Colima, México, Avanzada (19/07/2025).- La regidora de Manzanillo, Martha Zepeda del Toro, denunció en entrevista una serie de agresiones sistemáticas por parte del gobierno municipal encabezado por Rosa María Bayardo Cabrera, así como una estrategia de persecución política, judicialización de la disidencia y violencia institucional que, aseguró, emana directamente del partido Morena y de sus principales figuras en el estado.
Zepeda señaló que el estilo de gobierno instaurado desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador ha profundizado la polarización en la vida pública y ha extendido una cultura de estigmatización hacia las voces críticas. “Lo que ocurre en el Cabildo de Manzanillo es reflejo de lo que pasa a nivel nacional: intolerancia, autoritarismo y exclusión”, denunció. Aseguró que en las sesiones del Ayuntamiento ha sido objeto de insultos, descalificaciones ad hominem y señalamientos públicos sin sustento, incluso por parte de la propia alcaldesa.
La regidora atribuye esta actitud al rechazo que ha manifestado frente a decisiones de la actual administración y al papel de oposición que ha asumido desde el inicio del trienio. “No toleran la más mínima opinión en voz alta. Buscan avasallar cualquier disidencia”, afirmó.
Zepeda relató que actualmente enfrenta un nuevo proceso penal en su contra, el tercero desde que comenzó lo que calificó como una persecución política. De los dos procesos anteriores, dijo, ambos derivaron en vinculaciones a proceso que le impusieron medidas cautelares severas, incluyendo su suspensión como secretaria general del Ayuntamiento. Sin embargo, aseguró que logró limpiar su nombre tras obtener resoluciones favorables por parte del Supremo Tribunal de Justicia del Estado y un tribunal federal colegiado que revocaron las vinculaciones y ordenaron el archivo de las causas penales.
“El objetivo de esos procesos no era otro que destruir mi carrera política y fomentar un linchamiento mediático. Fue una campaña de odio incentivada por el papá de la gobernadora y por el fiscal general del Estado”, acusó.
La regidora advirtió que el nuevo proceso que enfrenta carece igualmente de sustento y forma parte de una estrategia deliberada para infundir miedo, inhibir la participación ciudadana y gobernar sin contrapesos. “Esto busca mandar un mensaje: a quien se oponga, se le judicializa. Es un acto de intimidación social que puede disuadir a otras mujeres y hombres de participar en la vida pública”.
Afirmó que la dirigencia estatal de Morena ha tenido un papel activo en esta campaña, llegando incluso a emitir juicios anticipados sobre su culpabilidad. “No hay diferencia entre el partido y el gobierno. Morena se ha convertido en un partido oficialista que gobierna con autoritarismo”, sostuvo.
Zepeda adelantó que no dejará pasar las agresiones de las que ha sido objeto y que prepara un litigio estratégico para hacer frente a lo que considera una violación sistemática de sus derechos políticos y humanos. Aunque no ha presentado aún quejas formales ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos o la Fiscalía, aseguró que está reuniendo los elementos necesarios para emprender acciones legales contundentes.
“Esto ya no se trata solo de mí. Se trata de la salud democrática de nuestro municipio y del Estado. No me quedaré callada”, concluyó.