Colima, México, Avanzada (29/01/2025).- En su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria correspondiente a 2024, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) encontró en los centros de reclusión de Colima una serie de deficiencias en las condiciones necesarias para una estancia digna.
Tras una revisión del Centro de Reinserción Social femenil de Colima, el Centro de Reinserción Social de Colima y el Reclusorio Preventivo de Tecomán, el organismo humanitario les asignó una calificación promedio de 7.20.
En el Centro de Reinserción Social Femenil Colima, que recibió una calificación de 7.63, la CNDH detectó deficiencias en los servicios de salud e Insuficiencia de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a losderechos humanos.
Otros aspectos a los que consideró necesario prestar mayor atención son las deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad, la inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para la comunicación con el exterior, así como la inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad.
En tanto, el organismo observó una apropiada atención en la distribución de personas privadas de la libertad, el número de personas privadas de la libertad en relación con la capacidad del Centro, la prevención de violaciones a derechos humanos y de atención en caso de detección.
También reportó que en ese centro existen programas para la prevención y atención de incidentes violentos. supervisión del funcionamiento del centro por parte del titular, condiciones materiales e higiene de instalaciones del área médica y ausencia de funciones de autoridad por parte de personas privadas de la libertad del centro (autogobierno o cogobierno).
Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria
Destacó asimismo que en ese centro es suficiente la capacitación del personal penitenciario, no existen los cobros extorsión y/o sobornos), hay actividades educativas, integración del expediente técnico-jurídico, atención a personas con discapacidad, atención a personas LGBTTTI y atención a personas que viven con VIH/SIDA.
En el Centro de Reinserción Social Colima, que en lo individual obtuvo una calificación de 6.80, la CNDH encontró deficiencias en los servicios de salud, falta de prevención de violaciones a derechos humanos y de atención en caso de detección, insuficiencia de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a los derechos humanos e insuficiente supervisión del funcionamiento del centro por parte del titular.
También fueron detectadas deficiencias en la alimentación.deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad, deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sancionesdisciplinarias, falta de normatividad que rige al centro (reglamentos, manuales, lineamientos y disposiciones aplicables; su difusión y actualización), e insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
Otras fallas fueron la deficiente separación entre procesados y sentenciados, la inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad, la inadecuada vinculación de la persona privada de la libertad con la sociedad, la insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas y deficiencia en la atención a personas adultas mayores.
Entre los aspectos positivos, se observó un número de personas privadas de la libertad en relación a la capacidad del centro, condiciones materiales e higiene de instalaciones para la comunicación con el exterior, existencia y capacidad de instalaciones necesarias para el funcionamiento del
Centro, ausencia de funciones de autoridad por parte de personas privadas de la libertad del centro (autogobierno/cogobierno), inexistencia de cobros (extorsión y/o sobornos), atención a personas LGBT+ y programas para prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria.
En el Reclusorio Preventivo de Tecomán, que obtuvo una calificación de 7.17, fueron detectadas deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad, falta de capacitación del personal penitenciario, insuficiencia de personal de seguridad y custodia, inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad, insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas, insuficiencia en los programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria.
Por otra parte, se observó una apropiada atención en la distribución de personas privadas de la libertad, el número de personas privadas de la libertad en relación a la capacidad del
Centro, los programas para la prevención y atención de incidentes violentos, la supervisión del funcionamiento del centro por parte del titular, condiciones materiales e higiene de los talleres y/o áreas deportivas, la inexistencia de cobros (extorsión y/o sobornos), así como integración y funcionamiento del Comité Técnico.