Columna
El Puercoespín
Los de abajo
El 30 de abril del presente año Andrés Manuel López Obrador firmó conjuntamente con el secretario de Hacienda y Crédito Público el decreto que otorga el subsidio para el empleo
El objetivo de su aplicación es que el subsidio para el empleo se basa en una tabla que establece su monto en función del nivel de ingresos de los trabajadores, con el propósito de apoyar a aquellos con menores ingresos y facilitar el cumplimiento de sus obligaciones fiscales sin comprometer su ingreso disponible; acorde con el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, publicado en el DOF el 12 de julio de 2019, específicamente en el Epílogo: Visión de 2024, se plantea como uno de sus objetivos que los salarios logren una recuperación de cuando menos el 20% de su poder adquisitivo. Esta recuperación ha sido fundamental para fortalecer el mercado interno y mejorar la distribución de la riqueza y del ingreso, lo cual favorece el crecimiento económico y el bienestar social en México. Específicamente establece en su artículo segundo lo siguiente: “Se otorga un subsidio para el empleo mensual a los trabajadores a que hace referencia el artículo primero de este decreto, cuyos ingresos mensuales que sirvan de base para calcular el impuesto sobre la renta correspondiente al mes de calendario de que se trate, no excedan de $9,081.00 (nueve mil ochenta y un pesos 00/100 M.N.), excepto los percibidos por concepto de primas de antigüedad, retiro e indemnizaciones u otros pagos por separación, hasta dicho subsidio para el empleo se aplicará contra el impuesto sobre la renta correspondiente al mes de calendario de que se trate y que resulte a cargo de los referidos trabajadores, en términos del artículo 96 de la misma ley.”
Este tipo de acciones son las que impactan en la base poblacional más baja y amplia del pueblo de México y cuyo sentido es promover mayor justicia social.
Los de arriba
En contraste los sinvergüenzas millonarios como Ricardo Salinas Pliego se niegan a pagar los impuestos, legal y legitimante establecidos, retando abiertamente al estado de derecho.
Ricardo Salinas Pliego sufrió un nuevo revés este miércoles 5 de junio de 2024, luego que un juez le negara un amparo para no pagarle 2 mil millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Se trata de una medida que buscaba interponer el magnate a favor de una de las empresas de su propiedad, en razón de un adeudo que reclama la autoridad fiscal.
No obstante, pese a la resolución del juez, Salinas Pliego aún puede pedir una revisión del caso por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Ricardo Salinas Pliego, el CEO de Grupo Salinas y uno de los hombres más ricos de México, tiene una deuda millonaria con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Según el jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, la cifra asciende a más de 53,000 millones de pesos por juicios y más de 10 mil millones de pesos en créditos fiscales. La mayor parte de este adeudo está relacionada con la figura de consolidación fiscal, utilizada entre 1982 y 2013 para compensar ganancias y pérdidas de un solo grupo y diferir el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
A la cifra informada por Martínez Dagnino habría que agregarle los dos mil millones de pesos que el próximo pasado 5 de junio le negaron un amparo para no pagar. Lo que aumentaría los adeudos del “empresario” al Estado mexicano que en total sumarían 65 mil millones de pesos.
Lo verdaderamente vergonzante es que los miembros del Prian y su botarga candidata hicieron un héroe al sinvergüenza “empresario” proyectando, al hacer la defensa del deudor, en el verdadero programa económico que ellos defienden. Que significa saquear las finanzas públicas.
En la práctica Xóchitl defendió las sinvergüenzadas de Ricardo Salinas y de paso lo convirtió en el adalid de los empresarios. La casta buena y sagrada fue representada en el modelo encarnado por Ricardo Salinas.
Quieren hacer más ricos a los ricos y joder a los pobres y todavía querían que votaran por ellos.
Visto desde otra perspectiva uno también puede ver con claridad que una cosa es el Gobierno de México que instrumenta medidas que hacen real su consigna “Por el bien de México primero los pobres”, pero en sus gobiernos locales son un desastre y aplican políticas neoliberales que en nada se distinguen del Prian.
Morena sufre el síndrome de Penélope, lo que teje de día el Gobierno de México, por las noches, el gobierno local lo desteje.
El subsidio al empleo fue sin duda otra de las muy buenas razones por las que la gente votó por Morena. Y lo hizo bien. Lástima de gobierno inepto local que tenemos. Ya vendrán tiempos mejores.
Los de la alternancia
La llegada de Fox a la presidencia garantizó las políticas de contención del salario mínimo iniciada con Miguel de la Madrid y los sucesivos acuerdos para la estabilidad y el crecimiento económico que terminaron por pauperizar a los salarios de los trabajadores y de los profesionistas.
Los gobiernos de la alternancia, es decir, del Prian, profundizaron el impulso de las afores lo que significó beneficiar a los empresarios con los ahorros de los trabajadores y se castigaron duramente las pensiones y jubilaciones. Además, el impulso del outsourcing aumentó tremendamente la desigualdad en México.
Los gobiernos de la alternancia no solo no beneficiaron a los trabajadores, sino que contribuyeron y promovieron la pobreza de los mexicanos. Para nada beneficiaron a los trabajadores y a los grupos más vulnerables.
Desplazaron a los grupos sindicalistas corporativos, pero fueron incapaces de crear medidas económicas para el beneficio de los asalariados.
Cuando hacemos memoria entendemos los porqués del voto masivo para López Obrador. Con el gobierno de Amlo la gente recibió beneficios directos, sobre todo los más pobres. El subsidio al empleo es un nuevo elemento por los que la gente voto por Amlo aunque no estuvo en la boleta explícitamente.