El presidente López Obrador vino nuevamente a Colima y como en ocasiones anteriores, no vino a entregar obra alguna sino a hacer política, a criticar a los gobiernos neoliberales y corruptos y a anunciar acciones y compromisos de su gobierno.
Algunos medios de comunicación reseñaron que vino a poner en marcha su Plan de Salud IMSS-Bienestar, otros dijeron que había venido a supervisar avances de ese plan; lo cierto es que cualquiera que haya sido la razón, esa acción apenas iniciada o ya en proceso, no representa el inicio o la concreción de una política pública bien implementada. Me explico: el instituto no tiene en Colima ni en Manzanillo – hasta el momento – esa capacidad, organización y presupuesto necesarios para aumentar su atención médica y hospitalaria a población abierta, cuando no los tiene para atender a sus propios derechohabientes que, justo es recordarlo, participan con el pago de las cuotas obrero-patronales.
Es común encontrar en las salas de urgencia múltiples pacientes que en sillas, esperan poder ser turnados a camas hospitalarias, las que todos los días están saturadas de enfermos o convalecientes de cirugías. La programación de las intervenciones quirúrgicas se alarga en demasía, porque no hay suficientes especialistas y más de alguno tiene que salir de vacaciones o incapacitarse por enfermedad, sin que se tenga la autoridad ni disponibilidad de contratar sustitutos. ¿Los médicos cubanos vendrán a resolver este déficit? ¿Por ello se atrevió a decir el presidente que Colima sería ejemplo nacional en servicios de salud y que se garantizaría el derecho universal a la misma?
Se encontró el presidente con la manifestación de los trabajadores al servicio del gobierno del estado porque se les adeudan prestaciones e incremento de sueldo solicitado, y no solo no los vio ni escuchó, sino que en su visita al puerto fustigó con severidad a los “caciques políticos y líderes charros de Colima” que querían continuar con su vida de privilegios, respaldando en todo a la gobernadora a quien le reiteró su total confianza. Incluso cuestionó a un político que había dejado el área de finanzas del gobierno estatal para dirigir el puerto, el que condujo con opacidad y corrupción, enriqueciéndose del presupuesto público.
Con esta visita, la gobernadora anunció una inversión aproximada de 5 mil mdp para varias obras importantes en la entidad, iniciando con la construcción del puente pendiente en la autopista Guadalajara-Manzanillo, eñ que dijeron, estará concluido en diciembre próximo. Aun cuando en esta gira la alcaldesa del puerto no tuvo participación en el anuncio de obras, hay que recordar que desde hace unos meses ella informó profusamente a los porteños de varias megaobras con recursos federales, de las cuales por cierto, no se ha iniciado una; obras que según dijo, le cambiarían la fisonomía a la ciudad.
Luego entonces, si el presidente López Obrador cumple con su consigna de no mentir ni traicionar al pueblo que gobierna, la inversión en obra pública se duplicará, distribuida entre el puerto y la capital, pues ambas mandatarias han presumido de las obras que harán con el apoyo presidencial. Ojalá veamos alguna en los pocos más de dos años que le quedan a este gobierno obradorista. Sinceramente lo deseamos para nuestra entidad, pero estos gobiernos morenistas se han venido caracterizando por mucho ruido y pocas nueces, por mucha alharaca y pocos resultados, por lo que no tenemos grandes esperanzas de que lo alardeado se haga realidad, pero será de sumo interés dar seguimiento al cumplimiento de estos compromisos.
La solución al conflicto sindical seguirá esperando. Esperando que los trabajadores y sus líderes se cansen de buscar el diálogo y de reclamar prestaciones e incremento de sueldos en el porcentaje por ellos fijado. Seguramente implementarán la demanda por la vía jurídica, como sucedió en el municipio porteño, pero aun así el cumplimiento de una posible sentencia a su favor les será escamoteada y demorada por el gobierno del cambio en Colima. Ya veremos si el IMSS resulta capaz para implementar un eficiente IMSS-Bienestar y si las obras anunciadas llegan a Colima.