueron reformas dirigidas y operadas directamente desde la oficina de la Presidencia de la República.
Su llegada a Gobernación es propaganda de los tiempos de las mujeres y su papel en Gobernación será de florero y las decisiones –muy seguramente- se tomarán desde Palacio, las oficinas de Bucareli solo serán una antesala para hablar con el presidente.
Además su misión será coordinar las tareas de las propaganda electoral del proceso interno de Morena, pues no olvidemos que uno de los programas estelares, Jóvenes Construyendo el Futuro, se creó y se manejó desde la Secretaría del Trabajo y ella tiene la disposición y el conocimiento para hacer trabajar a los jóvenes del programa políticamente y también vincularse con los gobernadores para operar electoralmente a favor de su corcholata favorita que, deben hacerla ganar con claridad y amplitud, pues, de no hacerlo, sería un fracaso de Morena, porque el verdadero reto es trasladar los consensos de las elecciones primarias a la elección constitucional, y éstos, deben ser consensos amplios y sólidos.
En síntesis, si no gana con claridad, la corcholata favorita, las elecciones primarias quedaría en entre dicho el método de elección por la vía de encuestas de opinión y, en riesgo, la elección constitucional que es muy difícil que pierdan, pero de no hacerlo en forma amplia y convincente sería un fracaso para consolidar un proyecto de Estado de bienestar.
Federico López Ramírez
Nació en Los Tepames, Colima, el mismo día que sor Juana Inés de la Cruz, pero de 1960. Militó en el Psum. Gusta de autores literarios dialectales. Odia a los caciques de rancho y ama a su nieta Victoria Amelia.
*Fotografía tomada de la red social de Luisa Alcalde.