Colima, México, Avanzada (30/07/2025).- A más de 75 días del paro laboral que colapsó la movilidad en el puerto de Manzanillo, el tránsito vehicular continúa siendo un caos, sin que las autoridades estatales o municipales hayan logrado resolver el problema de fondo, a pesar de haber ofrecido distintas explicaciones y promesas de solución.
El 12 de mayo, un paro en las operaciones portuarias generó una cadena de afectaciones que aún hoy impactan a miles de transportistas, trabajadores y ciudadanos de Manzanillo. Un mes después del inicio de la crisis, la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, aseguró que el colapso en la circulación se debía a un incremento en las revisiones físicas de contenedores en la aduana, lo cual requería más personal. Prometió que la situación se normalizaría en cuestión de días.
“El incremento de este tráfico ha tenido que ver con que se están incrementando el número de revisiones”, dijo Vizcaíno, y afirmó que “todo indica que en los próximos días vamos a poder ver que se regularizan los trabajos al interior de la aduana y del puerto”.
Sin embargo, transcurrido un mes de esa declaración y más de dos meses del inicio de la crisis, el problema no solo persiste, sino que se ha agravado.
Ayer, la presidenta municipal de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, ofreció una versión complementaria. Aunque reconoció los avances en la asignación de más personal en la aduana —entre 150 y 200 elementos nuevos, según dijo— atribuyó el caos también a deficiencias estructurales en las vialidades, la operación del libramiento portuario y la insuficiencia de elementos de la Guardia Nacional.
Bayardo aseguró que su administración ha apoyado en todo momento con Tránsito Municipal, a pesar de no tener jurisdicción plena sobre la zona federal, y destacó los esfuerzos por reorganizar el sentido de algunas calles, así como el reencarpetamiento del libramiento.
“Es una suma de esfuerzos”, dijo. “Entre Tránsito Municipal, ASIPONA y la Aduana hemos logrado complementarnos muy bien… poco a poco hemos ido tomando medidas”.
No obstante, en los hechos, los ciudadanos de Manzanillo siguen enfrentando largas filas, retrasos y saturación en los principales accesos al puerto, lo que impacta la economía local y regional.
El 16 de julio, la gobernadora Vizcaíno volvió a abordar el tema tras reunirse en la Ciudad de México con Rafael Marín Mollinedo, titular de la Agencia Nacional de Aduanas. En redes sociales afirmó que se trabaja en convertir al Puerto de Manzanillo en el más eficiente del país, y destacó obras como el Segundo Ingreso al Recinto Portuario y la construcción del “Nuevo Manzanillo Cuyutlán”. Sin embargo, no ofreció plazos ni medidas concretas para aliviar la congestión vial actual.
Mientras tanto, el malestar social y la incertidumbre crecen, sin que haya una fecha clara para el restablecimiento de la normalidad en la circulación. Las causas se reparten entre la falta de personal, deficiencias en la infraestructura vial, saturación del libramiento y problemas de coordinación entre instancias federales, estatales y municipales. Pero lo cierto es que, a 75 días del colapso, las soluciones siguen sin llegar.
A más de dos meses del colapso vial en Manzanillo, las explicaciones de las autoridades no han logrado traducirse en soluciones reales; el caos persiste y el malestar social aumenta.