Columna
El Puercoespín
En sus tiempos fundacionales viajaban todos en un volcho. Son poquitos y son una mafia que quieren estar en todos los lugares. Quieren ocupar las secretarías del gobierno del estado, las diputaciones del Congreso, las presidencias municipales, las delegaciones federales, pero su número no les permite ocupar todos los puestos políticos de primer nivel. No quieren ni que sus aliados más íntimos ocupen los puestos clave de primer nivel. Ellos quieren estar en todos los lugares en todos los espacios, no quieren soltar un solo puesto. Quieren todos los puestos para ellos. Sueñan con el don de la ubicuidad.
Viridiana Valencia renunció a la Delegación de la Secretaría del Bienestar porque quiere ser presidenta municipal de Colima, ya dejó la delegación y su puesto no lo ha ocupado nadie, esa delegación está funcionando por la inercia administrativa.
Lupita Solís renunció a la Secretaría General de Gobierno para competir por la alcaldía de Cuauhtémoc, su puesto fue ocupado por otro miembro fundador de la Mafia de las Amiguis, Eduardo Jurado, en calidad de encargado del despacho. Un miembro de la mafia renuncia y se va a otro puesto y llega otro miembro de la mafia.
Llama la atención este movimiento de Lupita Solís que pasa de algo así como la vicegubernatura a competir por una pequeña alcaldía. O es muy modesta y honra la frase del priista que decían en sus tiempos dorados “voy a estar donde el partido me lo demande” o los miembros de la Banda de Bosque Real no tienen ni idea de la importancia estrategia ni política del puesto o son tan sincréticos en su forma de ejercer el poder que les da igual donde estén.
Rosi Bayardo renunció al Desarrollo Integral de la Familia para competir por la alcaldía de Manzanillo. Renunció a su puesto y la vida en la oficina sigue igual y ella sigue tomando selfis, juega con sus perros y está reflexionando sobre las artes marciales tailandesas como el Muay Thai. La mafia de las amiguis sigue sólidamente solidaria.
Sus compañeros diputados, algunos pasarán de esa institución a alguna alcaldía, como es el caso de Armando Reyna Magaña que pasará del Congreso del Estado a la alcaldía de Tecomán.
Y sus compañeros de Cámara, todo lo indica así, buscarán reelegirse en el cargo de diputados para que la vida en Colima continúe con su degradación en seguridad y el gobierno agudice su crisis financiera.
No se ve por ningún lado que integren nuevos miembros del partido a los puestos del gobierno que ya controlan y a los nuevos puestos de elección popular.
El merolico de Vladimir Parra y su retórica empalagosa se quedó estacionado en la Ciapacov y no lo han ascendido por sus servicios prestados porque la Mafia de las Amiguis sueña con el poder de la ubicuidad. No quieren dejar los puestos e integrar a nuevos cuadros para ampliar su margen de influencia y proyectar a nuevos cuadros para su formación y fogueo, para así, poder sobrellevar las tareas políticas y administrativas que la vida pública y social colimense les demanda.
No abren su círculo íntimo, todo lo contrario, al parecer se están cerrando más, se sienten amenazados y a la vez con la necesidad de seguir controlando los puestos de la administración en forma personal, quieren estar en todos los puestos a la vez. Su sectarismo es enorme.
Los derechos de admisión a gente ajena a su círculo íntimo solo tiene tres puertas: la primera puerta es la obligada para los aliados (partidos del trabajo y verde), la segunda puerta es la exclusiva para los corruptos miembros de Prian, que sus reputaciones no son de las mejores; y una tercera puerta es la de los nuevos cómplices o lamesuelas que han venido haciendo puntos para ser colocados en puestos de la administración, o algún puesto de elección popular, como el que se proyecta para Locho Morán.
La Mafia de las Amiguis no ha tenido límites y ha hecho todo lo que está de su parte para eliminar a los competidores políticos, para ellos, seguir controlando los puestos de primer nivel de la administración local, así como de los puestos de elección popular.
Difícil acceder al círculo íntimo de la Mafia de las Amiguis.
Quieren seguir teniendo hegemonía en la administración y todos los puestos de los tres Poderes; sin embargo, han demostrado plenamente que carecen de talento para pervivir en el gobierno y seguir controlando los puestos administrativos y políticos.
Baste un ejemplo: Indira y sus muchachos tuvieron la idea de vulgarizar y caricaturizar los programas sociales. Su idea genial y original fue crear un programa denominado Mi Colibeca para Empezar para los alumnos de preescolar y primaria que no cuentan con la Beca Benito Juárez que asciende a 6 pesos con 66 centavos por día; que pretendía distribuir 133 millones de pesos, pero que tan solo se entregarán 66 mdp, pues 10 diez mil potenciales beneficiaros rechazaron la beca por considerarla un insulto para su persona.
El 18 % de los padres de familia candidatos a la beca Mi Colibeca para Empezar les dijo NO.
¿Por qué 10, 000 potenciales beneficiarios a la beca Mi Colibeca para Empezar la rechazaron?
Exploremos el contraste con el gasto de la Oficina de la Gubernatura, es decir, lo que gasta la gobernadora en sus eventos.
A los niños de preescolar y primaria beneficiarios de Mi Colibeca para Empezar les van a aportar 400 pesos bimestralmente; si lo vemos por mes el monto sería de 200 pesos; y si los observamos por día el monto ascendería a la fabulosa cantidad de 6 pesos con 66 centavos.
En cambio, la Oficina de la Gubernatura, es decir, la gobernadora y sus amiguis, gastarán en el año el monto de 117 millones de pesos; lo que nos da un gasto de 9 millones 806 mil pesos al mes; que divididos por día nos arroja un gasto de 326, 000 pesos, para desayunos, celulares, transporte, comidas y borracheras.
Por esas diferencias abismales 10 diez mil padres de familia tuvieron la dignidad de rechazar sus limosnas.
Sueñan en el poder político y en el don de la ubicuidad para poder ocupar todos los puestos posibles para seguir dándole migajas al pueblo de Colima y ellos despacharse con la cuchara grande.
Sueñan con la ubicuidad.