Columna
El Puercoespín
La definición de las candidaturas, específicamente al Senado de la República, es el principio que define lo que quiere cada partido para los ciudadanos aquí en Colima.
Tácticamente la definición de las candidaturas es también la manera de estar pensando al interior de los partidos políticos y, hacia el exterior, lo que quieren para la sociedad colimense.
Morena y su coalición Sigamos Haciendo Historia al postular a Virgilio Mendoza, a Ana Karen Hernández y a Locho Morán el mensaje es claro. Morena seleccionó a personajes impresentables, cuestionados por, presuntamente haber recibido dinero del crimen organizado, tener cuentas pendientes en actos deshonestos en el Congreso y ser presuntos desviadores de recursos de los trabajadores del Ayuntamiento de Colima y poner en riesgos las pensiones de estos, es realmente patético.
En el primer encuentro con los medios estos personajes que, competirán por las senadurías y las diputaciones federales, ante las preguntas de los periodistas reaccionaron con ira y disgusto. El dilema es elemental, si no quieren ser cuestionados por sus actos, de sus anteriores responsabilidades, pues que no se postulen a un nuevo cargo porque sencillamente no quieren rendir cuentas. Si se quedan en su casa nadie les pedirá cuentas.
La postulación de Mely Romero junto con Héctor Magaña por parte de la coalición de Fuerza y Corazón por Colima es la propuesta de más de lo mismo. Y al postularlos son congruentes con ellos mismos, no quieren cambiar, no quieren proponer un proyecto distinto y alternativo. En su reticencia a no proponer un proyecto alternativo llevan su penitencia. No emocionan, todo lo contrario. Si bien Héctor Magaña y Crispín Guerra dieron la batalla en el Congreso del estado, también es cierto que asumieron el diagnostico del país que hacen sus compañeros de coalición a nivel nacional que, desde mi punto de vista es errático, falso, limitado, parcial y en lugar de persuadir y convencer provocan todo lo contrario. Si bien es cierto que la violencia inédita que vive el estado de Colima puede hacer creíble parte del discurso, la verdad es que el diagnóstico escatológico de la derecha es fallido y; luego entonces, su estrategia basada en ese diagnóstico fallido resulta igualmente fallida.
La derecha decidió no matizar su estrategia local y desarrolla su política local idéntica a la táctica nacional que las encuestas de intención de voto han demostrado que no es precisamente ese el camino para lograr una campaña ganadora.
La postulación de Movimiento Ciudadano a las senadurías del estado está resultando un acierto político de ese instituto político. Habrá que observar su táctica que apliquen a nivel local para que, sin desvinculare con su campaña presidencial nacional, sino apoyándola y a la vez desarrollar una táctica local impulsando liderazgos locales que le den aliento a su campaña presidencial sin perder los fuertes matices locales. No hay que perder de vista que cuando Movimiento Ciudadano crece en las intenciones de voto las dos coaliciones principales la de Xóchilt y la Claudia pierden votos y MC los captura. Ávarez Maynez anda aproximadamente en un 21 % de conocimiento entre la gente lo cual significa que en los próximos meses éste crecerá en intención de voto y consecuentemente las fórmulas al Senado y a la Cámara de Diputados también crecerán en Colima.
Insisto, la clave para ganar la darán las tácticas locales del buen planteamiento político para convertirse en una alternativa a Morena.
A la vista está la parte más débil del gobierno local de Morena. Indira y su pésimo gobierno es el punto flaco de Morena-Colima y Movimiento Ciudadano puede convertir la elección en un plebiscito donde se califique al gobierno de Indira y la respuesta no es muy complicada. Indira ha hecho un pésimo gobierno y la gente estará muy gustosa de aprovechar su día para decirle a Indira todo lo mal que ha hecho su gobierno.
Por otro lado, la toma de decisiones de las candidaturas en Morena es un desprecio para los cuadros nuevos de Morena, pues los candidatos son personajes vinculados al crimen organizado, corruptos confesos de fuera y de dentro del partido y los cuadros nuevos están siendo despreciados y enviados como suplentes.
Morena sigue apostándole a perder, a no promover a sus cuadros y que el pastel quede entre los mismos impresentables de siempre, el sectarismo en Morena es ya una forma de ser.
La elección en Colima se va a definir a partir de las fórmulas al Senado y Morena, al proponer corruptos para esos puestos, está proponiendo fórmulas perdedoras, porque la disyuntiva en Colima será votar por: o votas por los corruptos de siempre o votas por ciudadanos honestos.