Jalisco, México, Avanzada (24/07/2026).- El avistamiento por primera vez del colibrí cabeza roja (Calypte anna) en los bosques de Jalisco abrió nuevas líneas de investigación sobre los cambios en los patrones de distribución de esta especie, cuya presencia en la entidad podría estar relacionada con la búsqueda de alimento, modificaciones en su hábitat o los efectos del cambio climático.
La investigadora del Departamento de Ecología y Recursos Naturales del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara, Sarahy Contreras Martínez, explicó que esta diminuta ave, cuyo peso oscila entre los tres y cinco gramos, habita de manera habitual en la costa oeste de Canadá y Estados Unidos, además del norte de México. Sin embargo, recientemente fue localizada en la comunidad de Ahuacapán, en el municipio de Autlán de Navarro, en la región Sierra de Amula.
La especialista señaló que existen diversas hipótesis para explicar este desplazamiento. Entre ellas destacan la disminución de alimento en las zonas donde normalmente reside la especie, alteraciones en la sincronía entre la floración y la presencia de colibríes, así como las variaciones de temperatura derivadas del cambio climático, que podrían estar obligando a estas aves a buscar condiciones más favorables.
Indicó que Jalisco representa un entorno atractivo para distintas especies de colibríes debido a la abundancia de flores durante el invierno, recurso indispensable para su alimentación. Actualmente, en el estado se tiene registro de 25 especies de colibríes, entre residentes, migratorias y endémicas.
Durante el hallazgo, los investigadores capturaron de manera controlada un ejemplar macho para colocarle un anillo de identificación y realizar mediciones de su pico, alas, cola y coloración, procedimiento que permitió confirmar científicamente que se trataba de un Calypte anna.
El colibrí cabeza roja se caracteriza por su plumaje verde en la parte dorsal y gris en el pecho. Los machos poseen una llamativa gorguera de color rosa intenso con efecto iridiscente, mientras que las hembras presentan tonalidades más discretas que les permiten camuflarse durante la anidación.
Como parte de la investigación, los especialistas buscarán determinar si la presencia de esta especie en Jalisco corresponde a individuos migratorios ocasionales o si podría establecer poblaciones residentes, información que será clave para diseñar estrategias de conservación.
Contreras Martínez advirtió que los colibríes enfrentan amenazas como el uso de pesticidas, la pérdida de sincronía con las plantas de las que obtienen néctar, las colisiones contra edificaciones y la depredación por gatos domésticos, factores que pueden provocar la disminución de sus poblaciones.
En este contexto, del 15 al 17 de octubre se llevará a cabo el Sexto Festival del Colibrí Ahuacapán 2026, en Autlán de Navarro, donde se realizarán actividades culturales, talleres, recorridos de avistamiento, bazares y exposiciones con el propósito de fomentar la conservación de estas aves y difundir la riqueza ambiental de la región Sierra de Amula.