Columna
El puercoespín
Los fanfarrones
Poco después de las seis de la tarde Alito Moreno y Ale del Moral pusieron en escena el clásico madruguete donde el líder del PRI dio por ganadores a su partido y a su candidata Alejandra del Moral, inmediatamente tomó un avión hacia Coahuila para acompañar en el festejo –el verdadero festejo- a su candidato Manuel Jiménez.
A las nueve de la noche volvió a aparecer ante los medios Ale del Moral junto con Rubén Moreira y Santiago Creel con las caras duras y largas de la derrota, con las lágrimas contenidas, con un golpazo en el ánimo. La derrota hecha imagen.
En el mitin de festejo de Coahuila –donde se llevaron carro completo. Ganaron todo-, a pesar de estar festejando, la cara al punto de soltar el llanto de Jesús Zambrano es muy elocuente. La cara de palo de Marko Cortés y sus aplausos acartonados hablan de una oposición derrotada en lo principal: la futura campaña presidencial de 2024.
Las televisoras, los analistas políticos, los líderes de Va por México, los políticos como Claudio X. González y sus seguidores en Twitter quedaron en el peor de los ridículos. Quedó bien en claro que la elección en el Estado de México nunca se cerró y que mintieron sistemáticamente para intentar manipular el voto de los ciudadanos. No pudieron. Quedaron en el peor de los ridículos. La gente votó y votó contra el sentido de una oposición manipuladora, perversa y miserable.
Los resultados
En el Estado de México
En el Estado de México Delfina Gómez Álvarez ganó con el 54.2 % de los votos contra el 45.2 % obtenidos por Alejandra del Moral,
La oposición pierde en el Estado de México el bastión más grande del PRI, perdieron el estado de la República con el mayor padrón electoral y también el que otorga el mayor financiamiento al partido que lo gobierna.
Lo sucedido en el Estado de México es una nueva acción colectiva de la sociedad que rebasa a los partidos, a los medios y a los poderes fácticos; es la expresión de una sociedad harta de la corrupción de la sociedad política instalada en los partidos; el triunfo de Morena en el Estado de México pone la elección de la Presidencia de la Republica en la cancha de Morena, la derecha aglutinada en la coalición de Va por México quedó prácticamente fuera de la jugada; Morena tiene en su cancha todo para ganar la Presidencia, solo falta que lo haga, que no dejen en manos del inepto de Mario Delgado un proceso histórico como lo será el de 2024.
En Coahuila
Manuel Jiménez del PRI –coalición Va por México- ganó con el 58.1 % de los votos; Armando Guadiana tan solo logró un 20 % de los sufragios y; Ricardo Mejía Berdeja logra un porcentaje de 14.4 %.
Las lecciones de Coahuila son muy importantes para todos, pero sobre todo para Morena, porque Coahuila demostró que si quiere ganar Morena la Presidencia deben de dejarse de politiquería y hacer política, Mario Delgado no hizo política ni su Comité Ejecutivo Nacional; pero la lección más importante fue que las encuestan son en realidad un dedazo y la gente lo entiende perfectamente, además el pueblo le está diciendo a los morenistas que, los dedazos, de donde vengan, no son aceptados; y, por otro lado, se debe entender que las elecciones primarias en los partidos son más importantes de lo que lo creen los partidos –la gente no acepta que se le haga a un lado en ninguno de los momentos o etapas de las elecciones- y el mensaje para todos los partidos es que la gente está demandando ser involucrada en los procesos donde el mecanismo sea real, creíble y, sobre todo, que la gente cuente verdaderamente; en concreto, es un no a la simulación.
Si Morena sigue por el camino de no aceptar la crítica ni realizar autocrítica y se va por la vía fácil de condenar a los “traidores” estará transitando por la vía del fracaso. La sociedad no va elegir a ningún candidato que no le satisfaga, elegir entre inconvenientes es cada vez menos aceptado por la sociedad.
Imponer un candidato puede ser altamente riesgoso.
En pocas palabras, la elección de Coahuila hizo pedazos el método de las encuestas, insistir transitar por el método de las encuestas, sin hacer caso a las voces críticas y será una imposición, un dedazo, que podrá funcionar en el corto plazo, pero un fracaso en el mediano y largo plazos que arrebataría al pueblo de México un instrumento que tanto necesita para enfrentar a los poderes fácticos que cuentan con dinero, organismos autónomos, medios de comunicación y partidos políticos.
El activo más importante que tenemos los ciudadanos para defendernos contra los poderes facticos es la amplia participación de los ciudadanos con mecanismos democráticos de consulta y elección legales, honestos y transparentes. Las encuestas rompen con la democracia participativa.
Si no se involucra a la sociedad podrá Morena sobrellevar una elección con encuestas, pero con mucha mayor velocidad de lo que imaginan los morenista podrán ser echados del poder y se verán sorprendidos y echarle la culpa a cuanto traidor imaginen y encuentren, pero que quedarán fuera del poder es indiscutible y los beneficiarios serán los poderes facticos.
El PAN prometió un gobierno donde dominaran los ciudadanos frente a un régimen corporativo liderado por PRI. El PAN instalado en el poder se olvidó de desarrollar el poder de los ciudadanos y el pueblo de México los expulsó del poder y nadie los extraña, salvo unos cuantos enajenados.
Morena no debe comportarse como una secta y debe promover y facilitar la participación de los ciudadanos porque insistir en las encuestas es, quizá, una solución inmediatista, pero a mediano y largo plazos negativa para la izquierda y para el pueblo de México, porque el mismo Morena estaría instalando en el poder a los corruptos de siempre –como hasta ahora lo está haciendo- y la simulación alcanzará los niveles de farsa que el PRI alcanzó y propició su propia caída. Al PAN le pasó lo mismo. No debemos olvidarlo ni dejar de tomar en cuenta.
Federico López Ramírez
Nació en Los Tepames, Colima, el mismo día que sor Juana Inés de la Cruz, pero de 1960. Militó en el Psum. Gusta de autores literarios dialectales. Odia a los caciques de rancho y ama a su nieta Victoria Amelia.