Connect with us

COLIMA

El fantasma del fraude pervive

Published

on

Compartir:

Columna

El puercoespín 

El fantasma del fraude pervive en las elecciones, pero nadie lo quiere ver porque a nadie le conviene que aparezca en escena –debe seguir oculto-;  ya que, todos los actores políticos están predispuestos a echar mano de él según les convenga.

En Coahuila Miguel Riquelme, personero de los Moreira y jefe político de Manolo Jiménez, echó mano del fraude en forma cínica y descarada porque tuvo manga ancha y, tan echó mano, que se dio el gusto de lograr carro completo con una coalición de partidos viejos, corruptos y sin nada que ofrecer políticamente a los electores.

La policía estatal altamente penetrada por el narcotráfico se encargó de inhibir y reprimir a la oposición como fue denunciado en las redes sociales “Nuestro compañero Manuel López es un luchador social incansable que vive y trabaja en la colonia Durangueña en Torreón. Siempre es lo mismo con la policía estatal, ¡miserables! ¿A razón de qué lo detienen?”, escribió en Twitter Antonio Attolini Murra.”

Quizá Morena en las próximas horas presente denuncias, pero no pasara de ahí. No habrá propuestas ni movilizaciones porque la táctica de los morenistas es ceder la plaza en aras de la gobernabilidad y bajo el principio de que, perdiendo ganan, pues si bien se perdió Coahuila, se ganó de calle el estratégico Estado de México, entidad federativa clave para el proceso electoral de 2024.

En el Estado de México también se reportó actividad de los mapaches, pues desde temprano se denunció en redes la presencia de mujeres a las afueras de las casillas, todas ellas portando libretas. Se presume que se trataba de las llamadas mujeres del Salario Rosa.

Además de una laxa fiscalización del órgano electoral local perfectamente alineado al gobierno priista de Alfredo del Mazo Maza, que fue acusado, paradójicamente, de traidor por los miembros de su partido por su aparente no intervención en las elecciones.

A las seis de la tarde Alito Moreno y Jesús Zambrano intentaron un madruguete declarando ganadora a Alejandro del Moral, pero al parecer el voto comprado no les ajustó y a las nueve de la noche tuvieron que reconocer la derrota. De que lo intentaron lo intentaron.

Pero en ambos estados el catalizador fueron los votantes. En Coahuila los votantes ante la presentación de un candidato impresentable por parte de Morena y después el trabajo de confusión desarrollado por Mario Delgado facilitó el despliegue del aparato de Riquelme para otorgarse el carro completo.

El fraude sigue allí apostado en las estructuras de los partidos y los grupos mafiosos que están dispuestos a usarlos según venga la vida; sin embargo, la tendencia masiva hacia un partido o un candidato rompe con estos fraudes y los pone en evidencia. El problema se da cuando las preferencias son muy cerradas.

Paradójicamente son los electores los que rompen con el fraude, pero también son los electores lo que menos les importa a los partidos políticos, son los últimos en las preocupaciones de los partidos. Los electores, esa masa informe -según los partidos-, ha tomado conciencia y cada día más salen a votar en determinado sentido haciendo a un lado a los partidos y sus intereses facciosos.

La oposición y sus conclusiones de las elecciones en Coahuila y Estado de México

Según Claudio X. González y sus “reflexiones post-elecciones: 1. El INE cumple de nuevo. 2. Moneda para el ´24 está en el aire. Al sumar votos de las dos elecciones hay menos de 100 mil votos de diferencia entre Morena y la Coalición (Código Magenta). 3. A los partidos de la Coalición les conviene  abrirse a la sociedad, invitar a Movimiento Ciudadano y legitimar una candidatura única como alternativa democrática al autoritarismo de Morena. 4. La participación ciudadana será clave. 50-55% del voto es insuficiente. Los ciudadanos tenemos que desterrar la desidia, vencer la abstención y cumplir nuestra obligación. Se requerirá de 65-75% de participación de votantes para derrotar a Morena y salvar democracia, libertad y futuro bienestar.”

Mis opiniones al respecto de las reflexiones de X. González: Primero.- Necesitan de seguir apoyando al INE porque lo consideran un ente de su lado e incondicional, pero tanto en Coahuila y el Estado de México el INE hizo su función y asumió los resultado porque la votación con tendencia hacia un candidato era clara, no había dudas, pero aun cuando dejó hacer y operar a los mapaches el voto de los ciudadanos marco la tendencia final. Y como lo sostengo al principio del texto Coahuila fue un cochinero y no habrá conflicto postelectoral porque tácticamente a Morena no le conviene el escándalo. Coahuila será superado porque los corruptos de ese estado  serán puestos en su lugar en su momento, la historia reciente así lo muestra en otros casos similares.

Segundo.- La oposición está liquidada y salvo un milagro o un error garrafal de Morena los volverá a meter en la contienda. Sus posturas, actitudes y prácticas, como defender la corrupción, los tiene en la lona electoral, sobre todo por su desprecio de los electores.

Tercero.- No se ha planteado elecciones primarias democráticas porque siguen tenazmente resistiéndose, según ellos, a crear un mal precedente, aun cuando ya son muchos partidarios, de ellos, que plantean ser audaces e intentar la vía de elecciones primarias auténticamente democráticas. Aquí la derecha y la izquierda convergen, pues en Morena tampoco piensan en primarias abiertas y democráticas, ambas tendencias desprecian la participación de los ciudadanos en la elección de los candidatos presidenciales.

En este punto al parecer la sociedad rebasará a los partidos políticos y según mi punto de vista personal la sociedad empujará más fuerte para provocar primarias abiertas y democráticas. 

 Cuarto.- Impulsar una participación entre el 65 y el 75 % es una meta alta e innecesaria. Esos porcentajes se lograban en los tiempos del PRI corporativo. En las elecciones del 2000 a la fecha el promedio es del 63 % y cuando Fox ganó la votación llegó a penas a un 58 %. Lo que significa que una votación alta no determina necesariamente una votación favorable a la oposición  –salvo en ciertos casos y circunstancias específicas- en uno u otro sentido. En los tiempos del PRI corporativo se planteaba una votación alta para romper con el acarreo de los sindicatos priistas y eso ya no existe.

Lo positivo de las propuestas de Claudio X. González es que, al parecer, la tendencia es abandonar el insulto como estrategia y eso, en sí mismo, es una ganancia.

Pero definitivamente el fantasma del fraude continúa en las elecciones y solo se le ha hecho a un lado por la votación de los ciudadanos claramente definida en un sentido, pero su accionar sigue entre las casillas y los Consejos electorales.

El fraude sigue allí definiendo quien gobierna. Coahuila es el caso del fraude tolerado en aras de la paz y apostándole que los gobiernos corruptos solos terminan descarrilándose por sus propios excesos. 

El fraude es eliminado por la participación ciudadana en un sentido bien definido colectivamente y resulta ilógica la postura de Claudio X. González que reclama más participación ciudadana para que sus candidatos prosperen, desde mi punto de vista es un despropósito de la derecha. Se engañan con la pretensión implícita y falsa de que cuentan con el consenso de los ciudadanos. 

La derecha delira, pero el fantasma del fraude electoral pervive en la sociedad mexicana. 

*Imagen tomada de la red social de Manolo Jiménez Salinas.

Federico López Ramírez

Nació en Los Tepames, Colima, el mismo día que sor Juana Inés de la Cruz, pero de 1960. Militó en el Psum. Gusta de autores literarios dialectales. Odia a los caciques de rancho y ama a su nieta Victoria Amelia.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Discover more from Diario Avanzada

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading