Colima, México, Avanzada (25/03/2025).- Mientras la presidenta municipal de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, presume en sus redes sociales la cercanía de su gobierno con la ciudadanía y el esfuerzo por mejorar los servicios públicos, la realidad que enfrentan los manzanillenses es muy distinta. La violencia derivada de la disputa entre cárteles sigue cobrando vidas en las calles del puerto, evidenciando una crisis de inseguridad que la administración municipal parece ignorar en su discurso.
En una de sus publicaciones recientes, la alcaldesa escribió:
“Esta semana estuvimos escuchando y atendiendo las necesidades de la gente en Gobierno Cerca de Ti, y no dejamos pasar tiempo para actuar en consecuencia (…). Queremos que cada hogar cuente con servicios públicos de calidad, y eso implica poner todo de nuestra parte. Lo que durante años fue ignorado, hoy es una prioridad para este gobierno”.
Sin embargo, mientras la alcaldesa asegura que su administración prioriza el bienestar ciudadano, los hechos violentos de las últimas horas narran otra historia.
Este lunes, el cuerpo de un hombre con signos de violencia fue encontrado envuelto en sábanas cerca de la termoeléctrica, en la carretera Manzanillo-Campos. En otro punto del municipio, un joven de 16 años resultó herido luego de que sicarios en motocicleta dispararan contra la fachada de una casa en la colonia La Joya II. En el Valle de las Garzas, un mototaxista y su pasajera fueron asesinados a balazos por sujetos desconocidos, quienes huyeron con total impunidad.
La violencia no se limita a Manzanillo. En la capital del estado, otro hombre fue asesinado en las inmediaciones de las antiguas bodegas del tren, mientras que en Tecomán, un elemento de Protección Civil resultó herido cuando sujetos armados emboscaron la unidad oficial en la que se trasladaba tras atender el varamiento de una ballena en la Playa El Chupadero.
El contraste entre el discurso oficial y la realidad que padecen los ciudadanos es evidente. Mientras la alcaldesa Rosa María Bayardo se enfoca en promover una imagen de cercanía y eficiencia en redes sociales, la violencia en Manzanillo sigue sin freno, dejando en claro que la seguridad de sus habitantes no parece estar entre las prioridades de su gobierno.