Columna
El Puercoespín
La sociedad política colimense es tan mediocre que se asusta con los problemas reales. El problema de la salud lo politizó, el asunto de la seguridad, su violencia, su crueldad y sus rasgos inhumanos lo politizó porque sacó raja política. De ese tamaño es su mediocridad. Su visión de prosperar políticamente se funda en el fracaso del contrario sin importarles las consecuencias que pueda tener para sociedad y, sobre todo, para los más vulnerables.
El tarifazo del gobierno, en asociación con los camioneros, no fue politizado porque en el fondo existe un problema real que demanda soluciones reales e imaginativas, de ingeniería urbanística y financiera.
El gobierno, como es su costumbre, guarda silencia porque así es de limitado y pretende ignorar a los críticos y a la sociedad pretendiendo ser maduros y estar por encima de todos. Lo que verdaderamente significa su silencio es una incapacidad de enfrentar los problemas y su solución. Los mediocres funcionarios creen que el mercado y la inercia social resolverán algún día el problema. Lo dejan al destino y a la inercia azarosa.
La oposición guarda silencio porque es cómplice y aspira a formar parte del negocio. Con la excepción de Movimiento Ciudadano y la Red de Jóvenes Mexicanos.
El gobierno y sus plumas a sueldo descalifican a los críticos y a quienes osan levantar la voz matando al mensajero y desviando la discusión hacia los terrenos de las luchas palaciegas.
Lo cierto es que hay un problema serio y ese problema serio se llama movilidad.
Cuauhtémoc, Coquimatlán, Comala, Colima y Villa de Álvarez conforman una zona metropolitana que demanda un sistema de transporte de cercanías que una las principales cabeceras municipales para que la gente puede ir y venir a sus trabajos con calidad, comodidad y precios asequibles.
Además, se precisa que ese sistema de transporte de cercanías se interconecte con un sistema de transporte urbano que lleve a los habitantes de sus colonias a los centros comerciales, educativos y de esparcimiento con rapidez, eficacia, eficiencia y a precios asequibles.
Y finalmente se requiere en las cabeceras municipales de la zona metropolitana colimense un sistema de transporte ligero (tipo mototaxis) que establezcan conexiones entre las colonias y sus centros históricos y en las zonas metropolitanas de Colima capital y Villa de Álvarez también un sistema de transporte ligero que sea seguro, eficaz, eficiente y tarifas justas.
Ante la incapacidad de los políticos de solucionar los problemas reales sería conveniente que las organizaciones sociales, los partidos políticos que tengan la voluntad necesaria, los sindicatos e instituciones educativas, así como los empresarios interesados en invertir en un sistema de transporte urbano eficiente y moderno, converjan para diseñar y proponer e impulsar un megaproyecto de transporte urbano y de cercanías para solucionar una vez por todas el problema de la movilidad en la zona metropolitana de Colima norte.
También es válido convocar en la zona costera un proyecto similar.
El problema son los políticos y sus limitadas visiones de las cosas.
Los camioneros, taxistas y concesionarios del transporte solo piensan en su utilizades y en exprimir a los usuarios cautivos del sistema público de transporte.
Está claro que los concesionarios solo piensan en ganancias, no piensan en brindar ni crear un sistema de transporte a nivel macro. Son limitados y esclavos del lucro fácil.
Si el sistema no es rentable, pues que lo abandonen y se lo dejen al gobierno para que éste plantee a un sistema estatal de primer nivel.
El problema de los colimenses es que no tenemos gobierno estatal. Qué pueden hacer tipos tan limitados como Armando González Manzo y Eloy García Alcaraz si su única ambición es cobrar sus quincenas y vivir del gobierno.
Me llama la atención que las cámaras empresariales no alcen la voz para plantear un atrevido proyecto de movilidad donde ellos como inversionistas y hombres de negocias podría plantear al gobierno, claro con precios justos y rentables.
Me da la impresión de que los empresarios carecen de ideas y de iniciativa.
Pobre Colima que no tiene un gobierno capaz de instrumentar un Plan Maestro de Movilidad y su única salida es entregar el negocio a los mismos mediocres de siempre que solo han demostrado algo a través de los tiempos, buscan el negocio.
Sin proyectos colectivos Colima seguirá llenándose de carros y su movilidad -en el mediano plazo- será caótica, cara e insufrible.
En la mayoría de las capitales y zonas metropolitanas de la república ya cuentan con sistemas de transporte metropolitano decoroso, Colima no, porque todas las cosas se parecen a su gobierno. Son mediocres, sin imaginación y corruptos.
Afortunadamente nada es para siempre.
La oposición también es tan mediocre que ni para su provecho ha sabido politizar el tarifazo porque no tiene nada que decir. Comparte la corrupción con el gobierno.